Opinión detallada de juez
En nuestra visita al Parque Nacional de las tablas de Daimiel aprovechamos la ocasión para ver el Molino de Molemocho.
La verdad es que desconocíamos la existencia de dicho molino, pero en el Centro de Visitantes nos informaron y nos animaron a conocerlo.
Este antiguo molino harinero se encuentra en la misma carretera que conduce al Centro de Visitantes del Parque Nacional de Las Tablas.
Tantas ganas teníamos de llegar al parque que pasamos a la altura del molino y no nos dimos ni cuenta, aparte que como he comentado antes no teníamos ni idea de que existiera.
El molino se encuentra muy cerca del Centro de Visitantes.
Lo primero que encontramos al llegar fue el aparcamiento y seguidamente unas indicaciones que nos señalaban su ubicación.
El acceso hasta él no tiene complicación alguna. Se hace a pie por una senda y la distancia no la recuerdo exactamente, pero yo diría que andamos unos 15 minutos aproximadamente. (Desde el aparcamiento hasta el molino).
El entorno es de lo más natural. Rodeado en parte por Las Tablas de Daimiel y enclavado en el mismo cauce del río Guadiana. Con flora y la fauna en todo momento presente.
Lo divisábamos desde lejos, y ya nos atraía la atención, aún más cuando íbamos acercándonos a él.
Antes de entrar al molino hay que pasar por un imponente puente de piedra. El pavimento estaba totalmente empedrado. Además se notaba perfectamente que lo habían rehabilitado.
El interior albergaba una gran sala de exposición donde habían habilitado diferentes utensilios de pesca, piezas de época romana, aperos de antaño, incluso las medidas de peso que utilizaban en aquel tiempo.
También pudimos observar algunas de las maquinarias más antiguas. Apesar del paso del tiempo, en la actualidad siguen teniendo su funcionamiento real.
En la exposición no faltaba ni un detalle, aparte en cada una de las zona tenían paneles informativos sobre dicho espacio.
Asimismo disponía de una pequeña sala de proyección, la cual nos informaba de la subsistencia de Las Tablas.
La exposición en sí nos revelaba la labor tradicional y cultural que ha realizado el ser humano en el pasado, relacionándolo en todo momento con el agua.
Personalmente recomiendo este lugar y sinceramente merece una visita.
Molino de Molemocho8