Opinión detallada de Ryancom
Ryancom
Madrid, España98%
Hay muchas mezquitas en la ciudad de Estambul pero una de las más conocidas es esta junto a Santa Sofía que justo queda enfrente, separadas por una zona de parque con fuentes.
La Mezquita Azul a diferencia de Santa Sofía es gratis por lo que es una visita realmente agradable y sin gastarnos un duro.
La parte externa de la mezquita es grandioso por sus dimensiones que la hacen impresionante y por el número de altos minaretes que hacen de esta, algo distinto a las demás. La pared es lisa de piedra y en ella, se pueden ver una gran cantidad de ventanas y algunas inscripciones que seguramente serían pasajes del Corán. Los minaretes estaban algo más decorados y llenos de megáfonos que eran activados para llamar a la oración.
Al llegar a la entrada, antes de pasar al patio central, pude ver que a la derecha había una zona de fuentes donde los musulmanes se lavaban los pies antes de entrar a rezar. La verdad que es algo que debería hacer todo el mundo, un paso antes de entrar ya que fui en agosto y el olor a pies era demasiado fuerte y seguramente debido a la cantidad de turistas, entrando a la vez y con los pies sudados.
La imagen desde el patio interior era preciosa ya que se veían una gran cantidad de cúpulas superpuestas, unas encimas de otras que hacían del edificio algo majestuoso. Las cúpulas eran de un gris más oscuro y finalizaban con un elemento decorativo de color dorado que hacía contraste a tanto gris. El patio estaba también lleno de arcos y zonas de escaleras dónde aprovechamos para sentarnos durante el momento de la oración para no interrumpir. En medio del patio había una especie de fuente.
Una vez pasamos dentro, vimos que todo el suelo estaba tapizado por una gran alfombra para hacer más cómodo el arrodillarse para la oración. Lo más curioso es que esa vez, me toco taparme las rodillas ya que mis pantalones no llegaban a estas por poco y la norma era descalzarse para lo que solían darte bolsas a la entrada de las mezquitas, taparse las piernas hombres y mujeres sí no alcanzaban la medida anteriormente citada y el pañuelo para las cabezas de las chicas que también se proporcionaba a la entrada de las mezquitas.
El interior de la mezquita era impresionante ya que estaba formado por techos altísimos que eran formados por las grandes cúpulas. El interior estaba bellamente decorado con dibujos pintados por toda la mezquita cómo sí de azulejos se tratase y la verdad que daban un aspecto alegre por sus múltiples coloridos. A parte de ello, se podían observar unas vidrieras hermosas de muchos colores que dejaban pasar algo de luz y las grandes lámparas que eran colgadas con cables de acero para sujetarlas y llenas de bombillas para dar luz al interior del edificio.
En definitiva, me pareció una mezquita espectacular y muy diferente a Santa Sofía. No sabría deciros cual me gustó más pero como dije, esta es gratis y ello la hace imprescindible dentro del recorrido de mezquitas para sacar una idea de dichas construcciones. Claramente volvería a ir.
La Mezquita Azul10