Se trata éste de un hotel magnífico; por lo que se comenta y lo que se puede ver cuando llegas allí, toda la Riviera Maya está llena de grandes hoteles, la mayor parte de ellos de lujo; en general, toda la zona está llena de complejos hoteleros inmensos, a pie de playa, puesto que la región parece vivir casi exclusivamente del turismo. Pero en concreto este hotel creo que muestra un concepto más allá de los típicos "Todo Incluido" que le rodean; en primer lugar, se trata de uno de los pocos que, estando en Riviera Maya, están en un núcleo urbano (un pueblo llamado Playa del Carmen); eso ya en principio marca una diferencia con el resto de hoteles, que están todos totalmente en medio de la selva, sin que se pueda salir del complejo más que en taxi.
LOCALIZACIÓN:
A diferencia del resto, este hotel se sitúa en un pueblo de playa, un prueblo tranquilo pero lleno de tiendas, con una enorme calle comercial, larguísima, donde se acerca casi todo el mundo que se aloja en hoteles de la zona a hacer compras; la ventaja de este hotel, es que la calle comercial, repleta de tiendas y restaurantes, está saliendo por la puerta a un minuto; con las ventajas adicionales que conlleva el hecho de no estar en medio de la nada, puesto que por ejemplo, en el pueblo se puenden contratar excursiones, hacer cambio de moneda, etc., lo que da una mayor independencia por no tener que depender todo el tiempo de los servicios del hotel, que en el resto de los hoteles de la zona hacen de "monopolio". Por tanto, a mí la localización del hotel me parece perfecta; no lo es si lo que buscas es estar en medio de la selva apartado de todo lo que no sean las instalaciones de tu hotel, pero sin duda es una muy buena opción si te apetece dar una vuelta fuera del complejo hotelero sin tener que pagar taxis continuamente; aparte que al estar en una zona urbana, se elimina en gran medida el problema de los mosquitos y los bichos de aparición inesperada, por lo que si buscas naturaleza y fauna autóctona éste no es buen sitio, pero si prefieres huir de las iguanas y las picaduras de los mosquitos, es estupendo.
HABITACIÓN:
Al llegar, mientras los recepcionistas te registran y te dan tu habitación, pueden comenzar a tomar un cóctel, ¡primero de muchos otros que están por venir! Como nosotros íbamos de luna de miel, al llegar a la habitación, acompañados de un mozo que nos llevó hasta ella las maletas, nos encontramos la habitación perfectamente decorada, con unas figuras en forma de cisnes-corazón hechas con toallas puestas a los pies de la cama, rodeada de pétalos de rosa rojos, una vela encendida al lado del jacuzzi, el cual estaba también lleno de pétalos, así como una botella de champán y una pequeña tarta en forma de corazón.
Pero aunque no se vaya de luna de miel, igualmente la habitación es impresionante; de enormes dimensiones: al entrar hay un mueble tipo recibidor, así como una puertecilla pequeña en la pared que es la denominada "caja mágica"; se trata de un hueco en la pared al que se puede acceder tanto desde el pasillo como desde dentro de la habitación; ahí es donde puedes pedir que te dejen lo que solicitas en el servicio de habitaciones, para no tener que abrir la puerta si estás en pijama, o simplemente no te apetece ver al camarero.
Al otro lado, está el baño, muy curioso porque la zona donde están los dos lavabos y la encimera de marmol enorme con el secador de pelo y los espejos, está abierta, sin puerta, y queda muy original y también estético. Luego aparte, y ya con puerta, está el baño propiamente dicho, con el WC, una ducha enorme de piedra con puerta de cristal y un pequeño lavabo. El baño es estupendo, limpio y te dejan un montón de artículos de tocador, incluidas sales de baño para el jacuzzi...
Entrando ya en el resto de la habitación, nos encontramos con una cama enorme con dosel, mullidita y blandita pero firme, es la mejor cama en la que he dormido nunca; comodísima, blanquísima y super confortable. A los lados, dos mesillas, y a los pies una especie de banco a juego con el resto de la decoración para sentarse a calzarse o algo así. Al frente de la cama, otro mueble a juego con la TV, un DVD (muy útil porque en el hotel hay alquiler de películas), y en recepción te prestan un Ipod que se conecta a la base que está en ese mismo mueble y está lleno de música; es fantástico porque te lo puedes poner para escuchar música mientras estás en el jacuzzi, o mientras cenas con tu pareja en plan romántico en la habitación, etc.
Al lado del mueble de la TV hay una mesa con dos sillas, muy útil para cuando pides comida a la habitación; nosotros cenamos un par de veces así, también desayunamos una vez de esta manera; el servicio de habitaciones es muy bueno, la carta no es amplísima, pero tiene un poco de todo y sobre todo puedes pedir todas las bebidas que quieras. Te traen todo lo que pidas, rápido, calentito y de muy buena calidad. Además, en la habitación también hay minibar, que está incluido y lo reponen todos los días; tiene muchas cosas, bebidas, chocolatinas, patatas, etc. y está muy bien surtido de cosas buenas.
La habitación también tiene su terracita, la mayoría con hamaca de redecilla. Pero lo más espectacular de la habitación es el jacuzzi doble (para 2 personas, sentadas cómodamente, sin apreturas) que está al lado de la cama; bueno, realmente más que un jacuzzi es lo que nosotros conocemos como hidromasaje, porque no hace burbujitas sino que salen chorros de agua; pero es enorme con dos escaloncitos para meterte dentro, ¡es increible que cada habitación tenga uno así! Nosotros solíamos usarlo por las tardes los días que no nos fuimos de excursión, y en vez de bajar a la piscina pues nos dábamos nuestro baño en privado. Lo único a tener en cuenta es que es tan grande que se tarda un buen rato en llenarlo, por lo que hay que pensar en llenarlo un rato antes de querer usarse.
Para no faltar un detalle, hay carta de almohadas, para elegir la que quieras, te la traen al día siguiente y hay un montón de opciones, incluso alguna aromatizadas con manzanilla para ayudar a conciliar el sueño, está fenomenal.
La habitación pasan a arreglarla 3 veces al día: la primera para limpiar, hacer la cama, etc. Es el hotel más limpio en el que he estado nunca; en 10 días que estuve, estrené unas zapatillas de andar por casa cuya suela no llegó a mancharse de la limpieza impoluta que tenía el suelo! A veces te hacían alguna figura con las toallas, que hace mucha ilusión porque además son preciosas. A mediodía venían a reponer el minibar, diariamente te reponían absolutamente todo lo que hubieras consumido el día anterior. Y por la tarde volvían a pasar, te hacían la cama si te habías echado la siesta, te dejaban un par de bombones y te encendían un quemador con una esencia que previamente tú habías pedido entre las opciones de olores que te daban. La atención en la habitación es, por tanto, perfecta, pero si en algún momento quieres la habitación para ti solo, es importante poner el cartel de "no molestar" porque sino tendrás visita segura...
RESTAURANTES Y BARES:
El hotel cuenta con varios restaurantes, y todos están incluidos, así que es una maravilla, no te cansas nunca:
- El restaurante principal es tipo buffet, en él se puede desayunar, comer y cenar; por las noches hacen cenas temáticas, y depende del día puede predominar la comida mejicana, americana, etc. La comida en general es espectacular, pero lo mejor, si cabe, es el deayuno: un cocinero te hace en el momento unas tortillitas con los ingredientes que elijas que están increibles; además, hay mermeladas naturales y una variedad de zumos (también naturales) estupenda.
- El restaurante francés es el que menos nos gustó, pero hay que reconocer que es un lujo poder cenar en un sitio así estando incluido en el precio que has pagado; es un restaurante elegante, en el que dos veces a la semana incluso sirven platos con langosta y tampoco hay que pagar por ello ningún suplemento. A nosotros nos gustó menos por el tipo de comida, pero sin duda es el restaurante más elegante y cuidado.
- El restaurante asiático, en el que se puede tanto comer como cenar, está muy bien, muy moderno y con comida típica asiática muy rica. Además, cocinan en vivo delante de ti los platos que se piden, se ve lo bien que cocina el cocinero y lo limpio que está todo.
- El restautante de tapas quizás es un poco flojillo porque acostumbrados a las tapas españolas, lo vemos un poco flojo; en este restaurante se puede comer y cenar, y tiene un buffet de tapas y pinchos frios, y luego se piden tapas calientes que te hacen en cocina. Está bien, pero para los esapñoles mejor elegir otra opción que verse decepcionado pensando en los americanos, que van a ese restaurante pensando que ese tipo de raciones y pinchos es lo que comemos en España, ¡y ni mucho menos!
- Finalmente, el restaurante al lado de la playa, que está pegado al de tapas, sirve para desayunar, comer y cenar a la carta. Está muy bien la comida, pero sobre todo lo más agradable es disfrutar de ella al borde de la playa... Un panorama muy bonito...
Además de la comida, es muy importante la bebida; toda incluida también, y lo mejor es que en los bares se puede pedir cualquier tipo de cóctel o bebida (alcoholica o no) y te ponen lo que pidas a cualquier hora. Recomiendo los cócteles del tipo piña colada, y los que te ofrecen cada día al lado de la piscina como "cóctel del día", que suelen estar hechos con frutas naturales y están espectaculares. El hotel cuenta con un bar al lado de la piscina, otro "dentro" de la pisicina (te acercas a la barra estando dentro del agua), que están abiertos desde primera hora de la mañana, y otro especializados en tequilas que abren creo que sólo por la noche. Además, hay otro bar dentro de la playa, y a la entrada de la misma hay una especie de canoa de madera llena de hielo en la que ponen a lo largo del día unas bolsitas con pequeños bocadillos para abrir boca. En los bares de al lado de la piscina, te atienden estando en la propia hamaca, pasan a servirte, aunque también puedes levantarte a pedir a la barra; igual ocurre en la playa, que con un sistema muy curioso con unas banderitas que se levantan, llamas al camarero para que te atienda, y en todo caso siempre ueudes levantarte a pedir en la barra del bar de la playa. También hay otro bar dentro del enorme hall de entrada, donde por la noche se hacen actuaciones y que a lo largo del día se puede usar para descansar y tomarse algo.
Aparte de todo esto, y por si no había suficiente comida y bebida, el hotel dispone de una especie de autoservicio 24 horas, en el que siempre hay comida según la hora del día que sea (bollos, aperitivos, etc.) y bebida de varias clases. Este autoservicio es muy útil por si se quiere llevar uno cosas de allí a la habitación, o por si se viene muy tarde y se quiere comer algo, o simplemente por el placer de comer más y más a cualquier hora!
INSTALACIONES Y OTROS:
El hotel en sí es muy bonito, con un conjunto de edificios en forma de tridente de color blanco, en un total de dos alturas más la planta baja; los tipo de habitación son muy variados según estén localizados en un sitio u otro de los edificios: las hay frente al mar, con vista al mar (pero que no están de frente, y alguna de ellas dicen que son con vista al mar pero el mar está muy alejado, más bien es vista a la piscina), con salida directa a la piscina (las de la planta baja), otras con salida directa a la playa, y las suites normales, que pueden tener vista a la pisicina pero generalmente tendrán vista a la calle, que es más fea.
Aparte están las suites enormes con varias estancias, con piscina privada, etc. Si esto no ha cambiado desde que yo estuve, en España este hotel sólo ofrece contratar las suites normales o con vista al mar, es decir, que no puedes (ni pagando) contratar una suite frente al mar u otro tipo. Esto es más que nada porque el hotel está dirigido mayormente al cliente estadounidense, para ellos nuestro mercado es residual.
Aún así, con lo que te ofrecen aquí, está muy bien; hayas pagado lo que hayas pagado, tienes la opción (muy recomendable) de hacer el check-in online unos días antes de llegar allí: con el nombre del titular de la reserva y el número de la misma, metiéndose en la web del hotel se puede elegir en el mapa del hotel exactamente la habitación que quieres, dentro de la categoría que has pagado y siempre que esté libre, claro; esto es estupendo, porque incluso se puede ver una vista de qué se ve desde el balcón de esa habitación en concreto, de puede ver cómo es la habitación por dentro, y así te aseguras la habitación que más te guste, sin sorpresas a la llegada... Si teneis una habitación con vista al mar, yo aconsejo que elijais una habitación lo más cerca posible de los extremos de los edificios y dentro de las que además dan a la piscina; el ala que no da a la piscina es mucho más triste, y cuanto más cerca esté del extremo del edificio, más cerca está el mar, porque sino la vista al mar es un poco pobre...
Además de los restaurantes y bares, el hotel tiene dos piscinas grandes unidas, con un puentecito que pasa por encima de una de ellas que te lleva a la entrada de la playa; es increible, pero la playa está pegada al hotel de tal manera que es como si fuera parte del mismo: acaba la última baldosa de la zona de piscina y tocas la arena directamente, es impresionante, aunque esto supongo que será igual en todos los hoteles de la zona. En una de las piscinas hay instalada una red para hacer voleyball. Al lado de la piscina, al igual que dentro de la playa, había una especie de tumbonas en forma de cama con dosel para dos, que son sin duda una de las mejores cosas del hotel; eso sí, alrededor de la piscina había poquitas y las peleas por conseguir una eran desde las 7 de la mañana...
Pero eran impresionantes, pasar la mañana en una de esas tumbonas es ideal, cómodísimo y mucho mejor que las tumbonas normales, una maravilla. Y una originalidad más del hotel que le da un toque de excelencia es el llamado "playordormo", un señor con un carrito lleno de revistas, libros (en inglés todo, eso sí) y cremas para el sol, que pasaba a tu lado ofreciéndote lo que quisieras para pasar la mañana sin quemarte al lado de la piscina y entretenido con un libro o un periódico, increible.
Al lado de las piscinas hay una zona donde te prestan las toallas, no hacen recuento de ellas ni se preocupan de que las devuelvas, por lo que si quieres te puedes llevar las toallas si las necesitas para alguna excursión o algo del estilo; en este mismo sitio está puesta la agenda de animación del día. Alrededor de la piscina suelen tener lugar la mayor parte de las actividades de animación del hotel; quizás esto es lo más flojo, ya que las animaciones están muy orientadas a los clientes norteamericanos, y los españoles no suelen participar mucho; suele hacerse gimnasia en la piscina, algún bingo, algunas actividades muy sencillas en las que si ganas te regalaban una botella de tequila o algo del estilo; también ofrecían hacer clases de baile, o paseos en bicicleta, partidos de fútbol en la playa, etc. Y por la noche solían hacer algún espectáculo en una zona dentro del edificio del hotel que tenía un pequeño teatro, pero igualmente los espectáculos eran un poco absurdos y aburridos para los españoles (los americanos estaban encantados).
Además de todo esto, en la zona del buffet 24 horas, hay unos billares gratuitos y un ping-pong, muy útil para pasar un ratillo entretenido un poco diferente del inmenso relax que sueles hacer a lo largo del día. Hablando de relax, el hotel cuenta también con un pequeño spa; no merece mucho la pena, primero porque separan hombres de mujeres, lo que es incómodo si vas con tu pareja, que no puedes estar juntos; y además porque el spa es enano, tiene un par de jacuzzis con el agua muy muy caliente, una sauna y una ducha, y ya; acostumbrados a los spas que tenemos aquí, aquello no merece nada la pena, de hecho nosotros fuimos una vez y no volvimos. Pero mención aparte merecen los tratamientos del spa; caros son un rato, pero nosotros probamos a darnos un masaje parcial y fue estupendo: lo primero, porque puedes elegir darte el masaje en el spa o en la playa; nosotros lo elegimos en la playa, te montan una zona con las camillas y te vas a dar allí el masaje al tiempo que se lo da tu pareja, con el ruido del mar de fondo y de noche...
Una maravilla, porque además el masaje es el mejor que me han dado nunca, muy profesional, perfecto para descargar los músculos, aunque un poco doloroso, ¡y eso que era el relajante! Si el resto de tratamientos están igual de bien, la verdad es que es muy recomendable, excepto por el precio... Se puede contratar casi de todo lo que se te ocurra, masajes en pareja, baños especiales en el jacuzzi de la habitación, paquetes románticos con masaje, fresas y champán, etc. Y por si esto fuera poco, si lo que prefieres es sólo comer en un ambiente irrepetible, el hotel te ofrece la posibilidad de tener una cena privada en la playa a luz de las velas, con música de violín en vivo y camarero privado; eso sí, por un precio astronómico...
Antes de acabar, una pequeña reflexión sobre las propinas: como está todo incluido, en principio no es necesario dar propinas a los empleados; pero al llegar allí se da uno cuenta enseguida que los estadounidenses van soltando dólares como si fueran caramelos; es una costumbre suya que a veces parece hagan casi con cierto desprecio al camarero o a la limpiadora, como si les vieran inferiores y les fueran soltando los dólares a los pobrecitos; pero el caso es que en ese ambiente a veces te sientes mal si no les das ninguna propina, con lo amabilísimo que es todo el personal; porque no había dicho nada antes, pero el trato de todos, absolutamente todos los empleados que te encuentras, es pura amabilidad a más no poder. Y de esta manera, te apetece darles propina, por lo bien que trabajan, lo bien que te tratan siempre, su servicialidad... No es obligatorio ni mucho menos, pero aquella gente trabajadora y amable, entregada por completo al turismo "de ricos" mientras la mayoría de ellos viven con lo justo, se merece de sobra más de una propina, ya sea en dólares o en euros, para ellos un poco es mucho.
Después de todo esto, no sé si me dejo algo, pero espero que no; es un hotel más que recomendable, que en España no suele publicitarse mucho, pero que yo creo es de los mejores de la zona por lo que he hablado con gente que ha estado allí hospedado en otros hoteles. Es sobre todo perfecto para ir en pareja en plan romántico, porque ofrece todas las instalaciones para conseguir un relax perfecto y un ambiente muy de pareja; de hecho el hotel no admite menores de 14 años, así que si quieres unas vacaciones sin que los niños te salpiquen en la piscina y vivir en un ambiente totalmente de adultos rodeado de relax, buenísima comida y un precioso entorno, éste es el hotel perfecto...