Opinión detallada de rpedrosa
rpedrosa
Barcelona, España99%
En nuestra fin de semana en Marrakech nos recomendaros una cena-espectáculo en el restaurante Chez Ali. Era caro, unos 50 euros persona, que al reservar mediante el Riad donde nos alojamos nos quedaba en 45 euros (traslado en taxi incluido). Al volver vi que tambien hay webs donde puedes hacer la reserva por 39 euros.
El restaurante está situado en la zona del Palmeral. En el traslado en taxi pudimos disfrutar de la puesta del sol en el Palmeral, altamente recomendable.
El Chez Ali se trata de un gran complejo al estilo de los parques temáticos, inspirado en las mil y una noches. Te reciben 40 caballos, a las puertas de lo que parece un enorme castillo. Antes de entrar atraviesas lo que simula la cueva de Alí Babá, subes unas escaleras y disfrutas de unas magníficas vistas de noche de un palacio iluminado.
Cenamos en un espacio abierto con carpas, con calculo que unas 700 personas en mesas redondas al estilo de las bodas multitudinárias. El menú está cerrado, solo tienes opción de pedir vino, que te cobran a parte (caro, por cierto), y consiste la Harira, sopa marroquí, el Couscous con verduras y pollo, y tagine de carne dulce con almendras y pasas. De postre frutas, té y pasteles. Servir cena para 700 personas no tiene que ser senzillo. La comida no era ni buena ni mala, estava mas bien fria que caliente, y la sensación de prisas, 50 camareros cruzándose, platos arriba y abajo... no te deja cenar tranquilo.
Mientas cenas, pasan distintas comparsas disfrazadas de algo que debería parecer un atuendo típico marroquí pero recuerda más a un disfraz de mala tela comprado para carnaval. Bastante desafortunado y un tanto desagradable incluso.
Al finalizar la cena, te trasladas a un espacio del tamaño de un campo de fútbol, con pequeñas gradas para contemplar un espectáculo equestre, una danza del vientre, y un final pirotécnico. Dura 30 minutos, de los cuales invierten más de 10 en un paseo arriba y abajo al trote de los 40 caballos que te reciben a las puertas del restaurante. No tiene ningún tipo de interés. Pasados estos 10 minutos llega lo único que valió la pena. 5 de estos caballos y sus respectivos ginetes, nos brindaron un auténtico espectáculo de piruetas encima del caballo al galope. La parte de la danza del vientre, consistió en un camión decorado que trasladó a una chica al medio del "campo de futbol". Sin prismáticos fue difícil contemplar el baile. Y al final 4 fuegos artificiales.
Ni comí bien, ni disfruté del espectáculo, ni sentí que estava viendo algo típico y auténtico, ni viví la mágia y la fantasía que supuestamente debí experimentar.
Chez Ali4
Valoración
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Accesibilidad
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Se tiene que ver
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Barato
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Ambiente
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Clientes
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Cocina
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Servicio