Opinión detallada de segador1640
segador1640
Ripollet, España98%
Hace unos años tuve la inmensa suerte de visitar algunas ciudades del Báltico, y una de ellas fue Gdansk - o Danzing -; posiblemente fue la ciudad que más me gustó ya que me apasiona la historia de Polonia. Estuve sólo dos días en esta preciosa ciudad y me alojé en la Villa Angela.
Como siempre que viajo, procuro gastar lo menos posible en hoteles para así poder invertir el dinero en otros menesteres y este caso no fue una excepción. Obviamente viajar así ya me predispone a encontrarme lugares sórdidos, cutres, barriobajeros y demás adjetivos; no obstante el Angela fue una agradabilísima sorpresa, pues posiblemente nunca he encontrado una relación calidad-precio tan grande.
Cuando bajamos del autobús y conseguimos localizar el hotel nos asustamos un poco, el exterior del edificio no presagia nada bueno al huésped. Es un palacete cuyo estado de conservación deja que desear y uno puede pensar que lo que hay dentro puede ser terrible. En absoluto.
Una vez entramos en la pequeña recepción todos nuestros temores se evaporaron; el ambiente era cálido y agradable, la chica que en esos momentos se encontraba en el mostrador nos trató con gran amabilidad ( además era preciosa, hecho que provocó ciertos celos en mi pareja ), nos dio las llaves y subimos a la habitación.
Cargamos nosotros mismos las maletas y entramos en una pequeña estancia en la cual cabía a duras penas una cama de matrimonio; ciertamente no se puede decir que las habitaciones sean grandes, pero al menos olían a limpio y estaban decoradas con cierto gusto. No teníamos balcón, sólo un ventanal que daba a una calle anodina, pero por suerte las vistas no consistían en el muro de un edificio.
Respecto al lavabo, poco que decir, una pequeña bañera y los elementos justos y necesarios para la higiene.
Tengo que decir que llegamos al hotel muy entrada la noche, tras un largo viaje, de manera que el sueño fue de lo más reparador. Creo que hubiera dormido incluso encima de una tabla de madera debido al cansancio, pero en la segunda noche pude apreciar que el colchón era excesivamente blando; pero a mi eso no me importa ya que soy capaz de dormir en cualquier sitio.
Poco puedo hablar de la comida ya que siempre comimos fuera, no obstante el desayuno era más que correcto y se podían degustar tanto platos "continentales" como especialidades de Pomerania, especialmente unos excelentes quesos cuyo nombre no recuerdo.
En fin, que no tengo queja alguna del hotel, el único aspecto negativo es la zona, ya que para ir al centro hay que darse un buen viaje en autobús ( que por suerte tiene su parada al ladito del hotel ).
En definitiva, un hotel bueno, bonito y barato.
Angela Villa7
Valoración
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Habitación
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Tamaño
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Limpieza
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Mobiliario
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Estado de la habitación
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Diseño
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Vistas
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Instalaciones
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Apariencia/Arquitectura
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Ambiente en la recepción
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Condiciones generales
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Recepción
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Personal (Amabilidad/Servicio)
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Acondicionado tecnológicamente
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Comida y bebidas
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Variedad de comidas
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Calidad de la comida
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Oferta de bebidas
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Servicio
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Ubicación y zona
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Localización (ciudad)
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Conexiones de transportes
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Posibilidad de ir de compras
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Oferta cultural
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Ambiente de noche
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Lugar tranquilo