ocholavo
Málaga, España98%
LOCALIZACIÓN:
Está situado en la parte trasera de la Catedral y de La Giralda, y de hecho, desde su azotea hay unas magníficas vistas de la misma.
CÓMO LLEGAR:
Mi llegada a Sevilla fue en tren hasta la estación de Santa Justa, allí
cogí un taxi hasta la entrada a la Avda. de la Constitución. Y así
solamente te queda ir por esta avenida que es peatonal hasta pasar la catedral de La Giralda, girando a la derecha por la calle Alemanes. Al llegar al final de esta calle giras a la izquierda por una estrecha calle adoquinada llamada calle Placentines, y cuando la atravieses giras a la derecha, y tras veinte metros verás una bifurcación (por dónde hacia la izquierda llegas a alguna iglesia y al museo del flamenco y por la derecha directamente al hotel por la calle Segovias), y por tanto optarás por coger la opción derecha.
Hotel Los Seises:
Hay que reconocer que el hotel tiene una situación y localización
privilegiada, ya que está de lleno dentro del centro histórico de la ciudad de Sevilla, y eso se agradece a la hora de conocer esa parte de la ciudad, dar paseos, ir de comprar, ver plazas, monumentos, esculturas,.... . Así que en ese sentido un 10.
Por otro lado tengo que confesar que tuvimos algún que otro problemilla dentro de sus instalaciones, los cuales los comento a continuación:
Mi idea era ir a Sevilla el domingo dia 7 para volverme a Málaga el lunes día 8, tras buscar por los "ebookings" de internet encontré una oferta que me llamó especialmente la atención, un cuatro estrellas edificado sobre un antiguo palacio del siglo XVI por tan sólo 60€ el alojamiento en una habitación doble con cama de matrimonio. Hice la reserva por vía telefónica y me dijeron que ya estaba todo arreglado. Pues cual fue mi sorpresa cuando llegué y no quedaba señal ni resto alguno de esa reserva telefónica. Con lo cual tuve suerte de que para esa noche quedaban habitaciones libres, ya que sino me hubiera tenido que buscar la vida en otros hoteles de la ciudad.
Nos dieron la llave de la habitación 23, en el segundo piso. Al subir nos encontramos con una habitación más que minúscula, con dos camas separadas!!!! Eso sí, su ventana tenía vistas a la torre de La Giralda.. Así que bajamos nuevamente a la recepción a pedir una habitación con cama de matrimonio.
En esta ocasión, sin pedir perdón ni darnos explicaciones del error en la pérdida de la reserva ni en la equivocación en la habitación, nos dieron directamente la llave de la habitación número 2, en la misma planta baja. Para llegar hasta ella, giras a la izquierda en la recepción, pasas por delante de una estantería dónde puedes encontrar distintos tipos de prensa escrita, y tras bajar 3,4 ó 5 escalones llegas a un restaurante del hotel, dónde destacan entre sus mesas las ruinas antiguas del palacio del siglo XVI. La verdad es que es bastante llamativo y por eso luego os pondré alguna foto de esta parte del hotel. Justo detrás de las ruinas, hay una cristalera, con unos descansillos con sillones detrás, y allí es dónde se ubica la habitación nº 2.
Este descansillo tiene en su techo restos de este mismo palacio que os comento, y además tiene dos comunicaciones directas con el exterior, dónde puedes ver el cielo desde la planta más baja del hotel. Eso sí, también es un canal de que entre aire frío por el mismo.
Para entrar a la habitación tienes que subir dos escalones (con las maletas) y te das cuenta de la importancia de la modernidad de las tarjetas electrónicas en los hoteles. Nosotros allí dando vueltas a la llave de toda la vida de dios y encima a la puerta hay que medio empujarla con el hombro para abrirla ya que se queda encajada.
Al entrar te da una cierta alegría ya que la habitación ya no es cómo la 23, es más grande, y tiene, en principio, más buena pinta. Eso sí, tardas poco tiempo en darte cuenta de ciertos detalles como que el armario puede ser perfectamente del siglo XVI (ya que te da cierto reparo en tocarlo por si se cae a cachos), el suelo es de losetas de arcilla con las uniones de cemento, uno de los sillones que tiene la habitación tiene unas manchas horribles, la televisión no se sabe cómo funciona (hasta que tienes que ir nuevamente a recepción a preguntar el sistema), el hilo musical solamente tiene un altavoz al lado de la cama (no hay en el baño), ves en un lateral de la bañera que está rajada y mediooxidada esa parte, el bidé también tiene una raja, no hay escobilla para el water, el secador de pelo se parece a una aspiradora (aunque mientras funcione me da igual a que se parezca), y parece que no pero muy importante, que la cama dónde vas a descansar es de muelles y suenan cada vez que te mueves, pero de manera exagerada (tanto como que los vecinos de habitación se habrán acordado de nosotros). A parte de todo esto, un frío intenso en la habitación, que es pleno verano y hace 45ºC en la calle vendrá genial, pero al rato te aseguro yo que estas buscando abrigo. De hecho pocas personas podrán decir que han dormido en Sevilla a principios de septiembre con mantas, excepto nosotros, que sí lo hicimos.
Descripción de la habitación nº2: subes los dos escalones, empujas la puerta con el hombro para poder abrirla tras girar la llave,y te encuentras a mano izquierda con el armario "tipo siglo XVI" con sus perchas, caja de seguridad, papeles para la lavandería y mantas..
En frente te encuentras un escritorio con tres cajones, y un espejo de buen tamaño. Allí están los planfletos y libros sobre los hoteles HUSA y algunos servicios del hotel. Además, está la televisión, que tienes que ingeniartelas para saber cómo se enciende (truco: aunque esté enchufada no funciona. Has de ir a los botones del hilo musical y las luces que hay en la cabecera de la cama, y buscar uno que no enciende ninguna luz,y ése es el que da corriente a la televisión. Eso sí, en los botones del hilo musical no pone "TV" para indicarte que ése le hace funcionar).
En frente del escritorio, y tras la puerta hay una mesita con dos sillones individuales, uno de ellos bien manchado por cierto (a saber de qué!!!!).
Si sigues mirando al fondo de la habitación te encontrarás la cama "muellísticamente&qu ot; ruidosa y al final el cuarto de baño con su bañera y bidé rajados, su lavabo, WC sin escobilla, y secador de pelo. En la entrada del cuarto de baño, a la derecha, hay un más que antiguo panel de control del aire acondicionado.
Eso sí, es a principios de septiembre y vete buscando una manga larga o sudadera dentro de tu habitación.
La habitación tiene dos pequeños cuadros y dos largos ventanales verticales, que no puedes quitar las cortinas, ya que las ventanas dan al interior del hotel y al restaurante con las ruinas, con lo cual pierdes un poco de intimidad.
Si te miras al techo cómo estaba construído antiguamente este palacio.
Tras esta descripción te sorprende ver cómo detrás de la puerta de la habitación hay un cartel que dice que el precio máximo por dormir en esta habitación es de 330€!!!!!!.
En el tercer piso, tienes lo que se supone que es una de las grandes maravillas del hotel, y es su ático-terraza con piscina (con capacidad máxima para 24 personas) y sus vistas únicas a La Giralda (ver fotos). Eso sí, ahora empezaré a buscarle defectos.
En primer lugar no hay ningún operario del hotel en la terraza, y no apareción ninguno en las 3 horas aproximadamente que estuvimos en ella. Quisimos un poco de sombra y no había forma humana de abrir las sombrillas ni pedir ayuda a nadie del hotel ya que no estaban.
Habían varias mesas de plástico tipo chiringuito de playa, con manchas parecidas a óxido o refresco de cola derramado por ella, y las sillas tenían muchas de ellas polvo. Con lo cual una limpieza de aquello, aunque sea de vez en cuando no viene nada mal.
El suelo es una especie de "césped artificial" verde, que le da un color llamativo y fácilmente localizable al hotel desde google map.
Mientras buscabamos una silla o tumbona limpia para asentarnos a tomar el sol, disfrutar de las vistas de La Giralda y darnos un baño, vimos cómo una clienta extranjera del hotel venía cojeando hacía su silla, y es que se había cortado con el suelo de la piscina!!!! ya que le faltaban parte de los pequeños adoquines que la recubren y al pasar el pie se había hecho una raja de varios centrímetros. Menos mal que en la mochila llevaba una tirita de gran tamaño y se la dimos para taparle el corte.
A parte de estos pequeños desastres que tiene el hotel, hay también dos lugares llamativos para la vista del cliente,que son bar que hay nada más llegar al descansillo del hotel a la izquierda (con columnas de índole antígua) y un patio interior (que es la terraza de este bar), típico andaluz.
A la hora de irnos tuvieron el detalle de que pudimos dejar las maletas hasta las seis de la tarde, sin recargo alguno.
CONCLUSIÓN:
En un rato iré a la página web del hotel, por un lado, y de Husa por otro y le mandaré esta opinión para que vean que tienen que arreglar bastantes cosas en ese hotel para que sigan contando con una buena clientela.
Por mi parte, no pienso volver a este hotel por muy barato que pongan los precios, a no ser que me confirmen los arreglos.