Opinión detallada de pipitin
No suelo escribir opiniones negativas con mucha frecuencia ya que es algo que no me motiva, pero éste es de esos sitios que te apetece que todo el mundo sepa lo mal que funciona y lo poco que merece la pena ir a visitarlo, así que voy a contar un poco mis malas experiencias con él para que todo el que quiera lo pueda tener en cuenta.
Se encuentra ubicado a las afueras de Gijón, en la zona de Somió, pegado a la carretera que sube al Infanzón a la altura de la desviación al restaurante La Posada o la discoteca El Jardín, referencias suficientes para poder encontrarlo. Es fácil llegar, pero no tanto aparcar, porque no tiene mucho espacio. Ese es ya el primer inconveniente. En la realidad puedes dejar el coche no muy lejos en la explanada que hay en frente del Jardín, pero ya tienes que dar un paseo.
El lugar no deja de ser una vulgar sidrería sin nada que llame la atención, ni en cuanto a la decoración ni en lo que se refiere al espacio o el ambiente. Fue renovado hace no mucho tiempo, así que su estado tampoco es malo, pero no tiene nada especial.
En cuanto a la oferta gastronómica, pues tampoco nada especial. Raciones, platos típicos asturianos, carnes y pescados, etc. Hay de todo un poco pero nada que destaque ni por su calidad, ni por su elaboración. En cualquier otro lugar puedes encontrar lo mismo.
Lo que ya es más difícil encontrar en otro lugar es un personal tan poco profesional, poco atento y tan descuidado, además de lento y literalmente pasota. Se le quitan a uno las ganas de todo viendo a gente tan incompetente y tan desagradable. Fui dos veces y las dos se portaron fatal en todos los sentidos. No ocurría igual con los cuatro amigos y clientes fijos a los que trataban mucho mejor, pero salvo esas cuatro personas, el resto de la Humanidad lo tenemos difícil en este lugar. Por si acaso pregunté a otras personas del barrio que hubieran estado allí (yo vivo muy cerca) y todos tuvieron experiencias similares, así que no es cosa mía.
Finalmente, tras todo esto queda el tema del precio, que sin ser especialmente caro, es más de lo que debería, tanto en comparación con otros lugares similares como en lo que se refiere a relación calidad-precio. Así que en este sentido tampoco compensa.
En definitiva, el caso es que en la zona se encuentras sidrerías, bares, merenderos y restaurantes mucho mejores en todos los sentidos a los que se puede ir. El susodicho Bar Somió es la última opción que se debería barajar si buscas un sitio de cualquier tipo para comer en la zona. Incluso casi mejor sería quedarse en casa. Yo desde luego no pienso volver.
Bar Somió3
Valoración
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Accesibilidad
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Se tiene que ver
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Barato
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Ambiente