Opinión detallada de LUISICO
LUISICO
MADRID, España100%
No sé si en la actualidad sigue siendo así, creo que ya no, pero durante muchos años, sobre todo en la Edad Media, los templos cristianos que se construían tenían que tener una orientación especial: Su cabecera debía estar orientada hacia el este mientras que los pies de la iglesia debían mirar hacia el oeste. El este es el lugar por donde sale el sol y simboliza la vida y la luz frente al oeste que, como lugar por donde se esconde el sol, representa la muerte y la oscuridad. Si tenéis buen sentido de la orientación y la oprtunidad de comprobarlo, veréis que muchas iglesias antiguas siguen estas directrices.
En la localidad de Jaca hay una ermita románica muy pequeña, llamada ermita de Sarsa, que tiene precisamente la orientación contraria. ¿Un despiste? ¿Falta de sentido de la orientación? Pues ni una cosa ni la otra. El emplazamiento original de esta pequeña iglesia no estaba en Jaca sino en una pequeña localidad cercana denominada Sarsa. La tan frecuente despoblación que sufren las zonas pirenaicas hacía que la iglesia corriera el peligro de desaparición. La localidad de Sarsa había perdido a sus habitantes y la pequeña ermita se iba cayendo sin remedio poco a poco. Fue el Ayuntamiento de Jaca quien decidió salvar de las ruinas este templo románico y trasladarlo desde Sarsa hasta Jaca. El trabajo no fue mucho pues las dimensiones de la iglesia son muy pequeñas, pero la magnífica idea de querer conservar nuestro patrimonio creo que hay que valorarla con generosidad. ¡¡¡Un templo románico del siglo XII salvado del naufragio!!! ¡No es poco, ¿verdad?!
Para que la ermita pudiera lucirse en todo su esplendor decidió que perdiera su orientación original y que se colocara hacia la vista del público que iba a pasar por la calle que había sido seleccionada para su emplazamiento. Este es el motivo por el que está orientada de forma contraria a la habitual. Y así, si paseáis por el casco antiguo de Jaca, será muy fácil que deis con esta pequeña ermita que, al carecer de puerta, os permite pasar a su interior libremente. No esperéis grandes maravillas, es un templo muy pequeño y austero: carece de techo, solo tiene una nave, una portada con arcos de medio punto, una decoración geométrica muy sencilla que quizá sea lo que mejor se ha conservado y un ábside en el que se abre una pequeña ventana.
Está situada en una especie de pequeño jardín que ofrece bonitas vistas de montes cercanos. Y como hace un tiempo subí 3 fotos de esta pequeña iglesia románica, os invito a que les echéis un vistazo para que cuando visitéis Jaca no olvidéis que tenéis con la ermita de Sarsa una cita pendiente. Sé que pese a su sobriedad y su reducido tamaño, os va a gustar.
Ermita de Sarsa8