Ibiza, llamada Eivissa en catalán, idioma cooficial de Baleares, comunidad autónoma a la que pertenece, se halla situada al sudeste de la isla del mismo nombre, siendo su capital.
Con sus escasos 11 Km2, es el más pequeño de los cinco municipios que componen la isla. En cambio, concentra casi la mitad del total de la población estable de toda la isla con una densidad cercana a los 4.400 habitantes por kilómetro cuadrado.
El clima es suave, mediterráneo, con temperaturas máximas en verano alrededor de los 30º y mínimas en invierno que no suelen bajar de los 13º, pero con un índice de humedad de más del 70%, lo que hace que la sensación de calor o frío sea mayor.
Pinceladas de historia
Ibiza, conocida internacionalmente por sus playas y sus discotecas, encierra una historia rica y milenaria, pero desgraciadamente bastante desconocida por muchos de sus visitantes.
Es imposible resumir en unos pocos párrafos la historia de esta ciudad, así que lo que sigue tan sólo pretende ser unas pequeñas pinceladas sobre ella.
La ciudad fue fundada por los fenicios, con el nombre de Aiboshim (ciudad del dios Bes) en el año 654 A.C.

Por su situación estratégica en el Mediterráneo, ha sido siempre un crisol de culturas y pueblos, que uno tras otro la han ido conquistando y poblando: fenicios, cartagineses, romanos, vándalos, bizantinos y musulmanes han dejado su huella en esta ciudad.
La ocupación árabe, con más de 500 años en la isla, es la que sin lugar a dudas dejó más huella en la ciudad: aún se conservan restos de las antiguas murallas árabes, también introdujeron en la ciudad un sistema de riego por canales, que dio lugar a las actuales Feixes, que aún se conservan en la zona de
Talamanca.
Finalmente el 8 de agosto de 1.235, con la autorización del rey Jaime I el Conquistador, el por entonces arzobispo de
Tarragona, Guillem de Montgrí, tras un acuerdo firmado con Pere, Infante de Portugal y Nunó Sanç, Conde de Rosselló, la isla es conquistada a los musulmanes, dando lugar a la actual
Ibiza. El Rey Carlos III, en el año 1782 concede a la hasta entonces villa de Ibiza, el título de Ciudad.
En la década de los 60 Ibiza, por su espíritu libre y tolerante, que aún conserva, se convierte en uno de los puntos de referencia mundial del movimiento hippie.
Desde entonces, pintores, escritores, actores, directores de cine, han elegido Ibiza como residencia.
De tal importancia es su patrimonio cultural e histórico, que en el año 1999,
Dalt Vila, (la parte antigua de la ciudad) es declarada por parte de la Unesco, Patrimonio de la Humanidad.
Como llegar a la isla
Obviamente al tratarse de una isla sólo hay dos maneras posibles de llegar, en avión o en barco.
El
Aeropuerto Ibiza se haya situado a unos 10 kilómetros de distancia de la ciudad de Ibiza. Es un aeropuerto con mucho tráfico aéreo, tanto nacional como internacional en verano y bastante más tranquilo en época invernal y que dispone de todo tipos de servicios. Para desplazarse hasta la ciudad cuenta con servicio de taxis, alquiler de vehículos y una línea regular de autobuses.

Si decide viajar en barco hasta la isla, puede hacerlo desde
Barcelona,
Palma de Mallorca,
Dénia o
Valencia, que son las rutas regulares que enlazan con el
Puerto de Ibiza, opción que suelen elegir especialmente los visitantes que desean viajar hasta la isla con su propio coche.
Los que así decidan viajar hasta Ibiza, disfrutarán de una de las imágenes más bellas que puede ofrecer la ciudad: la imagen de la ciudad antigua vista desde el mar.
Conociendo la ciudad de Ibiza
La ciudad amurallada
Un paseo por las calles de
Dalt Vila es la mejor manera de conocer su historia, disfrutando de los pequeños rincones que iremos descubriendo y de unas magníficas vistas. Se puede acceder al recinto amurallado por el Portal de Ses Taules, que es su entrada principal, situada en el barrio de
La Marina, justo enfrente del edificio del
Mercado Viejo.

Una vez traspasada esta entrada, estaremos en el Patio de Armas, con sus diez arcos de medio punto de ahí, y tras pasar por otro portal, se accede a la Plaça de Vila, en la actualidad llena de restaurantes y terrazas, creando un ambiente muy animado, especialmente en las noches de verano. Si continuamos hacia la izquierda, iniciaremos la subida por la calle de Sa Carrossa, en la que encontraremos la
Estatua de Isidor Macabich, conocido historiador ibicenco. Antes habremos dejado a nuestra izquierda el
Museo de Arte Contemporáneo de Ibiza.

Un poco más arriba a la izquierda nos encontramos con el Baluarte de Santa Llúcia, desde dónde tendremos unas excelentes vistas al puerto de Ibiza. En este baluarte se encuentra el
Polvorín, antiguo almacén de pólvora, y que durante años se ha utilizado como sala de exposiciones.
Continuando por la calle General Balanzat, pasaremos por la
Iglesia del Convento, ubicación actual del
Ayuntamiento de Ibiza, en la Plaça d’Espanya. Aquí mirando al mar se encuentra el Revellí, y la
Estatua de Guillem de Montgrí.

Desde aquí tenemos dos opciones:
La primera es subir por un túnel situado frente al
Ayuntamiento de Ibiza y que nos llevará fuera de las murallas, hasta una zona llamada Soto Fosc, donde se puede divisar toda la zona de
Playa d'en Bossa e incluso la isla de
Formentera, para después volver a acceder al recinto amurallado por el túnel del Soto Fosc, que nos llevará directamente a la Plaza de la Catedral. Ahorraremos posiblemente tiempo y esfuerzo, pero nos perderemos gran parte del atractivo de las pequeñas callejuelas de la ciudad amurallada.

La segunda opción es continuar nuestro recorrido por la Calle Pere Tur y después por la Calle Joan Román, hasta llegar al
Monasterio de San Cristobal, más conocido como
Ses Monges Tancadas (Convento de clausura). Enseguida hallaremos la pequeña
Capilla de San Ciriaco en una callejuela que lleva este mismo nombre, lugar por donde según cuenta la historia, entró el primer soldado catalán el 8 de agosto de 1235.
Continuando por la Calle Major, se llega a Can Comasema, casa noble, cuya parte más antigua data del siglo XV, y que actualmente aloja en su interior el
Museo Puget.

Finalmente llegaremos a la Plaza de la Catedral donde como su propio nombre indica se haya la
Catedral de Santa María, construida entre los siglos XIV y XVIII, y que acoge en su interior el
Museo Diocesano Santa María Ibiza y Formentera. En esta plaza se encuentran también el
Museo Arqueológico de Ibiza y Formentera, ubicado en el edificio de la Universitat (edificio que albergó el primer órgano de gobierno de la isla), y el edificio de la Cúria, que en la actualidad acoge el
Centro de Interpretación Madina Yabisa.

Seguiremos por la calle Universitat, situada a la derecha de la Catedral, hasta llegar al Baluarte de Sant Bernat, pasando por el
Castillo Almudaina y Torre del Homenaje hasta el Baluarte de Sant Jordi y el
Baluarte de Sant Jaume y continuaremos por la Ronda Giovanni Battista Calvi, hasta llegar al
Baluarte de Sant Pere, para salir finalmente del recinto amurallado por el Portal Nou, situado junto al
Parque Reina Sofía, prácticamente en el centro de la ciudad: habremos realizado casi al completo el recorrido de las
Murallas de Ibiza.
Ibiza extramuros
Fuera del recinto amurallado de la ciudad, aún nos queda mucho por ver en Ibiza. Quizás uno de los barrios más concurridos y populares sea
La Marina, barrio que se creó fuera de las murallas y que abarca todas las calles hasta llegar al mar. En esta zona se encuentra el edificio del
Mercado Viejo y también la iglesia de San Telmo, aunque en realidad su nombre oficial es
San Salvador de la Marina. Desde el boom turístico que sufre Ibiza a partir de los años 70, este barrio, que hasta entonces era la zona donde se encontraban las tiendas tradicionales de la ciudad, se va convirtiendo poco a poco en una zona totalmente turística.

Sus calles, muchas de ellas peatonales, actualmente están ocupadas por decenas de boutiques de ropa ibicenca, souvenirs, restaurantes, terrazas y bares de copas. Ya en los andenes del
Puerto de Ibiza nos encontraremos también por la noche las tradicionales mesas hippies. A este barrio se puede llegar desde el siempre bullicioso
Paseo Vara de Rey, siguiendo la calle de la Cruz, o bien desde la
Plaza del Parque por la calle Aníbal, más conocida en Ibiza como calle de
Las Farmacias.
Y por supuesto, situada en la Vía Romana, no hay que dejar de ver la
Necrópolis del Puig des Molins, ya que se trata de una de las más importantes a nivel mundial y que forma parte de los bienes declarados Patrimonio de la Humanidad.
Las noches de Ibiza
Uno de los grandes atractivos indiscutibles de Ibiza, es sin duda, su vida nocturna y sus discotecas.
La marcha nocturna de la ciudad, se inicia al caer la noche, en las calles aledañas al puerto, repletas de terrazas y bares de copas. Discotecas como,
Privilege,
Amnesia,
Pacha o
El Divino, suelen realizar pasacalles anunciando sus fiestas, formando un auténtico espectáculo callejero. Por cierto, estas dos últimas son las únicas ubicadas dentro del municipio de Ibiza.

Si no apetece ir de discotecas, tenemos un local de copas, con música en vivo, situado en pleno centro de Ibiza, por lo que no será necesario conducir si se ha tomado alguna de más. Se trata del
Teatro Pereyra fácilmente reconocible, ya que es un edificio de 1.898, que albergó el primer teatro de la ciudad, situado muy cerca del
Paseo Vara de Rey.
Y si queremos probar suerte también permanece abierto todo el año el
Casino de Ibiza, con sus clásicas salas de juego.
Fiestas y folklore de Ibiza
Como cualquier otra ciudad, Ibiza tiene sus fiestas y tradiciones
La tradición de las fiestas de
Carnaval está muy arraigada en la ciudad, así que durante estos días, ibicencos y turistas invaden las calles con sus disfraces.
Para celebrar el nombramiento como Patrimonio de la Humanidad

se organiza desde hace unos años, la
Ibiza Medieval: durante un fin de semana del mes de mayo, la ciudad amurallada se viste y engalana como si estuviésemos en la época medieval, las calles se llenan de puestos de venta artesanales, espectáculos, exhibiciones de cetrería, etc. Son miles las personas que durante estos días se acercan hasta allí.
El día 16 de julio, la ciudad de Ibiza celebra la
Fiesta de la Virgen del Carmen: el acto más popular de este día es la procesión marinera que se celebra en el
Puerto de Ibiza.
Las
Fiestas de la Tierra son las fiestas patronales de la ciudad, dedicadas a Santa María de las Nieves, patrona de toda la isla y a Sant Ciriac, patrón de la ciudad de Ibiza. Se celebran durante el mes de agosto, y entre todos los actos y eventos que se organizan,

seguramente el que mayor cantidad de público concentra es el Castillo de Fuegos Artificiales. Los aficionados al jazz tienen también una importante muestra de este género musical a primeros de septiembre con la
Eivissa Jazz.
Nadie que visite la isla, debería marcharse sin ver una de las más destacadas muestras de la cultura ibicenca, el
Ball Pagés, danza típica de la isla. Es un baile muy antiguo y espectacular, tanto por su ejecución, como por los instrumentos y por la indumentaria, especialmente la de las mujeres, y también por las joyas que llevan: la más destacable de estas es la
emprendada, que son la serie de medios collares que llevan en el pecho. En verano hay exhibiciones de baile pagés, por las noches, en el
Baluarte de Sant Pere.
Otros lugares de interés
Ibiza ciudad sólo posee tres playas dentro de su municipio, las playas de:
Talamanca,
Ses Figueretes y parte de
Playa d'en Bossa, todas ellas urbanizadas.
En una visita a la ciudad de Ibiza, no se puede dejar de ver el resto de municipios de la isla:
San Antonio situado a 15 kilómetros, en la zona oeste de la isla,
Santa Eulalia, prácticamente a la misma distancia, pero en la costa este. Al sudoeste se
encuentra
St. Josep, y completando el quinteto,
San Juan, situado en la zona norte.

Y por supuesto, las famosas playas y calas de la isla, como la conocida playa de
Las Salinas a 8 kilómetros de Ibiza ciudad,
Playas de Comte, más conocida como Cala Conta situada en la costa sudoeste, las playas de la zona de
Portinatx o
S'Aigua Blanca, playa catalogada oficialmente como nudista, situada en el norte de la isla.
Y para terminar, la casi obligada visita a la isla de
Formentera. Podremos trasladarnos hasta la menor de las Islas Pitiusas desde la
Estación Marítima de Formentera, situada en la Avenida de Santa Eulália.
Con sabor isleño
Al igual que en otros aspectos de la cultura ibicenca, la gastronomía de la isla está marcada por su condición isleña y la mezcla de pueblos que la han habitado, se nota principalmente la influencia árabe y catalana.
El pescado es el gran protagonista de muchos de los platos típicos de Ibiza, como por ejemplo: el
guisat de peix, el bullit, el frito de pulpo o la borrida de ratjada.
En cuanto a los platos preparados con carnes, quizá uno de los más genuinamente ibicencos sea el
arroz de matanzas: es un arroz caldoso, preparado con carne de cerdo, sobrasada, butifarrón y setas. Otros platos a base de carne son por ejemplo, el
sofrit pagés y el
frito de porc. Los productos más típicos de la isla son
la sobrasada ibicenca (muy diferente a la mallorquina),
el butifarrón, el queso, las empanadas y los cocarrois.
En cuanto a los dulces, tenemos las
orelletas, la greixonera, y como estrella el
Flaó, tarta a base de queso.
Y por supuesto, los licores de la isla: la
Frigola, hecha a base de tomillo y las
Hierbas Ibicencas.
Dónde comer
Un buen lugar dónde poder degustar los platos de la cocina ibicenca es el restaurante
Ca N'Alfredo situado en el
Paseo Vara de Rey o el restaurante
La Brasa, muy cercano a la
Plaza del Parque.
Comidas caseras y a buen precio las encontraremos en el restaurante
Comidas San Juan, en el barrio de
La Marina. Comida internacional y locales con ese ambiente relajado y cosmopolita tan propio de la isla, lo hallaremos en restaurantes como
Ancient People, especializado en comida hindú,
Ke Kafé, que nos ofrece comida marroquí, japonesa y vegetariana, o el
Café Sidney, situado en el
Puerto Deportivo Marina Botafoch.
Alojarse en Ibiza
Ibiza es un destino turístico muy solicitado, por lo tanto la oferta de alojamiento es muy amplia y variada, desde hoteles de cinco estrellas hasta pequeños hostales o pensiones, pudiendo encontrar, seguro, un alojamiento que se adapte a nuestros gustos y economía.
Para los que busquen un hotel urbano, la mejor opción la tienen en los hoteles situados en Ibiza ciudad, donde encontraremos hoteles de cuatro estrellas, como el hotel
Royal Plaza, de tres estrellas, como el hotel
Molins Park, de dos estrellas, nos encontramos con
El Puerto, de una estrella tenemos el emblemático hotel
Montesol situado en pleno
Paseo Vara de Rey, y hostales como el
Hostal La Marina, o el hostal el
Parque.

Los hoteles con más encanto son posiblemente los situados dentro del recinto amurallado, como por ejemplo, el hotel
Mirador De Dalt Vila, el hotel
La Torre del Canónigo, o el hotel
La Ventana.
Situado en el
Paseo Juan Carlos I, una de las zonas más elitistas de la isla, se encuentra el hotel de cinco estrellas
Ibiza Gran Hotel. En esta misma zona tenemos
El Hotel - Pacha catalogado como hotel de diseño y el hotel
Ocean Drive.
Ibiza, como cabe esperar, también cuenta con alojamientos en zonas de playa: en la playa de
Talamanca encontramos hoteles de cuatro estrellas, como el hotel
Ibiza Corso & Spa y el hotel
Argos, y de categoría dos estrellas el hostal
Talamanca. En la zona de la playa de
Ses Figueretes tenemos, por ejemplo, el hotel
THB Los Molinos o el hotel
Torre del Mar, ambos de cuatro estrellas, y otros de diferentes categorías como el hotel
BG Náutico Ebeso, el hotel
Don Quijote o el hotel
Verser Ibiza Playa.