Opinión detallada de Solnaciente9
Solnaciente9
Málaga, España95%
Situado en primera línea de playa se trata de un hotel con todo lo necesario para pasar una satisfactoria estancia en cualquiera de sus casi 500 habitaciones.
Nosotros viajábamos sin los pequeños, pero durante el fin de semana no dejábamos de ver familias con niños disfrutando de las instalaciones del hotel tales como piscinas, salas de juegos, gimnasio, piscina cubierta, senderismo, animación, etc.
Nuestra reserva incluía cuatro noches, de jueves a domingo, con desayuno por 144€, nos pareció razonable.
Se trata de dos bloques de apartamentos con pequeñas terrazas y escaleras de emergencia en sus extremos. Pintado de blanco y sin estridencias parece más austero visto desde fuera, pero ese efecto queda amortiguado por el efecto de la rotonda que hay justo a la entrada para regular la circulación y en la que hay palmeras gigantes y otras plantas de la zona junto a la grama, que es una especie que se pone en lugar de césped y no es tan delicado.
Llegamos sobre las 17:00 hs y la recepción estaba por suerte despejada pues también reciben grupos enormes, así que nos atendieron con ligereza aunque no con demasiada simpatía, todo hay que decirlo. No es que fuesen cortantes, simplemente secos, lejos de la cordialidad recibida en otros sitios.
Esto no es definitivamente un punto en contra, supongo que quien me tocó en el turno no tenía su mejor día porque en cuanto hubo indicado la dirección del restaurante al que teníamos que acudir para el buffet del desayuno, dio la conversación por terminada y más tarde tuvimos que volver a por el mando a distancia de la tv, cosa que nos podíamos haber ahorrado de haber sido advertidos al ser recibidos, como en todos sitios.
En el desayuno fuimos atendidos con más amabilidad, así que como dije antes lo de la sequedad en el trato puede que fuese algo momentáneo y circunstancial que me tocó a mí sin que ello sea determinante pues el hotel ofrece muchas ventajas que merece la pena aprovechar.
La primera es que aunque Roquetas no es pequeño precisamente, tampoco es una metrópolis y no nos fue difícil encontrarlo. Al estar en primera línea de playa basta fijarse un poco en las indicaciones para dar con él, pues al reservar ya habíamos consultado previamente el mapa y teníamos una idea mental fácil de recordar. Así que dependiendo de dónde provengáis tan sólo debéis buscar el mar y situaros según las indicaciones que vamos encontrando.
Al llegar la sensación es de estar en un gran complejo con hermosos jardines y todo lo necesario para el ocio. Pulcro y bien cuidado, me dio buena impresión al entrar, y eso para nosotros es bastante importante.
Zona de recreo:
Dispone de tres piscinas que tenían muy buena pinta al estilo de estos complejos, grande y con una isla de rocas en el centro, y dos pistas de tenis de las que poco puedo opinar pues el tenis no es que sea mi fuerte, y en las piscinas no me bañé porque estuvimos en otoño y durante los días de nuestra estancia hacía viento, de modo que tan solo nos tumbamos un rato en las hamacas para tomar algo de sol pero sin bañarnos.
Eso fue el jueves y el viernes, porque el sábado las hamacas se llenaron de toallas pero jamás fueron ocupadas por nadie; la forma de reservarlas que ha dispuesto la dirección del hotel no creo que sea efectiva, porque si de verdad hubiésemos querido pasar un día de baño y sol tendríamos que haber ido a quejarnos, ya que no es justo que haya hamacas vacías mientras gente de verdad interesada se tiene que aguantar tumbándose en el suelo.
En otros sitios especifican claramente que si al cabo de una hora de reservadas las hamacas no son ocupadas, los que trabajan en la piscina procederán a retirar las toallas y depositarlas en algún lugar a fin de que las hamacas queden libres de nuevo.
En cuanto a la piscina climatizada tampoco la probamos. No es lo suficientemente grande como para nadar con tanta gente como había, y si no apetece en la exterior menos apetece meterse en esta para que nos estén cayendo niños encima, así que lo único que puedo comentar es que a éstos últimos se les veía muy divertidos, pero que la cerraban al público a las 18:00 hs, lo cual, creo yo, es un poco temprano en temporada alta cuando se vuelve tarde de la playa, pero sus razones tendrán.
Ascensores y zonas comunes:
Los ascensores son amplios y en ningún momento tuvimos que esperar a pesar de usarlo en horas de máximo tránsito.
Las zonas comunes se notan muy bien atendidas, aunque el personal no es que destaque por su simpatía cuando pasas a su lado, pero el hotel se ve limpio en general.
La habitación en sí:
Al llegar a la habitación sentimos que el precio que nos pidieron no era caro en relación con otros sitios que nos han tocado en suerte en anteriores ocasiones.
El suelo es de tarima flotante y relucía de limpio, lo que nos permitió disfrutarlo descalzos sin reparos.
Nuestra doble tenía dos camas de matrimonio que ocupaban gran parte de la estancia, pero en las que estuvimos comodísimos porque los colchones estaban como nuevos, lo que no siempre ocurre.
La ropa de cama no era totalmente nueva, pero todo olía a limpio sin estridencias de ningún tipo que indujeran a pensar que se desean disimular olores desagradables.
Dispone de tv con canales españoles, cosa que me extrañó tratándose de un hotel tan grande porque escuché quejas al respecto al pasar por recepción que provenían de un grupo de turistas extranjeros. Al parecer se quejaban de que la señal no llegaba bien a pesar de haber pagado un pequeño extra para tenerlo
El aparato de aire frío y caliente funcionó bien una vez le hubimos cambiado las pilas. Ese fue otro pequeño inconveniente que no tiene por qué pasarle a todo el mundo y que subsanamos con otra visita a la recepción.
El escritorio es práctico, aunque como las camas ocupan tanto espacio no es demasiado grande, pero sí resulta suficiente pues no vamos a trabajar exactamente.
La puerta corredera de la terraza funcionaba a la perfección, cosa que me agrada bastante, pues me ha pasado en establecimientos antiguos la desagradable contingencia de tener que emplear todas mis fuerzas para tirar de una puerta que no se quiere deslizar. Al renovar los hoteles no suelen tener eso en cuenta, y que aquí lo agradecí mucho.
Parece una tontería pero deseo resaltar la sensación de confort que aportan esos pequeños detalles.
La vista sin ser la mejor de mi vida he de decir que acompaña al ambiente, y al estar en primera línea de playa llega el aroma del mar que a nosotros tanto nos gusta, así que a pesar del viento los momentos que abríamos la terraza notábamos renovarse el ambiente dejándonos aire puro y tonificante. Claro que era lo que buscábamos y he de decir que salimos contentos.
El cuarto de baño:
Es lo que menos nos gustó, aunque limpio creo que se podían haber estirado un poco más en el espacio.
El que nos tocó a nosotros no era demasiado grande. La bañera es con mampara y el inodoro y el bidet están demasiado juntos, la encimera de color rojo se queda un poco escasa y los productos que ponen son normales y lo básico, claro que en un tres estrellas es lo normal, no se puede pedir más.
Desayuno:
En el restaurante principal nos recibieron con el típico sistema de tachar de la lista el nº de habitación que les proporcionamos. Las mesas son de madera provenzal sin que fuese especialmente profuso en decoración, pero desayunamos bien.
A nosotros nos resultó normal, incluso más de lo que esperábamos. Había embutidos y quesos, huevos, bacon, tomates, salchichas, pan de varias clases (integral, blanco, panecillos pequeños) bollería surtida, mantequilla y aceite, infusiones, zumos, café y en general lo que suelen poner en los buffet sin que haya nada de destacar pues el café de máquina sabe igual en todas partes y los zumos artificiales también.
A destacar:
No hay internet wifi, así que si no tienes conexión móvil hay que pagar para conectarse.
Es muy fácil aparcar en la puerta y puesto que el aparcamiento del hotel hay que pagarlo, es de agradecer que así sea.
Para los amantes del todo incluido tienen ofertas de cinco días por un poco más de 400 €.
Por ese precio se tienen las tres comidas principales tipo buffet pero sin posibilidad de repetir (eso dice la publicidad), barra libre de 10:00 am a 11:00 pm (primeras marcas no incluidas) y tapas fuera de las horas de comida que incluyen salchichas Frankfurt, bacon, hamburguesas, patatas chip, etc. Por supuesto se pueden utilizar todos los servicios (gimnasio, billar etc) y animación del hotel sin pagar extras.
Lo recomiendo para quien desee pasar unos días en verano por no mucho dinero y sobre todo con niños.
Evenia Zoraida Park8