Opinión detallada de Whoopi
Para llegar a él no es nada complicado, se va directamente a la Playa de Gandía y se encuentra en una de las bocacalles del Paseo Neptuno, en la llamada Colonia Ducal por lo cual no hay pérdida ya que todo está bien indicado. Se puede hacer por medio de coche particular. Generalmente, aún siendo verano, sin problema para aparcar, o bien con el autobús de La Marina, que tiene parada en el Paseo y a la altura de la Calle Vicente Calderón.
Mi opinión no va a ser imparcial, ya os aviso, puesto que me encanta comer o cenar ahí. Además somos amigos de los dueños, Enrique y su mujer Myriam, uruguayos ellos y encantadores. Ella se ocupa de la cocina, una cocina impecable ya que puede verse desde el propio restaurante. Enrique trata con el cliente y se ocupa junto a un par de camareros del servicio de mesa. En este sentido es una gozada y no lo comento porque a nosotros nos trate de maravilla, sino que lo hace igualmente con cualquier cliente sea nuevo o habitual del local.
La clientela suele ser muy variada, parejas, grupos de amigos, familias al completo, y, respeto a los clientes del turismo, es muy habitual ver a muchos franceses.
Tiene un solo salón, decorado con madera, y en la que se pueden ver objetos propios de Uruguay y muchas fotos de los propietarios en Roland Garros por ejemplo. La barra es pequeña pero como es restaurante más que cafetería no importa sea así. Dispone de terraza en la que se está de maravilla. Los baños impecables también.
En el salón suele haber música de fondo, pero que casi no se aprecia, por lo cual es muy agradable poder comer o cenar pudiendo conversar. La luz es la suficiente,ni mucha ni poca, por lo cual el ambiente es muy acogedor.
Indicar que sólo abre a partir del comienzo de temporada considerada alta. Es decir que, en invierno no hace falta os acerquéis porque lo encontraréis cerrado.
Respeto a la carta no es muy amplia, sobre todo en el apartado de pescados y carnes ya que prefieren ofrecer pocas opciones pero que éstas pocas sean de calidad y con pescado y carnes frescas. Ensaladas las tiene muy variadas ya que a Myriam le gusta mucho probar a juntar ingredientes y darles sabores nuevos. Mi preferida y la que suele estar siempre a disposición es una que lleva lechuga Trocadero, lonchas de jamón muy finas, manzana, trozos de roquefort y nueces, todo ello aliñado con salsa roquefort. Es exquisito el provolone, un tipo de queso italiano puesto en una cazuela de barro, que se sirve caliente para comer con pan. Las tablas de patés, buenísimas y nunca son las mismas ya que van variando los tipos de patés que incorporan.
Nosotros solemos tan sólo ir dos veces por temporada ya que el precio es algo elevado pero si voy es sobre todo para comerme un solomillo de ternera que es una delicia, se derrite en la boca!! Suelo pedirlo a la plancha, muy pero muy poco hecho, vuelta y vuelta pero puede uno elegir que lleve salsa pimienta o salsa roquefort.
Las patatas fritas que acompañan dicho plato, no sé como definirlas!! caseras, crujientes y en su punto, vamos una exquisitez y sólo son patatas pero la calidad y la forma de freirlas se nota.
Como no somos de comer pescado no puedo deciros cómo está pero se ve que al gente que lo pide queda encantado. Tienen pizzas, y tampoco las probé pero sé que la masa es casera y fina como debe ser. Los postres caseros todos, cada cual mejor. Tiramisú, tartas de queso, todo bueno, bueno, bueno, de chuparse los dedos.
Solemos acompañar la cena con sangria, pero siempre le tenemos que avisar a Enrique que la rebaje algo, porque es tan buena, que si te descuidas no sales de pie del local. Respeto al café, Enrique hace un capuccino, que no tiene nombre, de lo rico que está, A menudo, solemos acercarnos sólo para tomar uno, merece la pena.
Lo malo, dentro de los bueno, es el precio. A nosotros no nos sale por menos de 35€ por persona, y eso que nos regala siempre el café y las copas de después.
Pero, lo dicho, a veces el pagar algo más no cuesta, y en este caso es así, la calidad, la cantidad y el trato lo merecen.
La Tranquera9
Valoración
-
Accesibilidad
-
Se tiene que ver
-
Barato
-
Ambiente
-
Clientes
-
Cocina
-
Servicio