Opinión detallada de Luny
El hotel lo conocí en el mes de enero del año 2005, cuando nos enviaron a Salamanca para realizar un curso de un día de duración y dadas las malas comunicaciones con esta ciudad desde Palencia, nos tocó quedarnos a dormir en Salamanca, en el hotel que los organizadores del curso nos buscaron.
Por lo menos estaba muy céntrico y no tardábamos nada en llegar a donde teníamos el curso, incluso nos pudimos escapar de compras al estar justo a lado de la Plaza Mayor.
Pero personalmente con los malos modos que nos trataron, el problema con la habitación que tuvimos y lo mal que lo resolvieron, no volvería nunca a este hotel por muy céntrico que esté...
Catalonia Plaza Mayor Salamanca2
Valoración
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Habitación
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Tamaño
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Mobiliario
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Estado de la habitación
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Diseño
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Parece que entramos con mal pie en el hotel o eso nos pareció a nosotras, resulta que supuestamente nos habían reservado habitaciones dobles para todas las personas que íbamos, pero cual es nuestra sorpresa cuando a una compañera no la encuentran en el listado.
La chica además se ponía muy nerviosa, porque encima el hotel estaba completo, ¡madre mía! Lo único que se nos ocurrió es preguntarla a la antipática recepcionista si nos podía poner una cama supletoria en nuestra habitación, cosa que parecía trastocarla todos sus planes, bueno nosotras la dijimos que nos íbamos a cenar que cuando viniéramos queríamos que estuviera resuelto.
Y resuelto estaba, pero ¡vaya manera! Una habitación minúscula con cama de matrimonio y una supletoria que si la abrías ya no podías pasar al baño, vamos estábamos cabreadas, porque perfectamente había visto cuando llegamos que éramos 3 chicas.
¡Nunca he dormido tan mal! A una chica y a mi nos tocó dormir en la cama de matrimonio y a la otra pobre en la supletoria, que encima ocupaba toda la habitación que ya de por sí era pequeña.
La decoración estaba basada en tonos rojos en las colchas de las dos camas, y la madera rojiza tipo cerezo, encima con poca iluminación, yo creo que el lugar más iluminado era el baño, bueno y tenía casi de todo con secador, mámpara y de todo en cuanto a detallitos de tocador.
La habitación tenía televisión a color con antena parabólica, teléfono, escritorio (que más bien estorbaba) y minibar, el cual como en todos los hoteles era carísimo, la compi de la supletoria tomó una coca-cola y una bolsa de patatas y creo que la costó unos 4,00€.
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Instalaciones
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Ambiente en la recepción
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Condiciones generales
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Recepción
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Personal
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Mis compañeras y yo fuimos en tren, así que nada mas llegar a la estación pillamos un taxi que nos dejó en la misma puerta del hotel.
Pero la gran desventaja de este hotel es precisamente su aparcamiento, ya que al no disponer de él y estar en pleno centro de Salamanca, ¿dónde dejaban mis otras compañeras el coche?, pues la verdad que lejísimos, ya que aunque había un parking muy cerca, estaba lleno cuando llegaron y las tocó irse súper lejos a aparcar vamos ¡todo un show!...
En cuanto a la recepción no era excesivamente grande, pero tenía enfrente unos sofás para esperar y no es que quedáramos muy contentas con la simpatía de sus recepcionistas.
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Comida y bebidas
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Variedad de comidas
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Calidad de la comida
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En cuanto a comidas, no comimos ni cenamos, sólo teníamos el desayuno incluido, que como detalle nos juntaron varias mesas para que estuviéramos todos los agentes de viajes desayunando juntos.
Lo único bueno que puedo decir es que era bastante variado y de tipo buffet, por lo menos aunque no durmiéramos de todo bien, desayunamos bien...
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Ubicación y zona
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Localización (ciudad)
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Posibilidad de ir de compras
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Ambiente de noche
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Lugar tranquilo
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No hay no pongo ninguna pega, ya que os he repetido en varias ocasiones que está justo detrás de la Plaza Mayor de Salamanca, con lo cual más céntrico imposible ¿no? Además justo en ese mes de enero, habían abierto un pasaje que iba desde la misma calle del hotel a la Plaza Mayor, lo que facilitaba aún más el desplazamiento.
El primer día cenamos por el centro ya que te pilla cerca de todo y el segundo día nos invitaron a comer en el restaurante enfrente del hotel, así que en cuanto a problemas de restaurantes no vais a encontrar ninguno, y cuanto a ir de compras, es perfecto porque esta a lado de la mayoría de las tiendas.
Después de cenar y con la mala leche que teníamos aprovechamos que estábamos junto a la zona de fiesta para tomar un par de copas.