Opinión detallada de catland
catland
Madrid, España90%
Cuando el guia dijo que la siguiente parada sería en una mezquita, por más que mirábamos no veíamos ninguna, nos encontrábamos en el barrio de Tahtakele, envueltos entre el gentío del mercado, vendedores con pollos en jaulas, chatarreros, hasta que por fin dijo: "hemos llegado", nos hizo subir por unas escaleras, e insistía que arriba estaban las escaleras, nosotros unos pensábamos que era una broma y nos llevaba a un espectáculo de danza del vientre o algo así, y otros más desconfiados pensaban que de allí no saldríamos vivos, je.je.
Nuestra sorpresa cuando subimos la escalera y nos encontramos con la mezquita, el arquitecto Sinan, para que cupiese dentro del barrio comercial, tuvo que instalar una bóveda sobre un sótano, donde estaban situados los talleres de los artesanos.
La mezquita fue construida en 1561, por orden el yerno del sultán Solimán el Magnífico, el visir Rustem Pacha, que aunque tenía fama de tacaño, en esta mezquita no escatimó en gastos, haciendo traer desde Izmir precioso azulejos de Izmir, que podemos contemplar en el interior.
Como en todas las mezquitas musulmanas tuvimos que descalzarnos y cubrirnos la cabeza, los hombres rezan a un lado y las mujeres a otro, nosotros por respeto obviamente nos quedamos fuera de la la zona del rezo, pero desde allí podemos observar la preciosas cúpulas y las lámparas que iluminan toda la estancia. Gruesas alfombras tapizan el suelo, así que la sensación de calor, se triplica, pero merece la pena.
Mezquita Rüstem Pachá9