Opinión detallada de LURDITAS
La catedral de Estocolmo está situada en el centro histórico de la ciudad, el Gamla Stat.
La iglesia en sí por fuera la verdad es que no dice nada. Es más bien sosa y con poco carácter, y si nos limitamos a contemplarla solo por su exterior podríamos llegar a la conclusión de que la mitad de ciudades medianas de España tienen una iglesia que luce más que esta catedral.
Así que en principio no es de los edificios que más destaquen del casco antiguo de Estocolmo, que en general es muy bonito.
En cambio una vez dentro de la catedral, que cuando yo estuve hace unos tres años había que pagar entrada, la cosa cambia pues tiene detalles realmente llamativos. En conjunto su arquitectura no dicen gran cosa, y además la iglesia está bastante mal iluminada de manera que no luce nada. A pesar de ello resulta realmente curioso de ver una maqueta de un barco de madera, bastante grande, suspendido del techo en un lateral de la catedral. También junto a este barco encontramos un original candelabro en forma de globo terráqueo que sostiene decenas de pequeñas velas. No tengo muy claro de que época puede ser este candelabro, pero me pareció bastante moderno.
Pero lo que realmente quita el hipo dentro de la catedral es la formidable estatua de madera representando a San Jorge a caballo matando al dragón. La estatua, enorme de tamaño, está expuesta junto al altar mayor y está considerada la mejor escultura en su género del norte de Europa, y vista de cerca os aseguro que se comprende por qué. Es una maravilla llena de expresividad y dinamismo, decorada exquisitamente y con multitud de detalles. La estatua está colocada de manera que puedes rodearla y apreciarla por todos los lados, y os aseguro que merece la pena contemplarla sin perderse un solo detalle.
Destaca también un trono en el interior de la catedral, que creo recordar que era el lugar donde antiguamente la familia real asistía a las celebraciones.
Del resto de la catedral la verdad es que no recuerdo que resaltara gran cosa más, y por ejemplo el altar era tan soso que nadie lo miraba siquiera.
Pero realmente merece la pena visitar el interior solo por ver la estatua de San Jorge y el Dragón, la mejor representación de esta escena que he visto nunca. Así que si vais a Estocolmo, os lo recomiendo totalmente.
Catedral9