Opinión detallada de alba1988
Entre los apuntes de mis asignaturas hago un parón para escribir una nueva opinión de mi viaje a Londres. En este caso se trata de un local de restauración al que fuimos una noche a cenar después de un largo día de pateadas por las calles de Londres.
El local en concreto se llamaba así, Aberdeen Angus Steak House y pertenecía a una cadena de restaurantes (Steak House) que hay repartidos por toda la ciudad y por parte del Reino Unido.
El caso es que desde el exterior es un local que llama la atención porque su rótulo es de neones verdes y, aunque es cierto que me pareció horrible a lo club de alterne de los noventa pues es verdad que la carta parecía estar bien y cómo dentro había bastante gente, pues nos decidimos a entrar.
Dentro, el local era alargado y estrecho.
Las mesas eran tipo esas de las cafeterías típicas de las pelis americanas, con unos sillones de piel a ambos lados y la mesa, pequeñaza, en el medio.
en esos sillones representaba que se sentaban dos personas pero ya os digo yo que nosotros éramos dos sentados en un mismo sillón y cabíamos embutidoso sea, no apto para comer.
Además no había espacio para dejar chaquetas, gorros, bufandas o bolsos con lo que o te lo metías entre las piernas en el suelo o bien no te lo quitabas porque otra solución no nos dieron
La iluminación del local era en plan club también, las luces rojas, colgaban del techo con unas lámparas pomposas también rojas, de conjunto con los sillones.
La barra era casi inexistente y se limitaba a una especie de atril, cómo el de los políticos desde el que te cobraban.
Las camareras iban con una vestimenta tipo el oeste, con una especie de traje de falda gris con blondas y un delantal con blanco con más blondasalgo alucinante, de verdad.
Pero bueno, eso, dentro lo que cabe no tenía nada que ver con lo importante en aquél sitio: la comida.
Es cierto que nos arrepentimos de no dar media vuelta al ver ese espectáculo de luces y de vestimenta porque lo de la comida ya fue un cachondeo.
No teníamos mucha hambre así que decidimos coger algunos platos tipo tapas y una bebida y ya está.
Pedimos dos raciones de calamares, una de patatas, unas gambas aliñadas, una ensalada y algo más. Yo no tenía hambre así que no pedí nada.
Mis dos compañeros de viaje se pidieron eso para compartir, una botella de agua y una cerveza.
Aquí empezó el follón!
La camarera nos dice: perdón pero no te puedo servir alcohol si no pides comida
Y nosotros, ¿perdona? Que es sino comida lo que hemos pedido?
Bueno, se armó una que fue para verlo. Entre que la tía se puso nerviosa y empezó a hablar rapidísimo y no la entendíamos, ellos no nos entendían a nosotros y todo iba mal llegó el encargado del local y nos dijo que la ley no les dejaba vender alcohol a no ser que pidiésemos comida
Bueno, a la vista que para ellos, lo que habíamos pedido no era comida (no eran medida tapa sino medida plato) pues pedimos una botella grande de aguay cómo no, nos trajeron una botella de agua con gas (sin preguntar) abierta y no nos la cambiaron por nada del mundo
Cansados y agotados del día, de discutir y de todo aquello ellos se lo comieron y yo me largué para el hotel, aunque a mi me hubiera gustado que los tres nos fuéramos de aquél antro.
El caso es que cuando volvieron llegaron con más cabreo aún: tardaron media hora a servirles aquello que para ellos no era comida, el agua con gas, los calamares fríos y les clavaron 18 pounds
Así que vigilad si os alojáis por Paddington, en Londres porque a este antro no os recomiendo ir. Es malo y además ya veis qué circo nos montaron por una cerveza para beber
En fin, lo único malo del viaje (por suerte).
Publicada en dooyoo y ciao con el mismo nick
The Mussel and Steak Bar2
Valoración
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Accesibilidad
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Se tiene que ver
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Barato
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Ambiente
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Clientes
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Cocina
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Servicio