Opinión detallada de LURDITAS
Cuando estuve en Lisboa una de las mañanas quisimos ir a ver el Museo Gulbekian, que por cierto es muy interesante. Como teníamos el hotel cerca de la plaza del Marqués de Pombal, que está junto a uno de los extremos de este parque, y el Gulbekian está en el extremo opuesto, decidimos ir andando atravesando el parque, y de paso visitar el jardín botánico que hay en su interior y que tiene bastante reconociemiento.
El parque Eduardo VII es bastante grande y es considerado el pulmón verde de Lisboa, aunque tampoco es que tenga unas dimensiones parecidas a otros similares como el parque del retiro.
Atravesado de sur a norte como hicimos nosotros es un buen paseo, más que nada porque todo el rato es constantemente cuesta arriba. El parque está constituido practicamente en su totalidad por zonas ajardinas. La mayoría despejadas, con pocos árboles que realmente solo quedan a los lados, y más arbustos y flora baja, distribuida de manera clásica en plan geométrico, y otras zonas con más árboles, pero sin perder en ningún momento el aspecto de jardin cuidado y modelado por el hombre. El ambiente me resultó particularmente tranquilo, sin delincuencia ni gamberreo, y se estaba bien por allí. Realmente toda la extensión de zona ajardinada quizás no tiene nada especialmente particular ni destacable, más allá de ser un área grande. Es bonito, pero sin más.
En una de las zonas del parque, creo que la de más al norte, se encuentra el jardín botánico en cuyo interior se habían representado varios ecosistemas diferentes, con especies de todo el mundo y con bastante variedad de plantas. Una parte es la llamada "estufa fría" y otra la "estufa caliente" , en donde en espacios bastante grandes y cuidados se concentran especies tropicales y de climas más húmedos y fríos. Yo de plantas no entiendo mucho pero al menos sé reconocer que el ambiente creado allí dentro era muy relajante e interesante, pues los jardines se nota que tienen muchos años y las plantas están bastante desarrolladas, creando unos ambientes húmedos, tupidos y densos. Sumado a la una gran variedad de flora con especies muy diferentes que podías ver, lo hacia una visita muy agradable. Realmente esta parte es la que más recomiendo de la vista, a mi me gustó mucho y quizás sea de los jardines botánicos con más encanto que he visitado nunca.
Así que resumiendo, de este pulmón verde de Lisboa, las zonas más al sur y ajardinadas no son nada espectaculares de ver, pero se puede pasear por ellas de manera tranquila, pero la parte de los jardines botánicos sí merece una visita, especialmente si te agradan estos ambientes.
Saludos!!
Parque Eduardo VII8