Opinión detallada de CIBERYA
Soy agente de viajes, y a pesar de tener descuento en otro tipo de hoteles (no así en este) decidí homenajearme con una visita a Granada en un buen hotel (Senator Granada) dado que ya he estado alojada en el Senator de Barcelona, hotel de la misma cadena y cuyos servicios fueron excepcionales.
Antes de nada quiero que sepan que NUNCA me quejo en los hoteles y que me grado de tolerancia roza la estupidez (como me suelen decir), por no tener discusiones, cosa que trato de evitar siempre que puedo, pero esta vez se han unido una serie de circunstancias que me han rozado el límite de mi paciencia, y porque en calidad de agentes de viajes, no me gustaría recomendar un hotel (al cual había prejuzgado como muy bueno) y que mi cliente viniera con la mitad de circunstancias que me han ocurrido a mí, sin poderle dar solución, porque en efecto, ha sido todo un engaño porque el hotel no está dando los servicios prometidos y tiene muchos fallos:
El hotel Senator Granda es un hotel nuevo por lo que está muy limpio, y no muy lejos del centro, dado que todos los hoteles de estas características están situados fuera del centro turístico, lo cual permite descansar perfectamente después de unos días turísticos ajetreados, y la distancia al centro no es sumamente lejana (doy mi palabra, porque es un factor que valoré mucho antes de ir).
Si lo único que quieres es domir en el hotel, es perfecto, pero si se espera de este hotel todo lo que propone en sus folletos, se quedan a medias en todos sus servicios sobre todo si se compara con el mismo hotel de la cadena como es el Senator Barcelona, que es perfecto, como podrán ver a lo largo de mi relato.
Nada más llegar solicite una habitación alta (para rehuir un poco del ruido). También solicité una cama de matrimonio pero me convencieron para quedarme en la habitación que me tenían preparada porque decían que su amplitud era mayor qua las habitaciones con cama de matrimonio (bastante ilógico, pero bueno) y sus vistas eran mejores. Como soy bastante conformista con todo, por no poner quejas a la recepción (porque conozco el negocio y las muchachas no se merecen el trato que les dan algunos clientes) acepté.
Me dieron una habitación en la 3ª planta (altitud relativa teniendo en cuenta que había solicitado una planta alta y el edificio tiene 5 plantas habitables), y la habitación era bastante normalita tirando a pequeña (¡¡¡cómo sería la habitación más pequeña con cama de matrimonio¡¡¡). Las vistas creo que eran bastante buenas, pero como estuvo lloviendo y nublado, la verdad, mejor cambiar de tema (señores, no se dejen vender estas cosas como el sol en Sevilla, y las vistas, etc. porque los factores atmosféricos no corren por cuenta del hotel)
El hotel tiene un servicio de minibar gratuito, uno de los motivos por los que elegí este hotel entre otros servicios. Pero el minibar no estaba completo, y no tuve agua natural en los 3 días de estancia, hasta que el último día se me ocurrió pedirlo en recepción, gesto que como cliente el hotel debería haber evitado y sí, ya lo repusieron.
Las habitaciones cuentan con un calentador de agua que permite hacerse un café en cualquier momento (otro de los motivos que diferencian este hotel y por lo que lo elegí), pero, al contrario que el Senator Barcelona, este hotel sólo repone en las habitaciones como si estuvieran ocupadas por una sola persona: 1 sobre de manzanilla, 1 de te y 1 de café. ¿Qué pasa si mi pareja y yo tomamos lo mismo?. Otra decepción.
El baño, aunque es completamente nuevo, no se caracteriza precisamente por su amplitud y la disposición de la ducha hace que sea bastante peligroso, ya que el mármol del lavabo acaba apoyado en el borde de la bañera, la cual no tiene la mampara cerrada por este lado, por lo que un simple resbalón podría hacer acabar nuestra cabeza en el pico saliente de este mármol que esta metido prácticamente dentro de la bañera. Señores, yo soy una persona joven , pero un accidente lo puede tener cualquiera en cualquier momento, así que espero tengan especial cuidado si eligen sus instalaciones.
Además no reponen los geles y champúes lo suficiente y lo peor de todo fue que el primer día al ducharme encontré un gel aguado, como si hubiera sido rellenado con agua (lo comprobé cuando usé el segundo gel que ya tenía solidez).
Y vamos ya al tema que más me decepcionó, el Spa. En la publicidad pone que todos sus programas incluyen albornoz y chanclas. Pero al llegar nos dieron una toalla y nos dijeron que era obligatorio el uso de chanclas. Le indiqué lo que aparecía en la publicidad y nos dijo que esto sólo era al contratar un programa. En efecto, así viene especificado en la publicidad, pero lo que la publicidad no diferencia es qué es exactamente un programa, ya que a todo lo llama circuito incluido así el nombre de Circuito de Spa. Total, que tuvimos que pagar 6€ por las chanclas (todo un engaño) ya que era obligatorio, no así lo es en el Spa del Senator Barcelona, lo cual le comenté a la encargada y me dijo que esto dependía de la Gerencia de cada Hotel. Una vez más me sentí defraudada y engañada. Eso sí, nos regalaron el alquiler de la toalla, ¡qué detalle¡.
Lo comentamos en recepción y nos dijeron que era por nuestra seguridad (me parece un poco irónico que te cobren por tu seguridad cuando te la estás jugando en la misma ducha del baño).
Por otro lado el Spa ofrece muchas variedades de recorrido (después del mal rato, por lo menos intentamos disfrutar del Spa para relajarnos), pero una vez más nuestra decepción cuando vimos que el jacuzzi estaba integrado con unos tubos de agua a presión para el cuello que se activan con una fuerza descomunal (Los que hayan estado en el Senator Barcelona habrán visto que estas actividades están por separado en sus instalaciones y te permiten disfrutas del jacuzzi libremente). Así que la presión de los chorros hacían que más que un jacuzzi fuera un yacuza (asesino japones).
También fueron curiosas tres cosas más (dicen que no hay dos sin tres, más todas las anteriores): Por un lado los trozos de homigón que fuimos encontrando dentro de la pisicina grande (como si se tratase de trozos de obra que no habían limpiado), por otro lado la sala Indoclima, llamda así por que se trata de una sala que solo tiene un climatizador (cuya finalidad desconozco) y un quemador de aceite (sí,sí, como lo que se compran en los todo a cien), encendido y puesto directamente en el asiento de piedra (ni siquiera en una mesita para evitar que alguien llegue y se siente encima). Y lo último pero no menos grato fue la sauna de los vapores, que era preciosa, pero cuando el vapor se condensaba caía en forma de gotas ardiendo, que se pueden imaginar las marcas que nos han dejado en la piel. Total , que salimos relajadísimos del Spa
Así que lejos de poner una reclamación y llevarme el mal rato con la gente de recepción, que tampoco tiene culpa alguna de la Gerencia del hotel, les escribo no sólo en calidad de agente de viajes, sino como cliente que acude a un hotel con la esperanza de que, si el hotel ofrece servicios para diferenciarse, por favor, que no se queden a medias porque así resulta un hotel mediocre.
Por lo tanto no lo compararía con un hotel de 3 estrellas, porque como les he dicho es muy nuevo, y tampoco por el trato recibido, porque esas personas cumplen sus funciones correctamente, sino que se trata de hotel mal gestionado y engañoso.
Como les he dicho antes, si ustedes solo quieren dormir sin esperar más por el precio pagado, no duden en contratarlo.
Conclusión: hubiera preferido alojarme en un hotel de 3 estrellas sencillito de los que hay cientos en Granada (no por precio) pero en el que sabes que los servicios que ofrecen serán los ofrecidos y punto.
Senator Granada Spa3
Valoración
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Habitación
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Tamaño
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Limpieza
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Mobiliario
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Estado de la habitación
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Hotel que no ofrece correctamente los servicios ofrecidos (se queda a medias). Mejor no ofrecer tantas cosas si no se es capaz de estar a la altura.
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Instalaciones
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Condiciones generales
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Recepción
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Ubicación y zona
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Conexiones de transportes
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Ambiente de noche