Opinión detallada de lautor01
La Semana Santa en León se vive con mucho fervor y devoción. Hay mucho ambiente, no queda una plaza hotelera libre, y todo el mundo sale a las calles, aparte de ver las procesiones (que hay un montón...) se sale también, especialmente por el Barrio Húmedo, a "matar judíos": la bebida típica de estas fechas es la "limonada", una especie de sangría, y se dice que por cada limonada que bebes, matas un judío. La tradición cuenta que las autoridades de la época inventaron esta costumbre para evitar que el pueblo saliera por las calles en estos días a la caza de los judíos, y así se fueran entreteniendo por el camino en los bares, y al final acabaran emborrachándose y evitando la masacre.
En cuanto a la gastronomía, el bacalao y las torrijas, tal y como marca la tradición, son los reyes de la mesa. Eso sí, si se desea comer o cenar en restaurantes en esos días, conviene reservar mesa con suficiente antelación, porque está todo abarrotado, especialmente jueves, viernes y sábado santo. Pero lo más típico es salir 'de tapeo' y 'de limonadas' por el Barrio Húmedo entre procesión y procesión.
En León los "papones" (así se llaman a los cofrades) 'pujan' (llevan el paso) vestidos con túnica y la cara cubierta por el capillo o capirote, en algunas procesiones llevan horquetas para marcar el paso; van por fuera del paso, portando las andas del trono sobre el hombro bien almohadillado. En los últimos años han proliferado mucho nuevas bandas de música y agrupaciones musicales; y en épocas previas a la Semana Santa dan auténticos conciertos en teatros, el auditorio, etc.
Incluso los niños más pequeños procesionan, y se ilusionan por vestirse de papones acompañando a sus mayores; procesionar es una tradición familiar. Los que están de espectadores se colocan en primera fila para dar la mano a los que pasan, a modo de saludo. Y como no, una procesión siempre va encabezada por los vendedores de obleas, y a su fin, por los vendedores de enormes globos de vivos colores y diferentes formas, inflados a gas, que hacen las delicias, y también alguna rabieta, de los más pequeños.
La procesión más relevante, que fue declarada de Interés turístico Internacional, es la "Ronda y Procesión de los Pasos". El Jueves Santo, a las 12 de la noche, los papones de la Cofradía de Jesús Nazareno, encabezados por su Abad y la Junta de Seises, previo rezo del Padrenuestro, acuden ante las autoridades -en el antiguo Ayuntamiento- a anunciar la Salida de la procesión de los Pasos. Durante toda la noche y acompañados de esquila, clarín y tambor van haciendo toques de llamada, entonando la frase: "Levantaos hermanitos de Jesús, que ya es hora", de casa en casa van despertando a los papones, que poco a poco se van uniendo a la comitiva, hasta que se reúnen todos y puede dar comienzo la procesión a primera hora de la mañana.
A las 7:30 de la mañana del Viernes Santo sale la "Procesión de los Pasos", en la que 13 imágenes son portadas a hombros, cada paso con su correspondiente banda de música. En la Plaza Mayor se produce el encuentro entre la Dolorosa y San Juan; la plaza está abarrotada de gente guardando sitio desde varias horas antes en la madrugada, pues no se cabe con casi 3.000 papones, y los 13 pasos con sus correspondientes bandas... Sobre las 9.30 llegan por distintas calles la Dolorosa y San Juan, las bandas no paran de tocar, y con una reverencia se arrodillan los portadores del paso de San Juan ante la Dolorosa, mientras todos los demás pasos son bailados a hombros al son de las bandas. Es un acto muy emotivo.
Al mismo tiempo que comienza la Ronda, tiene lugar también la profana 'Procesión de Genarin'. Genarín era un deambulante borrachín que murió atropellado por el primer camión de la basura que hubo en León, en 1929, mientras hacía sus necesidades fisiológicas. Sus amigos, en conmemoración del suceso, hicieron en su época una parodia de la seria y rigurosa Semana Santa Leonesa, que fue corriendo de boca en boca hasta que llegó a ser populosa. El entierro de Genarín es básicamente una farsa de un Vía Crucis; en la actualidad tiene forma de pasacalles, a modo de procesión y con antorchas y pirotecnia, portan un "paso' consistente una estatuilla mal hecha, de cartón, que venera la imagen de 'san' Genarín. No hace falta decir en qué estado alcohólico va la gente a ese acto, que se conoce popularmente como la 'procesión de los borrachos'...
El martes sale la Procesión del "Perdón", organizada por la cofradía del mismo nombre. En un acto que se hace frente al pórtico de la Catedral, se le da indulto a un preso. Este año fue un boliviano que estaba en la cárcel de Mansilla de las Mulas (un pueblo cercano) por haber introducido cocaína en nuestro país, forzado por los graves problemas económicos de su familia (un montón de hijos y 17 nietos); en su país era agricultor y no ganaba lo suficiente para sacar a flote la economía familiar.
Otra procesión emblemática es la del "Santo entierro", (el viernes Santo) organizada los años pares por la cofradía de Minerva y Veracruz, y los años impares por la de Angustias y Soledad. Este año contó con la presencia de la Legión. También el viernes por la tarde sale la procesión de la 'Cofradía de las Siete Palabras', que va encabezada por papones a caballo.
El sábado se realiza la 'Ceremonia del desenclavo', en la plaza de San Isidoro, mientras las monjas clarisas entonan sus cánticos, y luego prosigue la procesión por las calles de la ciudad. La misma cofradía organiza la 'Ceremonia de las Tinieblas', consistente en unos salmos y cantos misereres en el interior de la iglesia de Santa Marina, que una vez concluyen, el absoluto silencio se rompe con un estruendo de carracas y matracas, y a continuación se organiza la procesión.
Otro acto muy emotivo tiene lugar el domingo de Resurrección, en el que se produce otro "encuentro", el de la Virgen con el Cristo resucitado, frente a la Catedral, en la que le quitan el manto negro a la Virgen, que es sustituido por uno blanco,y todas las bandas tocan mientras se bailan los pasos. El acto se acompaña con la suelta de palomas y los papones se quitan los capillos mostrando sus caras, en señal del fin de la semana de pasión. Luego hay una misa en la catedral, y a continuación procesionan hasta la parroquia de salida, ya a cara descubierta.
Con razón la Semana Santa de León ha sido declarada de Interés Turístico Internacional.
No solamente es de interés el ver las procesiones con sus actos destacados correspondientes, sino también el ambiente de sus calles, el tapeo, matar judíos... especialmente por el Barrio Húmedo y el casco antiguo.
La Semana Santa10
Valoración
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Accesibilidad
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Se tiene que ver
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Barato
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Ambiente
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Oferta de comidas
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Idóneo para niños