Opinión detallada de Skylla08
Bien es cierto que a lo largo de la geografía española hay muchas, muchíiisimas calles que se llaman Granvía, ninguna ás cercana para mí que la Gran Vía de Vigo, aunque poco se pueden comparar estas dos calles.
La temporada que estuve trabajando en Madrid, procuré ir a gran vía todo lo que podía ya que soy una gran aficcionada a las compras, pero por el hotel en el que me quedaba, no me fue posible ir muchas veces, sin embargo, las veces que fuí por mi cuenta tanto con mi familia como yo sola, como la economía no estaba muy voyante de aquellas, me alojaba en el hostal Pereda, una calle perpedicular a gran vía y qeu salía justo detrás de la tienda de Stradivarius, así que lo que hacía era coger el abrigo y darme un paseo por Gran Vía.
Para mí era como dar un paso a Europa, ya que otras ciudades en las que había vivido no se acercaban tanto a mis experiencias en Londres, que es una ciudad que adoro.
Pasees por donde pasees, respiras un aire cosmopolita, y multicultural muy interesante, me hacía gracia la impresión de que la gente, fuera a donde fuera pareciera siempre que tenía prisa, y me llamó la atención al igual que en GIjón que en muchas tiendas podía entrar con Tesa, (mi perrita).
Esta calle es bastante larga, y yo recorría habitualmente el camino desde el hotel hasta la zona de los teatros o en dirección contraria hasta la calle Alcalá, aunque siempre me dijeron que cogiera el metro, las tres o cuatro veces que lo cogí no me gustó demasiado, así que (pensareis que estoy loca) procuraba siempre ir a pié, así podía ver lo máximo posible.
Una de las veces que estuve allí me crucé por la calle a Santiago Segura, cosa que será habitual para los Madrileños, pero para mí era como, uy Santiago segura, sonrio, uy que cara de tonta acabo de poner, mejor no le miro :D jajaja
Recuerdo de aquellas que había una parte por la zona de fuencarral que estaba en obras, y había muchisimo ruido, junto con el ruido natural de los coches, es una ciudad que parece que nunca duerme, ya que por la noche seguí habiendo ruido de tráfico.
Me gustaba mucho pasear por delante de los teatros, viendo como la gente se aglutinaba en colas inpensables para mi para entrar en el lope de vega, y tenía muchas ganas de poder haber ido a alguna función por aquel entonces, cosa que la economía no me permitió muy a mi pesar.
Es una calle algo loca, pero totalmente recomendable para quien busque el bullicio de una capital europea.
La Gran Vía10