Opinión detallada de Ryancom
Ryancom
Madrid, España99%
Hacia mucho tiempo que había oído hablar de dicho lugar pero hasta el pasado noviembre no tuve la suerte de conocerlo y digo suerte ya que el lugar es realmente precioso.
Para realizar nuestra visita nos alojamos en una casa rural en el pueblo de Calatayud ya que este se encontraba bastante cerca del lugar y era una población grande con bastantes cosas que ver en los alrededores.
Desde Calatayud tardamos como unos 30 min. en llegar a pesar de que la carretera no era muy buena pero aun con esas y llegando algo mareado, mereció la pena.
Al llegar decidimos primero ir a ver el parque y luego posteriormente pasar por el Monasterio ya que la entrada valía para ambas cosas. El precio fueron 12 € y aunque en su momento me pareció algo caro tras comprarlas en la taquilla, posteriormente no me importó ya que salí encantado del lugar.
En las taquillas te dan un plano para recorrer el parque nada más entrar aunque tampoco hace demasiado falta ya que el parque está muy bien organizado por dentro con sus flechas y enumeraciones que te marcan el recorrido en todo momento. Este rondó las 2 h. a través de caminos, grutas y cascadas.
La verdad que tuve suerte por la época ya que los colores del otoño hacían de este un lugar mágico por el manto de hojas que cubrían todo el suelo dejando este cómo una especie de colchón que se iba aplastando al caminar.
Lo mejor del parque a parte de su cuidada vegetación eran las múltiples cascadas y bajadas de agua que hacían de este un lugar espectacular. La verdad que para mí fue la primera vez que estuve en la parte posterior de una cascada viendo el agua caer y golpear contra las paredes y es algo que recomiendo a todos disfrutar.
Así que del parque salimos encantados y con gran cantidad de fotos para el recuerdo de un lugar mágico y con encanto. Así se pudo ver una especie de oasis entre llanuras secas del paisaje aragones que llamaba aun más si cabe nuestra atención.
El Monasterio en sí me pareció muy normalito para la maravilla que acabábamos de contemplar.
En definitiva, lo que merece la pena es el parque.
Parque Natural del Monasterio de Piedra10