[17/07/2007] A la autora, la habitación "le pareció bastante amplia", con vistas al mar, pero también a las palmeras, por estar en la planta cero. La pega que le pone es el colchón, del que dice que "muchos días me levantaba con dolor de espalda". Comenta del restaurante que "es enorme", con "gran variedad de cosas para elegir", y "zumos de muchísimos sabores". El café era "realmente malo", aunque ya se lo avisó un camarero. Ciara enumera platos de las comidas, de muy variados estilos.
La autora comenta que el hotel tiene "dos grandes piscinas" y en el centro, un jacuzzi "que no funciona siempre". "En recepción te dejan toallas" para la piscina, que se pueden cambiar cada dos días. Desde la piscina "podemos acceder al paseo marítimo".
Según se comenta en el texto, "el hotel tiene grandes extensiones de terreno" donde se practican multitud de deportes. "Por fuera, hay un centro Spa, aparte de la reserva", y en el propio hotel, "una guardería para los peques".
"Todas las noches hay actuaciones" en el hotel, que se encuentra en "una zona tan tranquila" que "las tiendas cierran a las 22:00". En su conclusión, la escritora dice que "el servicio (es) muy atento" y que recomienda el hotel al 100%.
Este relato es una interpretación de lo que el autor menciona arriba
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