Opinión detallada de bobpoli
bobpoli(35)
Alcoletge, España98%
Difícilmente habría escogido este hotel para alojarme un fin de semana en Andorra, de haber sido por los comentarios que encontré en los foros de los diversos sites consultados. La suciedad, pero sobretodo el mal trato por parte de los empleados eran una constante en todos ellos y, aún siendo uno de los cuatro estrellas más baratos del catálogo ofertado, daban ganas de buscarse otro y evitar lo que a todas luces pintaba una pesadilla.
Panorama8
Valoración
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Habitación
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Tamaño
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Limpieza
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Mobiliario
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Estado de la habitación
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Diseño
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Vistas
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El tamaño de la habitación es lo primero que sorprende. Espacios amplios, con grandes armarios y una gran bañera para disfrutarla "como Dios manda". El minibar, no incluido en el precio de la noche, pero con un surtido como pocos, llama la atención. También los canales a la carta del televisor, seleccionados de una amplia variedad de opciones entre cable y satélite. El diseño de la habitación, rigurosamente austero y funcional, orientado a dar máxima comodidad a sus 2 (o tres, puesto que un sofá puede ser convertido en cama) ocupantes y por último, las vistas, de vértigo, si bien nuestra habitación daba hacia la zona alta, y por lo tanto no se veían más que piedras y coches, en lugar de los paisajes otrora nevados del país pirenaico por excelencia.
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Instalaciones
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Apariencia/Arquitectura
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Ambiente en la recepción
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Condiciones generales
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Recepción
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Personal (Amabilidad/Servicio)
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Variedad de restaurantes
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Clientes
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Acondicionado tecnológicamente
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Bar hotel
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Piscina y zonas exteriores
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Posibilidades de deportes en el hotel
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Posibilidad de balneario
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Animación
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Lugar de descanso
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El hotel está formado por dos edificios unidos por un eje central, constituido por ascensores. Es de corte moderno y no destaca en el paisaje urbano. La recepción está en la planta sexta (no sorprende si tenemos en cuenta que la planta cero -la más baja de todas- está cinco pisos por debajo de la entrada de vehículos al parking del hotel) y desde el momento de nuestra llegada se nos atendió con gran educación y amabilidad, preocupados en todo momento de que encontrásemos el hotel a nuestro gusto. Fue el propio personal de recepción el que, informado de la mala reputación de la que gozaban en los diferentes touroperadores virtuales, nos animaron a dejar tarjetitas de trivago en el expositor turístico de sus instalaciones.
De cara a al temporada alta, el hotel cuenta con varios bares, situados en las plantas 0, 6 y 10, si bien normalmente se encuentra abierto únicamente el central. El de la planta inferior, a la que se accede desde un callejón exterior, sólo se pone en marcha en caso de recibir o despedir a grandes grupos, que suben a su autobús desde esta entrada secundaria al hotel. En la planta superior, junto al bar, se encuentra el spa propio del hotel, con piscina, jacuzzi y saunas, divididas en función del sexo de los huéspedes. El restaurante está también en la planta sexta, detrás de la cafetería, y en él se disfruta de un estupendo desayuno tipo buffet, con variedad de pastas y platos calientes precocinados.
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Comida y bebidas
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Variedad de comidas
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Calidad de la comida
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Oferta de bebidas
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Ambiente en el restaurante
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Servicio
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Aunque sólo pudimos disfrutar del desayuno, tuvimos una amplia variedad de comidas y bebidas, tanto calientes como frías. Los empleados se afanan en reponer existencias para que todos los huéspedes puedan disfrutar de todos los elementos hasta el último momento del horario del desayuno, con independencia de que sean o no más madrugadores.
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Ubicación y zona
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Localización (ciudad)
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Alrededores
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Conexiones de transportes
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Posibilidad de ir de compras
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Oferta cultural
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Ambiente de noche
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Lugar tranquilo
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Instalaciones deportivas
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Andorra no se distingue por su vida nocturna ni por su cantidad de ofertas culturales. Ahora bien, cualquiera que haya visitado este Principado ha descubierto la facilidad de gastar dinero en chocolate, quesos, azúcar, tabaco, vinos o perfumes, así como la cercanía a las nieves pirenaicas, que lo han convertido en un ski resort.
El hotel está situado hacia un extremo de la Avda. Carlemany, avenida comercial de Escaldes y continuación de la Meritxell de Andorra la Vella, y se accede, desde abajo, a través de un callejón oscurecido al que no llegan taxis ni autobuses, o bien desde su planta sexta, entrada a recepción y al parking del hotel. Sólo los taxis, además de los vehículos particulares, tienen acceso a esta zona.