Dentro de todas las maravillas que tenemos en Europa, podemos ver como destaca la ciudad de Paris. Se extiende a ambos lados del río Sena, a unos 375 Km de su desembocadura. Es una de las ciudades centroeuropeas modernas con más antigüedad, fue fundada hace unos 2000 años y a día de hoy es conocida como la “Ciudad de la Luz”. Capital de Francia y además se puede considerar como la referencia político-comercial del país. Su población asciende a algo mas de los 2 millones de personas, no estando excesivamente superpoblada.
París en cuatro días
A la hora de visitar una ciudad centro europea normalmente la mayoría de nosotros acudimos una media aproximada de 4 días, debemos saber que en
Paris, al igual que en el resto de centro-europa, los hoteles no suelen ser de la calidad a la que estamos acostumbrados en
España. Los precios y la situacion de los hoteles en Paris suelen estar bastante distantes de las pretensiones personales, con lo cual lo mas normal es que nos situemos a las afueras de lo que es el centro de Paris. Esto en principio puede parecernos un inveniente pero sin embargo uno puede llegar a conocer rincones que no podria ver en otras situaciones, eso si hay que estar preparado, cuatro dias a tope en Paris son agotadores.
Lugares indispensables:
- Notre-Dame: 
Catedral gótica construida entre los siglos XII y XIV por el arquitecto Maurice de Sully y rescatada del ostracismo por el genial Victor Hugo. Es la iglesia mas simbólica y espectacular de París y posiblemente de todo Francia. Si privilegiada situación a la vera del río Sena hace que su majestuosidad sea aun mayor. Su fachada exterior es espectacular, pero quizás se puede ver algo empañada por las constantes reconstrucciones y acciones de mantenimiento, aun así es sin lugar a duda la referencia en cuanto al estilo gótico no solo en Francia sino a nivel mundial. Sus jardines y alrededores ensalzan aun más su grandeza y hacen que exteriormente sea un coloso. su vista al frente es maravillosa, pero sin embargo cuando uno se sitúa del otro lado del río Sena es cuando se puede corroborar su grandeza, viendo sus celebres gárgolas o disfrutando de cómo coronan sus puntiagudas terminaciones.
Su interior

quizás sea algo menos espectacular a los ojos de cualquier persona de a pie, pero esto no es mas que el resultado de ver primero las fachadas de este monumento, una vez en el interior de sus fachadas podemos disfrutar de sus excelentes vidrieras y observar la grandeza de su altar. El paseo por el interior no es más que la previa del ascenso a las dos torres, desde donde podemos tener una visión genial de todo lo que es Paris y por supuesto ver la famosa campana del “jorobado”. Si podéis elegir día y hora de visita os recomendaría que acudierais los sábados a las 14.30 horas que es cuando se realiza la visita gratuita en español
- La Torre Eiffel: 
muchos han decidido definirla como el “amasijo de hierro que simboliza París”, esto quizás es lo que crea el contraste de tener esta obra tan representativa al lado de colosos como pueda ser el anteriormente citado Notre-Dame. Surgió a finales del siglo XIX como consecuencia de la Exposición Universal que celebraba el centenario de la revolución francesa. Tenia fecha de caducidad: el año 1900, el final de esta exposición, pero cual fue la sorpresa que después de que la armada francesa gestionara unas pruebas de radio en lo alto de la torre, hizo que el “amasijo de hierro” fuera desde entonces el símbolo de Paris. Una vez que estamos en Paris la visita a los 324 metros de altura que tiene esta gran torre es obligada. La torre esta dividida en alturas, y por supuesto los mas intrépidos pueden subir sus 1665 escalones andando, pero para el resto hay varios ascensores que nos llevaran a tener unas de las mejores vistas de Paris. Hay una tercera planta de difícil acceso, o que al menos cuando yo fui no se podía acceder, ya que por lo visto hay un intenso viento y no siempre esta abierta. Es el balcón perfecto para ver Paris.
- La Madeleine: 
su forma de templo griego hace de esta Iglesia un monumento muy señorial. Además su situación, en la plaza de la Concorde, hace de ella un símbolo de riqueza en medio de la zona comercial de más alto standing. Tras la revolución francesa se convirtió en el símbolo por excelencia de la armada francesa. Podemos decir que su aspecto no invita al de una iglesia hasta que uno no se encuentra en su interior, sin embargo dentro de la iglesia, lo mas probable es que uno se lleve una desilusión, ya que sus interiores no son tan excepcionales (ni por asomo) como lo son sus fachadas y aspecto griego. Lo mas asombroso es encontrarse este espectacular monumento inesperadamente al girar una esquina, su situacion es realmente inesperada para el viajante despistado.
- Montmartre: para mi es el barrio con mas encanto de todo Paris, sus cafés, sus tiendas, sus cuestas y escaleras hacen que uno se traslade a otra época, es como tener el arte en la calle, es incluso mas impactante que la mismísima Torre Eiffel. Es mas espectacular aun acceder a la Place du Tetre, donde podemos ver todo tipo de excentricidades y sobre todo el barrio de los pintores. Situados en la plaza, podremos ver como pintan sus propios cuadros delante nuestra, son los artistas urbanos por excelencia y podrás retratarte. El archifamoso
Molulin Rouge aviva a los cuiriosos y la vida nocturna de el lugar, hace que sus calles rebosen vitalidad y alegria tanto en los viandantes como a los artistas. Un sitio excelente. No puede faltar a nuestra cita.
- La Basílica del Sagrado Corazón: 
el barrio de Montmatre nos conduce directamente a esta grandiosa basílica. Para su acceso podemos hacerlo a través del funicular que nos dejara en lo alto de la colina, o dando un paseo a través de sus jardines y escalones. Surgió a finales del siglo XIX cuando las desgracias de la guerra con Alemania fueron achacadas a la falta de fe por parte de los franceses, para ello dieron luz verde a la construcción de la Basílica pensando que sus pecados deberian ser escuchadas por el Señor en un nuevo sitio Santo y asi pudieran expirar sus pecados. La basilica fue acabada años mas tarde (1919). Su grandeza reside en sus vistas y sus alrededores, su forma de cruz griega y sus grandes cúpulas hacen que sea vista desde muchos puntos de la ciudad.
- El arco del triunfo: 
quizás sea el monumento mas representativo de la ciudad si quitamos la Torre Eiffel, mi impresión es que es mucho mas impactante en fotografía que a la vista, eso no quita su encanto, su situación y su alta importancia. Situado en plenos Campos Eliseos, esta en uno de los puntos mas transitados de la ciudad. Lo encontramos arropado de coches, gente y todo tipo de ruido, sin embargo al encontrarnos debajo de El Arco del Triunfo parece que todo se nos puede olvidar, nuestro alrededor no importa, los atascos no hacen ruido, las prisas no nos agotan… viajamos como a otro mundo
- El Louvre: 
ensalzado en la actualidad por el escritor Dan Brawn y su Código da Vinci, pero sin embargo su origen reside en que fue un gran castillo medieval, posteriormente transformado en palacio Real (residencia de el Rey-Sol) y ahora sienta cátedra con su arte. Es la mayor exposición de arte nunca vista, en el podemos encontrar obras de todo tipo pero entre las cuales resaltan La Venus de Milo, La Victoria Samotracia, La tumba de Philippe Pot… pero sobre todo resalta el arte de Da Vinci ensalzado con La Mona Lisa. La entrada ya nos hace sentir en un sitio especial, con la Pirámide de cristal. Podríamos estar hablando horas y horas sobre el arte y la distribución de el Louvre pero es que hay que verlo, indispensables u visita. Como consejo os diría que fuerais los domingos por la mañana que es cuando el acceso es libre.
Dónde comprar:
Partiendo de que en Paris no hay nada barato yo os recomendaría visitar varios grandes almacenes situados cerca de la Plaza de la Opera. Allí diferenciaría del resto las Galareias Lafayette, el glamour, la moda, el lujo… todo eso reunido en un centro comercial. Al lado de estas galerías podemos encontrar Printemps, otros almacenes menos lujosos pero más accesibles al bolsillo.
Transporte:
El coche quedaría totalmente prohibido si lo que quieres es una visita rapida, accesible y amena. Lo mas fácil es combinar el autobús, el metro y el RER (como la RENFE en España). Para cualquier movimiento dentro de la ciudad lo mejor es sacarse un bono de 10 billetes del Metro (10,50€ aproximadamente), todo quedaría a mano y es el mas económico ya que tanto el autobús como el RER son bastante mas caros. Otra opción es sacarse el abono semanal que resulta mucho mas barato y es posible acceder tenerlo en combinación metro-RER.
Resumen:
Es una ciudad encantadora a la vez que sorprendente, sin embargo también hay que tener en cuenta el carácter de la ciudad, en general no es acogedora con el turista, al contrario que pueda serlo Londres. Pero eso queda en un segundo plano, el encanto de la Ciudad de la Luz puede embaucarnos y aunque parezca que es un viaje muy caro, en unos 4 días podemos habernos paseado por los rincones mas importantes de la ciudad, habernos enamorado de Paris y no habernos dejado una nomina. Es mas si uno pasea por el Sena de noche podrá comprobar como la iluminación de la ciudad deja los ojos perplejos, no dejéis de mirar Paris.