Opinión detallada de LUISICO
LUISICO
MADRID, España99%
La capital sueca presenta una curiosa peculiaridad: se halla ubicada sobre diferentes islas (de hecho se habla del archipiélago de Estocolmo) y eso le confiere una distribución espacial diferente. Por ello, desplazarse por esta ciudad y recorrerla, presenta también sus peculiaridades pues continuamente hay que atravesar largos puentes que tienen carriles tanto para vehículos como para peatones.
Por este motivo, quien quiera visitar Estocolmo, debe tener en cuenta este aspecto y procurar encontrar un hotel que esté lo mejor situado posible. Es el caso de este del que os hablo aquí, el Radisson SAS Royal Viking. Su ubicación es inmejorable en varios sentidos:
-Se halla junto a la estación central de autobuses. Si llegáis en avión al aeropuerto de Estocolmo, un autobús os dejará a menos de 100 metros del hotel lo que evitará que tengáis que coger un taxi o arrastrar maletas por la ciudad.
-Muy cerca del hotel encontraréis una parada de metro. Las líneas de metro en Estocolmo no son muchas, pero seguro que en alguna ocasión necesitáis hacer uso de él. Además por la curiosa decoración de algunas de sus paradas, merece la pena una visita.
-Y por último, la ubicación de este hotel es excepcional en el sentido de que está próximo a todos aquellos puntos de mayor interés turístico: La Ciudad Vieja, el Ayuntamiento, el Parlamento...
Dejando a un lado ya la ubicación del Radisson y pasando a hablar del hotel en sí mismo, he de deciros que se trata de un hotel de 4 estrellas de esos que no decepcionan lo más mínimo. Su recepción es amplia, cuenta con varios salones, en el hall se hallan varias tiendas, las instalaciones son buenas y el personal atiende con profesionalidad y amabilidad. Me centraré en tres aspectos de los que guardo un recuerdo más claro: la habitación, la piscina y el desayuno.
La habitación es espaciosa sin ser enorme. La doble cuenta con dos camas grandes y está decorada de una manera bastante funcional. La nuestra era exterior y aunque daba a la calle principal, no tuvimos problemas de ruidos. Eso sí, como sucede en muchos hoteles de Europa, la ventana no tenía persiana y, pese a que había varias cortinas, la luz empezaba a entrar en cuanto amanecía. Por lo demás, la habitación contaba con todo lo que uno espera encontrar en un hotel de 4 estrellas: mesa escritorio, teléfono, televisión, dos silloncitos, un buen armario, minibar y un cuarto de baño interior pero de dimensiones muy aceptables. Todo limpio, en buen estado y con aire de bastante nuevo.
Una de las instalaciones de las que pudimos disfrutar sin tener que pagar nada fue la piscina interior. Quizás sea algo oscura, pero es un espacio agradable. El agua no estaba demasiado caliente, pero hicimos un buen uso del jacuzzi que está situado junto a la piscina. También tuvimos nuestra sesión de sauna, algo que en los países nórdicos nunca suele faltar.
Y me guardo para el final el desayuno pues sin duda alguna merece una matrícula de honor. Nunca he visto ni una sala de desayunos tan grande ni un buffet tan variado. Sin duda alguna este buffet es de 5 estrellas. Allí no faltaba de nada e incluso había productos propios de distintas gastronomías además de la sueca: salmón de diferentes tipos, una enorme variedad de frutas y frutos secos, muchísima bollería, abundantes fiambres y embutidos, dulces para todos los gustos, zumos diversos... En fin, que uno sale del desayuno con la sensación de haber tomado un copioso almuerzo.
La cadena Radisson nos gustó mucho y de hecho, como os dije en otra opinión anterior, volvimos a repetir en nuestro viaje a Canadá. En mi opinión cuenta con buenos establecimientos sin tener precios abusivos.
Radisson Blu Royal Viking8