Opinión detallada de LURDITAS
El tranvía de principios del siglo XX que sigue circualndo por las calles de Lisboa es hoy día otra de las estampas turísticas más típicas de la ciudad.
Paseando por el centro verás constantemente estos viejos tranvías, y Lisboa debe ser de las pocas ciudades de Europa que no los eliminaron de la circulación, ya que es fue medio de transporte que tuvo bastantes más ventajas que inconvenientes. Hoy día supongo que se mantienen más por ser turísticos que otra cosa, aunque yo me los esperaba mejor conservados. En general todos los que ví adolecían de faltarles una mano de pintura y de estar mejor cuidados en sus detalles. La verdad es que yo estoy bastante acostumbrada a ver el tranvía de Sóller, en Mallorca, que es de la misma época, y francamente las comparaciones son odiosas, pero si quereis ver tranvías antiguos con encanto, bien cuidados y restaurados, mejor veniros a Mallorca, que os gustarán mucho mas.
Hay varias líneas de tranvía y la más turística es la línea 28 que da la vuelta por los principales barrios antiguos y zonas altas de la ciudad, comunicándolos con la plaza del comercio. Nosotros lo cogimos y dimos la vuelta completa, y en general tampoco lo encontré una experiencia del otro mundo. El interior es más bien incómodo, el tranvía es bastante lento, y pasa por algunas callejuelas pequeñas donde entra en conflicto con coches mal aparcados o el tráfico de las mismas en general. Me pareció un poco arcaico y fuera de lugar que en uno de estos encontronazos con un coche que no sé muy bien que hacía pero impedía el paso del vagón, el conductor del tranvía se liara a grito limpio con el del coche, mostrando más una imagen de verduleros agresivos que de otra cosa. La verdad es que para ser un medio de transporte dirigido a los turistas, el numerito estuvo absolutamente fuera de lugar y resultaba desagradable.
Quitado que comunique algunas zonas muy turísticas, la mayoría de las calles por las que transita tampoco es que tengan un encanto especial, o al menos a mi no me lo pareció.
La lentitud, lo mal conservado del interior y el poco encanto que tenía, el que del recorrido tampoco todo el tiempo estés pasando por zonas bonitas sino por algunas más bien tirando a feas, y el numerito de la discusión a gritos del conductor, hacen que en conjunto no me llevara una buena impresión y no creo que sea algo imprescindible para recomendar.
Vamos, que aunque sea algo muy típico, si te limitas a ver el tranvía cuando te cruces con él por el centro, en vez de subirte a esta línea turística y recorrerla, tampoco creo que pase nada.
Saludos!!
Tranvía 286