Opinión detallada de CARACOLA
CARACOLA
Algorta, España99%
Creo que esta ha sido la primera vez en mi vida que he ido a un hotel sin tener demasiada idea del tipo de establecimento que me podía encontrar. Una amiga me había dicho que sus padres se habían alojado alli y les había parecido bien, y como íbamos a estar con ella, que vivía en Dusseldorf, aceptamos su sugerencia sin indagar mucho más....al menos yo no lo hice. La única referencia eran unas fotos que había visto aqui en Trivago, y la verdad, no es que pareciera gran cosa. La primera impresión que tuve no fue muy buena. Me pareció un poco "La pensión del Peine", que decimos en mi tierra: Un edificio pequeño, con una entrada estrecha, una recepción más propia de una casa de huéspedes o pensión que de un hotel..... pero debo reconocer que dicha impresión no tardó mucho en borrase de mi mente. Soy un poco "pija" en lo que se refiere a hoteles, es verdad, pero al final, lo que verdaderamente me es imprescidible es disponer de espacio, limpieza y que la decoración no dañe a la vista. Todo esto lo encontré en este hotel, por lo que la impresión inicial era fácil de cambiar, y si además me encuentro con un buffet de desayuno de los de quitarse el sombrero, a mi ya me tienen ganada, porque si hay algo que disfrute es un buen desayuno: (Sres. hoteleros..... aviso: Conmigo pierden dinero en el buffet!!).
Como opinión general después de haber estado alli tres noches, diría que es un hotel sencillo pero agradable y una buena opción por su relación calidad/precio.
National Düsseldorf6
Valoración
-
Habitación
[más][menos]
-
Tamaño
-
Limpieza
-
Mobiliario
-
Estado de la habitación
-
Diseño
-
Cama/Colchón
-
Vistas
-
La habitación, sin ser un salón de baile, tenía un tamaño más que aceptable para moverte sin tropezar con los muebles: Una entrada amplia, donde estaba la puerta del baño, armarios bastante grandes, mesa escritorio, una pequeña mesita con una butaca, y dos camas, cómodas, pero a mi modo de ver estrechas para lo que estamos acostumbrados a ver en los hoteles hoy en día, pues de 90 cm no pasaban. Los muebles sencillos y muy funcionales que contribuían a la sensación de limpieza que se respiraba.
El baño pecaba de pequeño, pero era moderno, nuevo y de bonito diseño, con una ducha que era una gozada por la presión y temperatura el agua. Lo que no había eran las típicas "amenités" de jaboncitos y pijaditas varias, sino un par de dispensadores de gel, uno en el lavabo y otro en la ducha.
Lo peor eran las vistas. Me temo que la mayor parte de las habitaciones son interiores, pues la fachada es estrecha y solo dos habitaciones por planta dan a la calle, asi que disfrutamos unas "maravillosas" vistas a un patio gris y destartalado, y a los tejados de Dusseldorf. Eso si... habia un balcón o pequeña terraza, donde tampoco importaban mucho las vistas, al menos en Noviembre, porque podías quedarte cual cubito de hielo si se te ocurría salir a tomar el aire.
-
Instalaciones
[más][menos]
-
Apariencia/Arquitectura
-
Ambiente en la recepción
-
Recepción
-
Personal (Amabilidad/Servicio)
-
Bar hotel
-
La apariencia exterior del hotel ya he dicho que no era nada del otro mundo, más bien diría que anodina totalmente. La recepción un simple mostrador en una especie de pasillo estrecho, al fondo del cual arrancaban las escaleras, pero el personal era amable y muy familiar.
El bar estaba al lado del mostrador de recepción, un espacio pequeño, recogido y coqueto, con una barra y dos o tres mesitas con unas sillas, donde solía estar el personal de recepción mientras no le llegaran clientes, pues ellos mismos atendían. Todo en plan muy familiar.
De las instalaciones del hotel, nada puedo decir, pues solamente ibamos a dormir, pero creo que tenía gimnasio y alguna sala de belleza o similar.
-
Comida y bebidas
[más][menos]
-
Variedad de comidas
-
Calidad de la comida
-
Tipo de comida
-
Ambiente en el restaurante
-
Servicio
-
Y llegó el plato fuerte del hotel.....Su buffet de desayuno!! Hacía años que no veía cosa igual... creo que desde 1.981 en el parador Conde de Gondomar en Baiona, aunque aquel he de reconocer que lo superaba. Fué el unico buffet de desayuno que se me ha resistido, pero en este caso también me quedé sin poder probar algo de lo que me apetecía, por imposiblidad fisica de que el estómago soportara un gramo de comida más.
Las mesas del buffet son un auténtico escaparate multicolor con infinidad de cereales, mermeladas, cremas de untar, fiambres, quesos, ahumados, espárragos, gambas, frutas, bollería, pasteles, huevos, salchichas, bacon, fritos variados.... de todo! Pero lo más increíble es que todo era de buena calidad. El jamón era jamón, no fiambre de quien sabe qué; los quesos sabían a queso, las mermeladas increiblemente buenas, la bollería no parecía industrial, (cosa que me parece fatal te ponga ya hasta en los hoteles de 4 estrellas) y para rematarlo, a mi que no me gusta el café, pedí cacao y no me trajeron el sobrecito de ColaCao como en casi todas partes, sino un chocolate como Dios manda. Vaya... que ya habían ganado un cliente más que satisfecho!
-
Ubicación y zona
[más][menos]
-
Localización (ciudad)
-
Conexiones de transportes
-
Posibilidad de ir de compras
-
Lugar tranquilo
-
Al no conocer Dusseldorf y haber estado acompañada por quien lo conocía todo el tiempo, no puedo decir mucho de su ubicación, pero me dió la impresión que no estaba lejos del centro. Creo recordar que eran dos paradas de metro, que por cierto el hotel tiene un par de ellas bastante cerca, unos 200 metros más o menos.
La calle y la zona son tranquilas, sin mucho tráfico y con comercios cercanos. Del resto no puedo opinar pues no tengo ni idea si hay ambiente nocturno u ofertas culturales cercanas.