Opinión detallada de esperedondo
esperedondo
Madrid, España95%
...:: SITUACIÓN ::...
El hotel Villa Rica está en el barrio de Entrecampos, en la Avenida 5 de Outubro 295; por lo que pudimos ver es la zona de negocios de Lisboa, porque aquello estaba lleno principalmente de edificios de oficinas y había poco movimiento de gente, sobre todo por la noche. De todas formas teníamos muy cerca la estación de metro Entrecampos y varias paradas de autobús, con lo cual en unos 20 minutos nos plantábamos en el centro de la ciudad.
Ahora que ya sabemos llegar resulta muy sencillo, pero entre los líos que a veces se hace la Guía Campsa para llevarte a los sitios y sobre todo el agobio que supone conducir en una ciudad que no conoces y en la que a la mínima que dudas un poco los demás se lían a pitarte, pasamos un rato bastante estresante en el que pensé que acabaría tirándome de los pelos. Menos mal que al final me bajé a preguntarles a unas señoras muy majas que estaban esperando al bus, y me explicaron con pelos y señales cómo llegar hasta allí.
...:: EL HOTEL :...
Se trata de un edificio muy moderno, construido exactamente en el año 2002. Si no recuerdo mal tiene diez plantas de habitaciones, más la planta principal (donde están la recepción, un quiosco de prensa, un comedor y el hall), más otras cinco subterráneas para el aparcamiento, el gimnasio y la piscina. Eso sí, según su página web tiene cuatro estrellas aunque en Ciao! le han puesto tres.
...:: LA HABITACIÓN ::...
La nuestra era doble, y estaba distribuida de la siguiente forma:
- Según entrabas, a la derecha, un armario empotrado bastante grande, aunque normalmente nunca llegas a meter ahí toda la ropa que llevas, pero se agradece.
- A la izquierda, un baño completo. La bañera no estaba mal de tamaño, y el lavabo era grandote y con pijaditas varias como secador de pelo, jabones, geles de baño, etc. Lo que más me llamó la atención fue que la pared que lo separaba de la habitación era de cristal traslúcido. No llegué a probarlo, pero seguro que ese cristal da mucho juego para dedicarse por ejemplo a hacer sombras chinescas y que tu compañero de habitación adivine lo que son; y seguro que a alguien se le ocurre alguna otra cosa.
- La habitación propiamente dicha, con una cama de matrimonio bastante grandota (calculo que sería de 1'50 de ancho) y un colchón y unas almohadas muy cómodas.
- Enfrente de la cama, un escritorio grande que ocupaba prácticamente toda la pared, con hueco para las maletas, una silla, una balda para el televisor, cajones, el mueble bar, la carta de los platos que podías pedir que te sirvieran en la habitación y el horario del gimnasio y la piscina, que ya podían haberlo actualizado.
- Al fondo, un par de sillones y una mesa de centro, en la que solían dejar revistas con informaciones varias sobre Portugal.
- Y por último, un ventanal enorme. La pena es que estábamos rodeados de edificios bastante altos. Si hubiéramos estado en la última planta, por la situación del hotel, creo que igual habríamos llegado a ver incluso el castillo de San Jorge, pero como estábamos en la cuarta, lo que veíamos al asomarnos era el edificio de enfrente, que estaba en obras.
Otras cosas que había en la habitación eran caja fuerte, conexión gratuita a internet vía wi-fi, calefacción y aire acondicionado, televisión vía satélite y teléfono directo. ¡Ah! Esta vez el suelo no era de moqueta sino de madera, así que no tuve el problema de mis calambrazos perpetuos...
...:: LA COMIDA ::...
Cuando hicimos la reserva por internet elegimos la opción de sólo alojamiento porque era la única disponible, así que lo único que puedo contaros es que desayunamos y cenamos un par de veces en el comedor que había en la planta principal, a la entrada del hotel. Tenían un poco de todo, y de precio no estaba demasiado mal; los desayunos solían salirnos por 6 euros, y las cenas entre 20 y 24 (en total, no por persona). Eso sí, tanto oír hablar de los famosos pasteles de Belem, y al final hemos vuelto de Portugal sin haberlos siquiera catado
...:: EL PRECIO ::...
Como ya os digo contratamos sólo el alojamiento, y la habitación doble nos costó 70 euros por noche (en total, no a cada uno). Para la pinta que tiene el hotel y todos los servicios que ofrece, y además ser temporada alta, creo que no está nada mal.
...:: MÁS COSAS ::...
No sé si es porque he viajado poco o porque otras veces me he alojado en hoteles más baratos, pero me encantó el detalle de que, una vez que llegamos al hotel, un botones nos llevara las maletas a la habitación. Es que hasta entonces, eso sólo lo había visto en las películas.
También me llamó la atención que todas las noches, en la planta principal, junto a la recepción, hubiera un señor tocando el piano. Esto creo que también lo había visto sólo en alguna que otra película.
El hotel dispone de aparcamiento para los huéspedes (y para los que no lo son también, aunque sale un poco más caro que si estás alojado allí). El precio era de 12 euros por día. Pensamos en la posibilidad de aparcar el coche en la calle, pero al final decidimos que era más cómodo dejarlo en el hotel aunque saliera más caro, porque después de haber visto cómo conducen los portugueses (para que luego digan que los madrileños somos macarras al volante), ni nos planteamos meternos por Lisboa con coche ni resultaba rentable aparcarlo en la calle y pagar en los parquímetros, ya que el tiempo máximo eran 4 horas y no nos apetecía andar agobiados con los tiempos.
También había piscina, gimnasio, jacuzzi y spa. Pero no os puedo hablar de ninguno de ellos, porque según el cartel que tenían en la puerta el horario era de 8 a 21, pero a nadie se le ocurrió advertir que en verano es sólo hasta las 18. Así que el único día que volvimos pronto de nuestros pateos lisboetas al hotel para pegarnos un chapuzón, al llegar allí nos encontramos con que aquello estaba cerrado a cal y canto...
En cuanto al personal del hotel, todos nos atendieron perfectamente. Ya me habían comentado que los españoles en Portugal no tenemos problema con el idioma, como así fue. La mayoría de ellos hablaban algo de español y respondieron amablemente a todas las cosas que les preguntamos durante nuestra estancia allí.
...:: CONCLUSIÓN ::...
Sólo deciros que recomiendo totalmente este hotel. Creo que es, con diferencia, el que más me ha gustado de todos los hoteles en los que me he alojado hasta ahora. Y aunque de momento no está previsto volver a Lisboa porque tenemos en mente muchos otros sitios que conocer, creo que alguna vez repetiremos el viaje y por mí, sin dudarlo, también el hotel.
VIP Executive Villa Rica10