Opinión detallada de LURDITAS
El año pasado tuve la oportunidad de visitar el mercadillo de Navidad de Dusseldorf y la verdad es que me encantó. Había oido hablar mucho de los mercadillos de Navidad alemanes, y antes tenía un amigo que cada año iba allí por estas fechas y me traía siempre algún muñeco de madera que son muy típicos de allí, algunos de los cuales decoran ahora mismo mi salón, así que tenía muchas ganas de ir a estos mercadillos.
No sé si el de Dusseldorf en particular será de los más importantes de Alemania o será más bien pobre, no sé. El mercado, que visitamos de noche, son un conjunto de puestos al aire libre, instalados en la plaza frente al ayuntamiento viejo, en los que por un lado se venden objetos de artesanía navideños. Unas monadas, la verdad. Todo los objetos navideños típicos alemanes son preciosos y hechos con elegancia y buen gusto. Es un estilo bastante diferente al español, y que a mi la verdad es que me gusta más, aunque realmente es que son diferentes y por tanto no comparables.
Hay muchos muñecajos de madera pintados a mano, todos ellos muy bonitos, y me compré un par de ellos también (que también andan por el salón de mi casa ahora mismo). Anagelitos, animales, el popular cascanueces del cuento que es una figurita tradicional alemana muy asociada a la Navidad, n diferentes tamaños y con precios desde muy baratos hasta muy caros.
También encontramos otros tipos de artesanía, desde juguetes de lata hasta adornos florales, y entre medias algunos puestos de bisutería y también de alimentación.
Pero además de cómo mercadillo para vender objetos, en estos mercadillos hay puestos tipo bar donde los alemanes en los días previos a la Navidad se reunen después del trabajo para tomar un vino caliente. Había muchísimo ambiente de gente en estos bares al aire libre, y la sensación era muy animada. Yo probé el vino caliente y casi muero de angustia, la verdad. Creo que lo mío son los buenos vinos españoles servido a 19 grados como toca, y no ese matagargantas servido humeante como un tazón de sopa..pero en fin, sobre gustos, ya se sabe..
Me sorprendió en general el ambiente tan animado del mercadillo, más aún porque estuve allí a finales de noviembre, cuando aún quedaba bastante todavía para Navidad.
Además toda la parte de la ciudad con decoración navideña estaba preciosa y elegantísima. La verdad es que si tenéis oportunidad de visitar alguna ciudad alemana en Navidad de las que siguen estas tradiciones os lo recomiendo, a mi me encantó el ambiente de Düsseldorf.
Mercado de Navidad10