No pensabamos hacer nada especial en nuestro segundo aniversario de boda pero sobre la marcha, despues de salir a cenar decidimos dormir en el cielo de Madrid.
No teniamos reserva, pero al tratarse de un domingo no tuvimos ningún problema.
RECEPCIÓN
Por teléfono unos minutos antes habiamos reservado una habitación básica, de las que están situadas entre la plata 6 y 15, pero a nuestra llegada la recepcionista, que fue super amable nos ofreció un upgrade a una habitación superior en la planta 27 y nos incluyó el acceso al SPA sin coste adicional.
El check-in fue rápido y eficaz, las indicaciones que nos dió sobre las instalaciones tambien fueron muy buenas y lo mejor de todo, con una sonrisa.
La recepción en sí es muy agradable, un amplio mostrador con bastantes puestos de trabajo facilitan la agilidad en un hotel tan grande. La decoración en tonos negro y ocres es muy cuidada, con acero y madera que dan un toque de calidez. La iluminación, al llegar por la noche, tambien era uno d elos puntos fuertes de este espacio
6 ascensores enormes permiten el acceso a las habitaciones sin esperas.
HABITACIÓN
Nuestra habitación, la 2713, en la planta 27 era preciosa. La decoración seguí en tono con la de la recepción, madera, acero, color negro y algún tono de gris. Muy acogedora.
La mezcla de elementos más modernos como las lamparas y cuadros, contrastaba con elementos como las mesillas, diferentes cada una de ellas y con estilo oriental o un sillón descalzador un poco más clasico. La mezcla para mi gusto era perfecta.
En el pasillo de entrada se encontaba el armario, con puertas de acero y cristal viselado. Equipado con baldas y cajones. Dentro tambien estaba la caja fuerte y una plancha y una pequeña tabla de planchar plegable, la bolsa de lavanderia y la lista de precios del servicio, los albornoces y las zapatillas..
A los pies de la cama había un escritorio, con todos los directorios de información del hotel. En ese mueble estaba tambien el minibar bastante completo con vino, cava, miniaturas, y refrescos. Tambien alguna chocolatina y otras cosillas para picar.
Un sillón descalzador muy bonito al lado de la ventana le daba el "toque" a la habitación.
Las mesillas de noche, como he comentado, diferentes, de madera imitando antiguedades orientales, una redonda y otra cuadrada, un detalle especial.
La cama king size, y muy, muy cómoda. La ropa de cama era blanca, inmaculada, con edredón y funda que se agradece mucho. Las sabanas muy suaves y las almohadas super cómodas con la altura y firmeza perfectas`para mi gusto y soy complicada para las almohadas. El toque de color a la cama lo ponía una colchita a los pies en tono, beige-dorado.
Las nuevas tecnologías estaban presentes en toda la habitación, regulación d eintensidad en las luces, control de temperatura de la habitación, que funcionaba a la perfección y ya es raro... control d etemperatura en el suelo radiante del baño, persinas y cortinas eléctricas y muy silenciosas, teléfono supermoderno con un montón de utilidades...
Lo mejor, las vistas. Toda la zona norte de Madrid, el Barrio del Pilar, la Sierra y hasta la Cruz del Valle de lo Caidos se veía al estar tan despejado.
El baño era tambien espectacular, estaba integrado en la habitación ya que había la pared que dividía la hbaitación y el baño era una enorme ventana de cristal al lado de la bañera.
La bañera no era grande, pero era muy cómoda. El lavabo era una pieza de piedra negra tallada. La ducha de hidromasaje separada d ela bañera y el inodoro de diseño tambien en un espacio separado. No era un baño muy grande pero si bien distribuído y practico. La"ventana" hacia la habitación se podía cerrar con una especie de "venecianas gigantes", es decir unas tablas de madera que giran cada una sobre sí mismas, permitiendo cerrar la vista desde la bañera.
Como comentario menos positivo, la bañera está orientada de modo que no se puede ver la TV mientras te estas dando un baño. La grifería te obliga a colocarte de espaldas a la TV y los amenities que hay en el baño son muy basicos., Jabón, champú y gel. Supongo que si necesitas algo más te lo traeran pero no había ni un peine, ni un gorro de ducha ni un cepillo de dientes... Eso sí, un buen secador y con difusor y todo para los pelos rizados.
SPA
Por la mañana subimos a disfrutar un ratillo del Spa, como era temprano estaba bastante tranquilo. Fuimos directamnete en albornoz y zapatillas como nos indicaron. Es necesario llamar para reservar ya que tiene una capacidad máxima de 8 personas.
Tiene una piscina-jacuzzi con tumbonas de relax. Es bastante grande y estaba a la temperatura perfecta. Tiene tambien baño turco y sauna. La sauna tiene unas vistas estupendas al igual que todo el Spa ya que se encuentra en la planta 29.
Tambien hay unas camas de relax, donde te puedes tomar una infusión disfrutando d ela tranquilidad y de las vistas.
La decoración del Spa tambien entonos negroes, ocres y beige. Muchas lamparas de velas que seguro por la noche lo hacen un lugar super romántico.
Está abierto de 7 am a 11pm, los festivos y domingos abre a las 09:00 am.
Tienen todo tipo de tratamientos, masajes, envolturas, ...eso si a un precio no muy asequible...
Al lado del SPA está el gimnasio, muy bien equipado y con un tamaño bastante majo. Tenía varias bicis, cintas de correr, elipticas, máquinas de pesas, poleas... con toallas, agua y fruta a disposición de los deportistas!
RESTAURANTE
Despues del Spa, fuimos a desayunar. La sala de desayunos está al aldo del restaurante gastronómico en la planta 30.
Los techos son muy altos, la decoración en linea con el resto del hotel, tonos negros, madera y acero. Unas grandes lamparas de globo en tonos ocres le daban la nota de color al igual que las sillas en colores malvas y naranjas.
El desayuno era tipo buffet. Había un zona dé paltos calientes donde podías encontrar huevos fritos, revueltos, bacon, salchicas, champiñones asados, tomates asados.... Lo malo de esto, los huevos fritos al final no son fritos, son cocidos en el propio calor del baño maria.
Varios tipos de fruta preparada, sandía, piña, naranja, kiwi, melón... tambien algunas brochetas de fruta variada y piezas de frutas entera.
Otra zona con embutidos, lomo, chorizo, jamón cocido, pavo, jamón iberico, quesos de diferentes tipos. Salmón ahumado de buena calidad con guarniciones de alcaparras, huevo picado, pepinillos.. muy rico...
Varios tipos de pan, para cortar, en bollos, pasa tostar, con semillas...Toamte rallado, aceites de varios tipos... Mil tipos de bollería y pasteles... Yogures, batidos, cereales...
En fin, muy completo...
El zumo de naranja natural, bastante bueno, y el café lo sirven los camareros en las mesas tantas veces como desees.
El servicio muy bueno, siempre atentos y muy agradables.
Un placer desayunar con esas vistas.
El precio son 25 €, precio de 5 estrellas, no lo pagaría todos los días pero un día es un día y nos dimos el capricho de desayuno viendo Madrid desde el cielo.
Conclusión
Un buen 5 estrellas, buenas instalaciones, bonita decoración y buen servicio. Muy recomendable!