Opinión detallada de catland
catland
Madrid, España89%
Si vas a la playa de Gandía, este restaurante puede pasarte totalmente desapercibido, porque aunque se encuentra a menos de 50 metros de la misma, al estar situado en una bocacalle, no da directamente al paseo marítimo, por lo que si alguien no te ha hablado de él, es posible que no lo visites... pero si pasas por allí por casualidad, seguro que vuelves.
Conozco este sitio desde su inaguración, hace 26 años, se encuentra justo debajo de mi casa, bueno mejor dicho del apartamento de mis padres en la playa, por lo que lo visito asiduamente, pero aparte de que me pilla "a huevo", es que después de haber frecuentado muchos otros con mayor o menor fortuna, este es uno de los que nunca hemos tachado de nuestra lista de preferidos.
La mayoría de los restaurantes de la playa de Gandía, son negocio de temporada, lo que quieren es hacer "el agosto" a base de los turistas, al año siguiente el local cambia de dueño y otra vez vuelta a empezar, vuelves con la esperanza de que esta vez este mejor pero enseguida compruebas más de lo mismo.
Este mesón es una de las contadas excepciones que no siguen la norma vigente en la zona "ave de paso cañazo". Su clientela esta formada por gente que año tras año acude a este sitio donde se puede comer estupendamente a un precio asequible y con un trato correcto.
Hasta hace un par de años la única pega era que el local era pequeño, lo que unido a que los vecinos de la comunidad le obligaron a reducir la terraza, siempre llena hasta los topes, hizo que prefiriéramos cambiar de aires, pero el dueño con una amplia visión comercial, solucionó el problema comprando el local contiguo, ampliando y reformando el mesón, por lo que tras su reapertura se ha esfumado el único defecto que se le podía achacar.
La carta no es muy variada, pero tiene unas especialidades muy bien conseguidas, entre las que destaca sobre las demás el plato que le ha dado la fama en toda la playa: el pescaíto frito. Exquisitas bandejas de pescaíto: calamares,bacalaitos chipirones, gallitos, boquerones, pescadillitas y la japuta conocida también como "bienmesabe". Las bandejas son de tres tamaños, pequeña (individual), mediana (para 2 ó 3 personas) y familiar. Otro de sus puntos fuertes son las verduras a la plancha, exquisitas con sal gorda, y las ensaladas. Los chorizos de Güijar, buenísimos y por supuesto las patatas ali-oli. Por encargo realiza comida casera: conejo al ajillo, pollo al chilindrón y no podía faltar tratándose de la capital de la fideúa, este plato que tanto como las paellas se pueden encargar para llevar. Los postres no están mal, pero son de lo más básico: flan con nata, castaña helada, fruta, etc. Cosa lógica por otra parte si consideramos que justo al lado se encuentra la mejor pasteleria de la costa, Tano, sus postres son "sublimes".
El precio no es elevado, al fin y al cabo la comida es sencilla, se trata de un mesón no de un restaurante de lujo, por lo que se puede visitar asiduamente en vacaciones sin que el bolsillo se resienta.
En cuanto al personal, qué puedo decir... los dueños son muy amables, pero no de los que te hacen la pelota, eso no lo soporto, je. je. , ella lleva la cocina y él el salón y sobretodo su hija, una curranta nata, siempre al pie del cañón.
Mesón San Rafael6
Valoración
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Accesibilidad
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Se tiene que ver
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Barato
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Ambiente
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Clientes
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Cocina
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Servicio