Opinión detallada de bezudo
Cuenca se puede recorrer de varias formas, mi opinión, y es lo que siempre he defendido, es elegir la opción de caminar provistos de unas cómodas zapatillas y marchar con tiempo suficiente para ir sin prisas, esto permite subir al casco histórico por una ruta y bajar por otra y sobre todo, fijarse en edificios, calles, plazas y recovecos que de otra forma pasarían desapercibidos. Son detalles importantes que merecen no pasarlos por alto.
El inconveniente es que el ascenso se puede hacer pesado pues hay una diferencia de altitud desde el cauce del río a la parte antigua de 120 m.
Para solucionar este problema a gente mayor, niños o con problemas de movilidad se ha pensado en un transporte que resulte cómodo a la vez que permita mostrar al menos la parte más interesante de la ciudad. El resultado ha sido la puesta en funcionamiento del Tren Turístico Ciudad de Cuenca.
También ayuda a paliar en cierta medida el problema de saturación de tráfico en la parte alta.
El punto de partida y de llegada lo tiene en el edificio del Centro de Recepción de Turistas, un moderno edificio que se encuentra a la entrada de Cuenca viniendo por la autovía de Madrid-Tarancón, justo en el primer semáforo que nos encontramos veremos a la derecha el bloque blanco y acristalado que tiene la ventaja de disponer de un aparcamiento gratuito de dos horas para poder realizar el viaje turístico que dura apenas una hora.
El tiquet se adquiere en el Centro de Recepción de Turistas donde hay una cafetería y una tienda de productos típicos y comida de la tierra con horario de 9 a 20 h. El precio es de 3,5 € y se hacen descuentos a niños, grupos, discapacitados, jubilados y familias numerosas.
El tren sale cada hora desde las 11 hasta las 20 h. parando dos horas durante el almuerzo.
Es un moderno tren de color amarillo, rojo y negro con locomotora en la que destaca su impresionante tubo vertical de escape clásico de los trenes a vapor y su graciosa campanilla. Lo completan tres vagones articulados con techado y asientos un tanto estrechos e incómodos propios para el fin que cumplen con una capacidad de hasta 68 personas.
Obviamente la ventaja es que se dispone de vistas perfectas en su lento discurrir.
Mi opinión y consejo es que se abriguen un poco pues al estar sentados y tener todo el aire de frente se puede coger, dependiendo de los condiciones climatológicas, algo de frío.
Un sistema de megafonía en español e inglés nos hace una presentación genérica de la ciudad de Cuenca.
El circuito se inicia pasando por el Parque de los Moralejos hacia el Puente de San Antón al lado del río Júcar, Calderón de la Barca y Carretería, la calle principal de Cuenca saturada de tiendas, bares, bancos y comercios. Se gira en la Plaza de la Hispanidad regresando sobre los pasos para iniciar el ascenso a la parte histórica atravesando el Puente de la Trinidad sobre el río Huécar hasta enfilar la calle del conquistador de Cuenca, Alfonso VIII, que nos lleva a la Plaza Mayor con su catedral, convento de las Petras y Ayuntamiento. Continúa el recorrido ascendiendo hasta el Castillo, o más bien sus restos, atravesando el arco de Bezudo hasta la zona más elevada donde se hace una parada para recrearse en el bellísimo paisaje que se nos muestra: a un lado la Hoz del Júcar con la ermita de San Isidro arriba y la Playa Artificial abajo; al otro lado la Hoz del Huécar con sus huertas y bajo el Cerro del Socorro el Parador Nacional (antiguo convento de San Pablo), puente de San Pablo y las conquesísimas Casas Colgadas. Al fondo la ciudad.
Una vista que justifica todo el desplazamiento.
Mi consejo es guardar el tiquet y descender andando por una u otra hoz hasta la Plaza Mayor y visitar tranquilamente las Casas Colgadas, la Torre Mangana o la Ermita de las Angustias y después volver a coger con nuestro tiquet otro tren en su descenso en la Plaza Mayor.
Tras el intermedio del Castillo se regresa descendiendo por la señorial calle San Pedro, Plaza Mayor, Andrés de Cabrera y Colón hasta el Centro de Recepción de Turistas a recoger nuestro coche.
Se está pensando en hacer también otra ruta por República Argentina, Plaza de la Hispanidad hacia Puerta de Valencia por la Hoz del Huécar hasta el Auditorio, a los pies del Parador y las Casas Colgadas. Ya veremos como queda la iniciativa.
También se están haciendo consultas populares en la radio local para ponerle un nombre propio al tren.
Mi voto es positivo porque es una práctica y funcional idea para los que elijan esta opción de visita.
Tren Turístico10