Opinión detallada de caol
El café de Pierre Loti se halla en la orilla del Cuerno de Oro, en la colina que domina la mezquita de Eyup y su asombroso cementerio.
Para llegar allí lo más sencillo consiste en usar un taxi, tras negociar el precio. Salimos de la zona del bazar egipcio y desde este punto tardamos 15 minutos y nos cobraron 20 liras turcas.
Durante el trayecto, vimos varias señales indicando el camino hacia el café así que andábamos con confianza. Entonces cuando llegamos, tuvimos un poco la sensación que el taxista nos abandonaba en medio de la nada. Pero pronto encontramos el camino para llegar al café de Pierre Loti.
El sitio cuenta con dos casitas de madera. Una es la del café y alli uno puede admirar fotos y grabados de otros tiempos, asi como un agradable salón en donde tomar una copa. La otra es una tienda librería en donde uno encuentra libros, postales, etc
Pero tambén cuenta con una terraza bastante larga y lo que más impresiona en este lugar es la vista que regala sobre el Cuerno de Oro.
Este espacio tiene tres filas de mesas y sobra decir que conseguir una mesa a lado de la barandilla resulta algo difícil, porque en este sitio no importa lo que tomas sino el panorama que podrás contemplar mientras lo haces.
Yo encontré una mesa en la segunda fila, con una vista muy bonita y pedí un helado, correcto de calidad y de precio. Lo que más me gustó fue el momento que pasé contemplando las orillas del Cuerno de Oro, imaginando como eran las colinas cuando Pierre Loti vino contemplarlas, escudriñando los alminares a lo lejos para identificar las mezquitas de la parte histórica de Estambul.
Pasar un rato allí es como sumergirse en un universo literario, reinventando con la imaginación el ambiente del principio del siglo 20.
Tras este momento meditativo, decidimos atravesar el viejo cementerio de Eyup para llegar al pie de la colina y este recorrido alargó agradablemente nuestra sesión de turismo literario.
Piyer Loti Kahvesi9
Valoración
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Accesibilidad
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Se tiene que ver
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Barato
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Ambiente
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Clientes
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Servicio
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Encontrar el sitio no es tan evidente pero la solución del taxi no es tan cara.
Se tiene que ver si formas parte de los amantes de la literatura.
El acceso al café es gratuito, basta con tomar un café.
A mi me encantó la tranquilidad de esta terraza a pesar de la cantidad de gente presente.
Los clientes vienen par disfrutar de un sitio especial.
El servicio me pareció muy correcto