Opinión detallada de darkblack74
darkblack74
Alcorcon, España96%
El mejor hotel donde me he alojado hasta la actualidad. Con esta frase creo que he resumido lo que nos podemos encontrar en este hotel.
Inmejorable el servicio con dos personas, la recepcionista del primer día (que también vimos durante el fin de semana) y la camarera que nos atendió en la cena y posteriormente en el bar, cuya profesionalidad y calidez humana es lo mejor que he visto. Nunca me he sentido mejor tratado que en este sitio.
Inmejorable la calidad de la habitación, la forma minimalista acorde con el hotel, el toque zen que suspira por toda ella y las vistas de la misma. Levantarte por la mañana, correr la cortina y ver un inmenso verde, que cuando abres la ventana inunda la habitación es algo inmejorable, si tenemos en cuenta que no estamos en pleno campo.
Y la ciudad, la posibilidad de hacer excursiones por la zona, ir a la playa o ir a la montaña. Todo a un paso.
Jaizkibel10
Valoración
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Habitación
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Tamaño
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Limpieza
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Mobiliario
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Estado de la habitación
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Diseño
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Vistas
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Servicio de habitaciones
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La habitación del hotel era enorme. A pesar de las cosas de las que disponía, que a continuación detallo, sobraba espacio por todos lados para poder estar con mucha comodidad.
Mi habitación estaba en la segunda planta. Según entramos a la izquierda están las dos camas, a la derecha unos armarios empotrados donde podemos encontrar el mini-bar y al final el baño completo, y junto al baño un sofá bajo la ventana con unas vistas preciosas ya que estabamos por encima de los adosados que nos rodeaban y podíamos ver la vegetación de un monte cercano (el Jaizkibel, ya que estamos a sus faldas).
La forma y el color de la decoración de la habitación, asi como de los armarios empotrados, en un tono marrón clarito o beis, hace que la estancia nos de un aire de relax, de tranquilidad, ideal para hacer escapadas y desestresarte del ruido.
Dispone de aire acondicionado, televisión vía satélite y baño completo (Champú, gel, gorro ducha, limpiazapatos, calzador, cepillo de dientes, etc.) muy bien decorado.
El precio del mini-bar es bastante asequible, por ejemplo una cocacola está en 1,50 euros. También hay servicio de habitaciones donde un sándwich mixto de jamón nos costó 3 euros y tardan unos 20 minutos en subírtelo a la habitación.
Respecto a limpieza de habitaciones y del hotel en general, sin ningún problema, todo perfectamente limpio y ordenado. Incluso en el baño tienen un pequeño cartelito donde solicitan la colaboración de los clientes, para que dejen las toallas que quieran que se les cambie diariamente en la bañera, con el fin de economizar gastos y agua, algo que me gustó mucho.
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Instalaciones
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Apariencia/Arquitectura
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Ambiente en la recepción
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Condiciones generales
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Recepción
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Personal (Amabilidad/Servicio)
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Clientes
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Acondicionado tecnológicamente
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Bar hotel
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Posibilidad de balneario
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Para llegar al hotel simplemente hay que fijarse en las indicaciones amarillas que tenemos en el pueblo.
Es un hotel de reciente inauguración, concretamente del 2003 de estilo minimalista. Es un poliedro de hormigón y madera de iroco rodeado de un murete y sembrado de castaños. Incluso podemos decir que tiene un toque zen y la tranquilidad que se respira en su interior es absoluta.
Consta de tres plantas, las dos primeras de habitaciones, con doce en cada una de ellas, y en la tercera hay un solarium.
Para llegar a recepción tenemos que atravesar un pequeño jardín. Al final del mismo hay una zona que en verano utilizan como terraza para dar desayunos, comidas y cenas. Entramos y vemos en la derecha la recepción. Justo al lado hay una puerta que lleva a los baños de la planta baja, y al final del pasillo a unos salones para comuniones, bodas, etc.
Dando la espalda a la recepción encontramos los ascensores y escaleras, y detrás la zona de restaurante bar. En esta zona encontramos en la parte de la derecha una pequeña barra, y en la izquierda están las mesas para las comidas, cenas y desayunos. Al final y a la derecha encontramos una sala de estar, donde podemos encontrar periódicos, revistas y libros en una estantería.
Dispone de un parking cubierto para clientes de forma gratuita y para entrar es necesario disponer de la tarjeta de la habitación y desde el mismo podemos llegar a las habitaciones tomando el ascensor directamente sin necesidad de pasar por recepción. Para visitantes hay una zona dentro del recinto del hotel, pero con una capacidad muy limitada, no creo que entren más de 10 coches.
Otra de las posibilidades que ofrece es alquilar bicicletas, algo que no pudimos hacer por falta de tiempo.
En el tema del servicio he de decir que es lo mejor que me he encontrado en algún hotel. Nada más llegar la chica que nos atendió en recepción fue todo simpatía.
Además de la felicitación por el regalo (la instancia me salió gratis por una web de hoteles), nos explicó lo necesario sobre el hotel (parking, horas de desayuno, etc.), sobre la ciudad con los sitios que ver y donde estaba la marcha, sobre el tratamiento de talasoterapia, etc.
Por otro lado la primera noche, después de tomarnos una primera copa le pedimos una segunda a la camarera, a pesar de que el tiempo de servir bebidas había pasado (las 12.30 creo recordar). Eso si, en el caso de que tuviera que irse nos subíamos a la habitación sin problemas. Sin embargo ella nos la puso porque todavía la quedaba un buen rato antes de acabar su jornada laboral. Muy enrollada y cordial la chica.
A unos 20 kilómetros del hotel se encuentra la localidad francesa de Hendaya, que dispone de un centro de Talasoterapia con un concierto con este hotel para hacer una pequeña rebaja en los precios. Merece la pena relajarse en dicho lugar, y después dar un paseo por la playa.
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Comida y bebidas
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Variedad de comidas
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Calidad de la comida
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Oferta de bebidas
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Ambiente en el restaurante
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Servicio
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Los viernes y sábados tienen cenas especiales al precio de 25 y 29 euros más IVA respectivamente. El viernes hay dos chicos, uno al piano y otro con el saxo en plan jazz tranquilito amenizando la velada, y el sábado un pianista.
En mi caso cené el viernes, y el menú constaba de varios primeros y segundos platos a elegir. En nuestro caso elegimos un arroz blanco con almejas en salsa verde de primero, y un cogollo de merluza y una dorada a la espalda de segundo. A pesar ser minimalista, tengo que decir que los platos son todo lo contrario a pequeños, para quedarse satisfechos.
Los postres eran lo más chic, lo más elaborado, y en concreto fueron una tarta de tres chocolates y plátano cubierto de caramelo y regado con sorbete de limón (simplemente deliciosos).
Como la cena era gratis, solicitamos un vino que constaba 14 euros la botella (precio medio de la carta) pensando que teníamos que abonarla, junto con agua. Y cual fue nuestra sorpresa que también estaba incluido en el premio.
Los desayunos son buffet libre. El precio es 10 euros más IVA en el caso de que la habitación la hubierais reservado con alguna oferta. Aparte del café, té o chocolate que tenías que pedir a la camarera cuando te lo ofrecía, teníamos a nuestra disposición varias jarras de zumo natural (naranja, melocotón, piña), batidos, pastel del país vasco, yogures, actimel, donuts con y sin chocolate, croissant, lomo, queso de varios tipos, jamón serrano y york, salchichas, panceta, huevos revueltos, cereales, frutas, macedonia, etc.
Y si alguien le apetece tomar vino para desayunar, también lo tiene disponible.
También es posible comer a mediodía, y tienen varias ofertas de 3 comensales y pagan 2, 4 y 2, 5 y 3, etc.
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Ubicación y zona
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Localización (ciudad)
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Conexiones de transportes
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Posibilidad de ir de compras
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Oferta cultural
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Ambiente de noche
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Lugar tranquilo
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Para llegar al casco viejo tenemos dos vías, o bien bajar por el lado de la carretera, o bien bajar unos 140 escalones. En ambos casos unos 10 minutos escasos andando por una zona llena de chalets con sus jardines que da gusto pasear por ellos.
El casco viejo es un recinto amurallado donde podemos encontrar el parador de Carlos V en el centro del mismo, edificado por Sancho de Abarca, rey de Navarra, cuya decoración combina lanzas, cañones y tapices con elementos más modernos.
Junto a este parador encontramos la iglesia, aunque hay que tener la precaución de no ir el sábado por la tarde porque esta cerrada. Además hay varias entradas y salidas entre las murallas que rodean el casco viejo, y lo mejor es perderse por las calles interiores. También podemos ir por el paseo Marítimo, pero no penseís que hay playa, solo está la zona de puerto y unos viejos astilleros.
Para tapear tenemos la zona de la Calle San Pedro, paralela al paseo marítimo. El sábado por la tarde estuvimos por allí, degustando los famosos pintxos de la zona norte, donde tu te sirves y al final pagas lo que has consumido, sin necesidad de pedírselo a los camareros, regados con el Txacoli, vino típico de esa zona.
Ésta, junto a algunos locales del casco viejo, son las zonas de marcha de la localidad, aunque como nos dijeron en el hotel, a la 1de la mañana esta todo muerto.