Opinión detallada de yorch84
yorch84
Vitoria-Gasteiz, España99%
¡¡Hola de nuevo!!
En enero de 2006 decidimos unos amigos y yo desplazarnos hasta la ciudad de Madrid para pasar tres días por allá visitando cosas, aunque nuestro objetivo principal era ver la parte del Monasterio del Escorial y el Valle de los Caídos. Aun así, aprovechando nuestra estancia en la capital española, aprovechamos a ver otros atractivos turísticos que recoge Madrid.
En otras ocasiones ya había estado en Madrid, pero me había alojado en casa de unos amigos que viven en el barrio de Carabanchel. Esta vez, como éramos tres personas las que fuimos a Madrid, decidimos alojarnos en este aparthotel. Lo que más buscábamos con esas edades que gastábamos por aquel entonces, era gastarnos lo menos posible ya que unos no trabajaban y no daba mucho de sí la paga de los padres. Así que decidimos hospedarnos en éste más que nada por su relación calidad precio y por su ubicación, sobre todo por esto último ya que nos ayudaría a plantarnos en poco tiempo en las principales atracciones turísticas de la capital.
Este aparthotel se encuentra situado en plena Gran Vía, nosotros llegamos hasta allí vía metro ya que el autobús de Vitoria-Madrid nos dejó en el Intercambiador de Avenida de América por lo que estar en pleno centro, está muy bien comunicado. Además de mirar la economía, miramos mucho su ubicación. Lo queríamos en pleno centro de Madrid, cerca de todo para poder ver lo máximo posible en el menor tiempo y que no fuera excesivamente caro al estar situado en plena Gran Vía. Al lado del alojamiento teníamos multitud de atractivos turísticos a visitar a tan solo un paso o en pocos minutos. Muy cerca vamos a poder ver la Plaza de España con su imponente edificio España y la Torre de Madrid, además tenemos al lado el Senado, la catedral de la Almudena, el Palacio Real, los jardines de Sabatini, la Plaza de Oriente y mucho, mucho más por visitar.
El acceso al alojamiento se hace a través de unas pocas escaleras que están acompañadas de espejos a ambos lados con una barandilla en su parte central para una mayor comodidad. Al acabar las escaleras tenemos el ascensor y encima del mismo una pequeña cámara de seguridad vigilando la entrada.
No recuerdo exactamente el piso que nos tocó, pero sí recuerdo que era elevado. Desde nuestra habitación teníamos unas vistas perfectas de la Gran Vía. Hacia el lado izquierdo se veía la torre de Madrid y el edificio España. Debajo de nosotros, se podía ver la presencia de las banderas que hondean en la fachada del alojamiento y debajo de las mismas el gran barullo de gente que paseaba de un lado a otro de la calle. La circulación de vehículos desde la ventana se veía estupendamente. Aun estando en pleno invierno, el calor de la calefacción nos dio su bienvenida, así que fue un detallazo encontrar la habitación con una temperatura más que perfecta.
Comentaros que la habitación que nos tocó, nada más abrir la puerta a mano derecha estaba el baño. El baño disponía de dos lavabos, así como una bañera con las toallas perfectamente dobladas colocadas arriba de la bañera. Además teníamos nuestro set de jabón, toallitas y demás. Después del baño a mano derecha también, teníamos lo que parecía ser un armario, pero tenía sorpresa. Detrás de la supuesta puerta del armario se escondía una pequeña cocina, empotrada en la pared. Esa cocina estaba provista de un pequeño minibar, una placa de vitrocerámica, un lavabo, una campana extractora y varios armarios, todo en tamaño mini.
Por el resto de la habitación teníamos un sofá, además de las dos camas como habitación doble que habíamos alquilado y una cama supletoria que habíamos mencionado con la reserva, plegada a un lado de la habitación. Únicamente teníamos una ventana que como os he dicho antes daba a plena Gran Vía. Lo único incómodo de la habitación era la presencia de una columna justo en mitad de la habitación. La decoración de la habitación de lo más normal, la parte baja de la habitación tenía un tono azulado claro y a mitad de la habitación hasta el techo las paredes eran blancas. Se podía ver en la habitación alguna lámpara de mesa junto con sus respectivas mesas de media altura las cuales apartábamos a la noche para desplegar la cama supletoria.
Al final estuvimos en esta habitación 3 noches, y al ser tres pactamos que al menos cada día uno iba a dormir en la cama supletoria la cual era un tanto incómoda, era de esperar. Las demás camas en su medida, de lo más normales pero aportaban un buen descanso. El suelo estaba ligeramente enmoquetado pero aun así la habitación estaba limpia.
Deciros que pasamos tres noches en este alojamiento y que los tres salimos muy contentos del mismo. Por un buen precio, tuvimos un alojamiento excepcional en pleno centro de Madrid, cerca de los atractivos turísticos de la ciudad y la habitación cumplió su función, aunque con la cama supletoria quedaba un tanto pequeña, lo cual en el fondo es normal, ya que está preparada como una doble.
Yo sinceramente os lo recomiendo.
Un saludo a todos y gracias por leerme y valorarme.
Espahotel Gran Vía7
Valoración
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Habitación
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Tamaño
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Limpieza
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Mobiliario
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Estado de la habitación
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Diseño
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Cama/Colchón
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Vistas
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Instalaciones
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Apariencia/Arquitectura
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Condiciones generales
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Ubicación y zona
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Localización (ciudad)
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Conexiones de transportes
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Posibilidad de ir de compras
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Oferta cultural
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Ambiente de noche
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Lugar tranquilo