Opinión detallada de carlunis
carlunis
Miranda de Ebro, España99%
Tenía ganas de ir a comer a este restaurante después de ver ciertas críticas buenas de páginas web dedicadas a la gastronomía y la verdad que no ha fallado. El local está cerca de la parada de metro de la Latina y un poco más lejos de la de Puerta de Toledo.
Llegar no es difícil, aunque no es una calle grande ni principal, se puede llegar rápido. El local está al lado de un hotel de tres estrellas y de una asociación de defensa de los animales. Al llegar vimos que estaba llenísimo, es lógico porque es un domingo y la gente normalmente no trabaja, por lo cual no nos estrañó, tambiñen se sabe que los locales que están llenos es por algo y esto lo comprobamos enseguida.
Al principio nos tomamos algo para hacer tiempo, ya que pedimos mesa para 3 y nos dijeron que teníamos que esperar unos 20-25 minutos, al final fueron más bien 40, pero el resultado final mereció la pena. En general el servicio fue excelente, pregunté al camarero que era el responsable de montar las mesas y repartirlas entre la gente que las pedía y me dijo que eran 22 personas las que trabajaban en el restaurante entre cocineros y camareros. El servicio es rápido y eficiente, pero pensar que 22 personas sirviendo para un total de más o menos 100 personas en mesas más los que están en barra, todos pidiendo de comer y beber es impresionante. La comida pasaba delante nuestro y se nos hacía la boca agua. Viendo la carta nos dimos cuenta que los precios eran normales, pero luego al ver las raciones pensamos que eran bastante baratos.
En un primer momento pedimos una fabada, más bien después de haber comido bastantes en mi vida y sobre todo en Asturias, ésta era normalita, sosa por lógica para la gente que no pueda comer con mucha sal, pero normalita. Además pedimos una ensalada burbuja, que más o menos lleva lo normal, que es lechuga, cebolla, tomate, zanahoria rallada y una salsa de queso de Cabrales que estaba muy rica, otro primero que pedimos fueron setas al roquefort, es una cazuelita bastante grande y estaba riquísima. De segundo pedimos un pastel de cabracho que la verdad no estaba nada mal pero sabía mucho a atún y más bien poco a cabracho, los he probado mucho mejores. Además pedimos costilla con patatas fritas y salsa de cabrales, que estaba genial. Dentro del precio venían incluidos los chupitos y nos salió casi a 25 € por persona incluida una botella de vino rosado y dos botellines de agua, por lo cual, con la cantidad que comimos no nos pareció nada caro.
A tener en cuenta que no tienen hielo en el local ni refrescos, hay sidra, gaseosa, vinos pero tampoco muchas clases, creo que unos 6 más o menos entre blancos, rosados y tintos, sidra dulce y la de escanciar, además de licores. La decoración del local está entre rústica y moderna, los cuartos de baño están bienk aunque solo tienen un urinario y una taza, me parece poco para tanta gente que había allí.
La Burbuja que ríe9
Valoración
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Accesibilidad
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Se tiene que ver
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Barato
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Ambiente
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Clientes
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Cocina
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Servicio