Opinión detallada de riton
Cuando visitamos Elvas y pasamos en coche al lado del acueducto de Amoreira, lo miramos casi de soslayo y no le damos mucha importancia, pero el acueducto, bien mirado, es una obra monumental que se construyó para remediar la escasez de agua que padecía la ciudad, a la que ha rendido un gran servicio. Hoy, el acueducto es uno de los monumentos más importantes y llamativos de Elvas, su ex libris para muchos. Todavía recuerdo una de las primeras veces que atravesé Elvas, con un calor sofocante. Pasé por debajo del acueducto y al otro lado del mismo, en una explanada, aparqué el coche y pude disfrutar durante un buen rato de la sombra que gratuitamente me brindaba el monumento. Y no fui el único en disfrutarla, pues allí había también otros conductores haciendo lo mismo. Como podemos ver el acueducto tiene también otras utilidades, además de recrearnos la vista si sabemos ver y pensamos que detrás tiene una historia bonita e interesante.
El acueducto de Amoreira es una obra civil de gran belleza y envergadura, pues tiene casi 8 Km. de longitud, 843 arcos a distintos niveles y una altura que llega hasta los 31 metros. Recuerda un poco a los acueductos de la era romana. Parte de su recorrido lo hace por galerías subterráneas, otra parte a nivel del suelo y la otra es el acueducto propiamente dicho. Está clasificado como monumento nacional. Su construcción comenzó en 1498 y, tras muchas vicisitudes, terminó en 1622.
Hace 400 años, Elvas padecía una gran escasez de agua, auque ésta abundaba relativamente a cierta distancia. Los vecinos de Elvas se veían obligados a traer el agua de los pozos y fuentes que había en los alrededores de la ciudad o bien a comprársela a los aguadores que la acarreaban, por lo que el oficio de aguador proliferó en aquellos tiempos de escasez.
Hay que imaginarse la gran alegría que sentirían los habitantes de Elvas cuando tras larguísimos e interminables años de espera vieran, en 1622, llegar el agua, llevada por el acueducto, desde Amoreira hasta la fuente de la Misericordia, en la plaza del mismo nombre, fuente que también merece una visita, que no todo ha de ser ir a Elvas a comer y a comprar toallas. La ciudad tiene mucho que ver y casi nunca lo vemos; nos quedamos siempre en lo fácil. Ni que decir tiene que el feliz acontecimiento fue celebrado por todo lo alto.
Acueducto de Amoreira, tú, que pacientemente acarreas el líquido elemento, tú, que apagaste la sed de los elvenses, tú, tan noble y esbelto, tú, tan monumental y bello, mereces mayor atención por parte de visitantes y lugareños.
Acueducto de Amoreira, ¡Larga vida, amigo!
Opinión publicada en Ciao con el mismo nombre.
Acueducto de Amoreira9