Opinión detallada de evavera
Acabo de llegar de mi viaje a Sevilla y tengo que decir que el hotel Zenit ha sido ¡una auténtica gozada! Precioso (con una entrada de párking llena de azulejos azules tan típicos de esta zona, vigas de madera y paredes pintadas con los típicos colores mostaza y rojizo similares a la plaza de toros la Maestranza). Dispone de un jardincito pequeñito, pero en plan chill-out, muy mono y antes de entrar en el edificio del hotel, una fuente refrescante e hipnotizadora con sus chorros de agua cruzándose.
El hotel es maravilloso, moderno, elegante, bonito, de acabados perfectos y de calidad. Se nota cierta categoría al entrar. Y los recepcionistas son todos muy simpáticos y amables. Lisponen de servicio de bar, restaurante e incluso spa (que no disfrutamos por falta de tiempo para visitar la ciudad, sino hubiera caído también una sesioncita) y hay un ordenador con conexión a internet, aunque hay que pagar por ello (2 euros 15 minutos) y es caro como habéis podido comprobar en mi paréntesis. De todos modos, internet es para emergencias, así que tampoco importa mucho, puesto que cuando viajas a una ciudad lo último en lo que piensas es en ponerte a chatear, no?
Las habitaciones están muy bien, con todo lo necesario (secador de pelo, champú, gel de baño, crema hidratante, cepillo de dientes y pasta, limpiador de zapatos y calzador), aparte de lo normal: toallas limpias y de las que secan de verdad, cama cómoda y confortable, televisión (eso sí, pantalla plana), armario, nevera con bebidas (que luego hay que pagar por supuesto) y un baño con bañera, en lugar de una simple ducha (yo lo prefiero aunque eso va a gustos).
El desayuno estaba ¡bueno, bueno! Con queso viejo tan típico de aquí, jamoncito y otra variedad de embutidos. También había bollerIa: croissants de crema, chocolate, normales, tarta de santiago, ensaimadas, bizcochos con chocalate y normales. Y cereales de todos los tipos, además de fruta súper variada (meloncito muy rico y fresquito, por cierto), yogures, cereales, pan con tomate (eso, un guiño para los catalanes) y zumos de todos los sabores: melocotón, piña, manzana, naranja...
Su ubicación no podía ser mejor, en el barrio de Triana (los sevillanos dicen que en realidad Sevilla es un barrio de Triana). Cerquita del río guadalquivir, de la ambientada calle betis con sus restaurantes, de la calle pureza, castilla (un paseíto os llevará hasta el famoso "El cachorro", el cristo más famoso de toda Triana (con historia y todo).
Si váis a visitar Sevilla, este hotel no os decepcionará, aunque evitad visitarla en esta época del año. Llegamos a alcanzar en la calle ¡¡los 46 grados!! Y no exagero.
Zenit Sevilla10