Opinión detallada de tariro
Después de pasar una semana en un circuito por Túnez, en una “furgona inhumana -había dia que viajamos hasta 450 km-, deseábamos llegar al hotel que habíamos contratado para pasar una semana en una de las playas de Hammamet (excelentes). Habíamos elegido un hotel de cinco estrellas: el VINCCI TAJ SULTAN. Así es que queríamos llegar, para poder olvidar la “furgona que teníamos de autobús. Pero nada más verlo, se nos termino la ilusión, aquello no tenía buena pinta, no tenía nada que ver con un cinco estrellas. La recepcionista nos pidió un voto de confianza, pero cuando vimos la habitación, no se lo pudimos dar. El mobiliario está desvencijado, viejo; la ducha infame, sin apenas agua, un chorrito; el colchón con los muelles sueltos. Si las vistas, hay que decirlo, muy buenas (tienes que pagar un suplemento de 10 € dia, si quieres habitación con vistas, si no, no se donde miraría la habitación). Y para colofón el bufé. Teníamos pensión completa. Lo mejor del desayuno era el zumo de naranja, y el café expreso, pero, que hay que pagar: 2 dinares (1 euro aprox.), por una copita del zumo, y 3 dinares (casi 2 euros) el café. El almuerzo, era peor que la cena, allí lo que había era huesos de animales (pollo, pavo, cordero), vegetales al horno, y guisos extraños. La única escapatoria, era las patata fritas (no estaban malas - el hambre hace milagros-) con kétchup, y las pastas, tienen un mostrador aparte, donde te preparan los macarrones o los espaguetis con las salsas que elijas. Y de postre, mucha sandía, y por la noche helado. Allí, nada es de hotel de 5 , si quieres toallas, debes dejar una fianza de 10 €; si quieres, tener internet (hay un ordenador, solo uno, y siempre libre), te cobran 10 € la hora.
No íbamos buscando un lujo asiático, ni siquiera, por supuesto, un hotel de cinco estrellas español, pero, objetivamente pensaba, que siendo un hotel que está en la revista de El Corte Inglés, y tenía cinco estrellas, no podía ser tan deficiente.
Le puse un correo, a la atención al cliente de El Corte Inglés, porque, el mismo día que teníamos que venirnos, saliendo el vuelo a las 15,30, nadie nos había dicho a qué hora vendrían a recogernos. Me puse también en contacto por teléfono con el contacto en Túnez que nos dio El Corte Inglés, para atención en destino, y otro problema, allí no hablaban español. De alguna forma alguien debió oír nuestras petición de auxilio, ya que de pronto, vino la recepcionista, con un fax que tenía fecha de dos días antes, comunicándonos la hora de recogernos.
También dos días después de llegar a España, tuvimos la contestación de El Corte Inglés, decía: Estimado Cliente: Nos ponemos en contacto con usted para comunicarle que hemos remitido su e-mail al departamento correspondiente. Aprovechamos la ocasión para agradecer la confianza depositada en nuestros servicios Y el departamento “correspondiente (El Corte Inglés de Cádiz), me comunicó al siguiente día: Buenas tardes, Damos acuse de recibo mediante este correo de los comentarios e incidencias producidas durante su viaje a Túnez del pasado 15/08. Lamentamos no haber podido hacer las gestiones oportunas estando en destino pero nos han sido remitidas el pasado 30/08 vía mail. Un saludo. Yo les contesté: Estupendo. ¿Qué iba a hacer? Ir a una reclamación ante organismos que no sean los Juzgados, es perder el tiempo. Todo queda en aguas de borrajas, está para que la gente suelte el calentón y nada más.
Ultimo dato, el precio del hotel, en la semana que fuimos, y por persona, según puede comprobarse en la revista de El Corte Inglés, o en su web (20.7 al 31.8) en PC es de 94€, y la tarifa del hotel, según la hoja que me traje de la habitación era de 145 dinares (75€). Que cada cual saque sus conclusiones de lo que supone viajar con EL CORTE INGLES. Para mí: Viajar con El Corte Inglés es pagar más por la cara.
Vincci Taj Sultan2