Opinión detallada de bernibea
Este hotel está situado en la rua Gonzalo Sampaio, muy cerca del Palacio de la Música, aunque algo alejado del centro turístico.
Pero no resulta incómodo, porque a penas estás a tres paradas del metro de Trindade, que ya te deja en el centro.
Las recepcionistas han sido muy amables, hablando un fluido español.
La habitación que nos tocó daba a la parte de atrás del hotel, por lo que era silenciosa, pues no daba sobre la calle principal. Era para tres personas, con una cama de matrimonio y otra supletoria. En todo caso era amplia y luminosa, pues estábamos en un sexto piso. El cuarto de baño estaba dividido en dos por una mampara de cristal opaco. Por un lado estaba el vidé y el inodoro y por el otro la bañera ducha y el lavabo.
Tenían expuesto el típico jabón de tocador, con los típico objetos de cortesía, pero además había expendedor de jabón líquido.
Tiene minibar y televisión con varios canales, incluido el canal internacional de televisión española, que es un rollo. Menos mal que teníamos los videos musicales de otros canales.
Podías utilizar wifi sin sobrecosto, aunque nosotros no llegamos a usarlo.
En general me pareció correcto, limpio y cómodo.
En cuanto al desayuno, se sirve en un salón amplio. Es variado, tanto en salado como en dulces. Había dos máquinas automáticas para elegir el café, té o chocolate en varias modalidades, otra que sólo servía café solo o con leche y además podías pedir café capuchino o descafeinado al camarero, aunque con sobrecosto.
Vamos que durante cuatro días tuve un desayuno de lo más variado.
También utilizamos el aparcamiento del hotel y auque estrecho, el de mi trabajo lo es más, así que no me quejo. No costó 18 euros dos días.
En cuanto a la estancia nos ha salido por 221 euros las cuatro noches con alojamiento y desayuno (agosto 2009)
En general, me ha parecido un hotel bastante bueno y lo recomendaría sin dudar.
HF Fénix Porto9