Opinión detallada de CARACOLA
CARACOLA
Algorta, España99%
Qué podría decir de este hotel? Que es un oasis de paz, tranquilidad, belleza de paisaje, acogedor, bonito e inmerso en un entorno espectacular, donde te hacen sentir como en casa.
Lo descubrimos por pura casualidad. Llevabamos más de 3 semanas recorriendo la Patagonia, y pocos días antes habíamos comido en Caleta Tortel un salmón que todavía recuerdo como algo único. Llevamos varias jornadas preguntando en cada sitio que parábamos a comer, si tenían salmón de río de verdad, sin encontrarlo, y al llegar a La Junta, hicimos lo mismo en el primer restaurante que encontramos. Allí nos dijeron que posiblemente lo podríamos encontrar en el hotel.
Nos dirijimos alli y nuestra sorpresa fue mayúscula. Ésperábamos encontrar un hotelito de pueblo, un tanto cutre, por lo que cuando vimos aquel lugar idílico, aquella bonita casa rodeada por un jardín con un césped increíblemente verde, un entorno como de cuento y con esa mezcla de sencillez y elegancia que a veces es dificil de encontrar, no podíamos dar crédito a lo que teníamos delante.
Entramos con la idea solamente de comer y seguir hacia el norte, pero nos quedamos dos días aunque ello suponía andar más justo de tiempo en el resto de nuestro viaje, porque os aseguro que es un hotel que "engancha", tanto por el entorno, como por la amabilidad de los dueños y la comodidad del mismo.
Espacio y Tiempo10
Valoración
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Habitación
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Tamaño
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Limpieza
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Mobiliario
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Estado de la habitación
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El hotel tiene habitaciones dobles, triples y cuádruples, y nosotros, que éramos cuatro, cogimos dos habitaciones´. Seguramente solo les quedaban las habitaciones grandes, porque a mi me tocó una de 4 camas, aunque solo utilizamos dos. Era una habitacion enorme, decorada con mucho gusto, acogedora a pesar de los pocos muebles, pues aparte de las camas, solo había dos mesillas y un armario, pero la combinación del rojo rubí de las paredes, las colchas blancas en plan rústico, algunas mantas de viaje "tiradas" sobre las mismas, y unos apliques de luz elegantes y bonitos, le daban ese toque de elegante sencillez.
Dos enormes ventanales daban claridad a la habitación, y las vistas sobre el jardín te hacían sentir en plena naturaleza.
Los baños modernos, amplios, en perfecto estado, y con las "amenités" típicas de un hotel con cierta clase. La ropa de cama y toallas, todo de algodón de muy buena calidad, cosa que yo siempre agradezco.
La limpieza me pareció perfecta, al menos no vi nada negativo que llamara mi atención, y si hubiera existido, os juro que lo hubiera visto.
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Instalaciones
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Condiciones generales
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Recepción
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Personal (Amabilidad/Servicio)
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Bar hotel
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Lugar de descanso
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El hotel es un chalet de dos plantas rodeado de un precioso jardín. En la planta baja están algunas habitaciones y las zonas comunes, compuestas por un acogedor salón y el comedor, y en la superior son todo habitaciones En el salón impera la madera combinada con cómodos sofás y la piedra de la chimenea. En uno de sus extremos hay un pequeño bar donde poder tomar una copa, bien sea en la misma barra o en los sofás del salón, y esta misma barra hace las veces de recepción, La decoración esta compuesta por mútiples detalles antiguos y rústicos que consiguen ese ambiente acogedor que he mencionado.
La amabilidad del personal, algo increible. El hotel lo regenta un matrimonio con un gusto exquisito y un 'saber estar' más exquisito aún, que hacen las veces de recepcionistas, maitres, y todo lo demás, siempre deseosos de agradar a sus clientes en cada momento.
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Comida y bebidas
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Variedad de comidas
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Calidad de la comida
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Servicio
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El comedor está puesto en plan rústico total.... con mesas y sillas de madera de color claro, pero es lo que le va al lugar. Los desayunos son variados y buenísimos,. Alli no hay bollerías industrial ni similares. Casi todo es producto casero, desde las mermeladas, hasta los dulces. Las comidas ya hay menos variedad, pero lo que hay está de muerte de bueno. Cocina casera, hecha con amor, y un salmón............. que salmón! Aqui no como salmón aunque me maten, pero alli, recién pescado... vamos, salmón 'de verdad' , es otra cosa.
El servicio amable y servicial, pero sobre todo, familiar, pendiente de si te ha gustado y de que te sientas a gusto.
Bebidas no se si hay gran oferta. pero los vinos blancos chilenos, son muy buenos, y es lo que tomamos.
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Ubicación y zona
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Lo del transporte alli es una quimera. La Ruta Austral es un lugar sin explotar, aún casi salvaje, asi que de tranporte público nada, pero el hotel ofrece transfer hasta Chaiten, para aquello que vengan por esa ruta procedentes del norte.
Lugar tranquilo donde los haya, rodeado de bosques, ríos, lagos, parques nacionales, etc.... pero con muchísimas posibilidades de deporte. El deporte rey es la pesca, pues toda esa zona es un lugar mítico para los amantes de este deporte, pero también se puede hacer senderismo, paseos a caballo, descenso de ríos, paseos en lancha, etc.... El hotel organiza excursiones y todo tipo de actividades enfocadas a los deportes de naturaleza.
Un lugar donde tiempo y espacio, no tienen la misma medida que aqui. Nunca un nombre ha sido mejor elegido.