Opinión detallada de Sherezade
Sherezade
Sevilla, España96%
No me parece mala idea opinar sobre este Museo Arqueológico, porque como dice el refrán visto uno vistos todos. Y así podré decir lo que pienso de estos edificios donde se muestra el pasado fuera de contexto.
Es muy fácil llegar hasta él porque en 1941 se aprovechó uno de los pabellones de la Expo del 29 para instalarlo. Así que para encontrarlo, aunque seas de fuera, te va a ser fácil. Está en la Plaza de América, en el parque de María Luisa, junto a la entrada sur de Sevilla.
Sólo lo he visitado una vez, y ya hace años, con el instituto, para un trabajo que no sé para qué sirvió si es que sirvió para algo más que para hacernos visitar un museo. Así que mi memoria no es muy buena recordando sus detalles, pero para algo sirve el google.es, y es que los sevillanos no podemos conocer todo lo que hay en Sevilla al detalle, aunque nos empeñemos.
El museo tiene tres plantas. En la inferior los hallazgos hasta época romana, hallazgos situados en urnas de cristal, con unos cartelitos que especifican lo que cada piedrecita es. Están totalmente fuera de contexto y es una pena. Si vas a los yacimientos resulta que lo que allí se encontró se ha traído aquí o a Madrid, con lo que sólo contemplas cuatro piedras sin valor. Si vienes aquí resulta que te ponen los hallazgos en un escenario tan bonito que cuesta entender para qué servían. Dudo de que esto valga para algo, lo lógico sería llenar los yacimientos con réplicas exactas en material barato de las cosas que allí se excavan para que los visitantes entiendan y vean cómo se vívía en esas épocas y en vez de colocar cerámicas y herramientas entre farándulas y oropeles recrear la forma en que se vivía. Como han hecho con la cueva de Altamira, que han hecho una réplica exacta de la misma para que quienes visiten dicha réplica vean los dibujos en su contexto. ¿Qué pensaríais de los dibujitos de Altamira si los viéseis en el museo del Prado, en una pared pintada de color rosita? Pues eso, que fuera de contexto.
En la parte inferior se expone el tesoro del Carambolo, una serie de joyas que aparecieron cerca de Sevilla y que se les supone de origen tartésico. Como Tartesos no sabe nadie dónde está afirmar que aquí había una joyería tartésica no deja de ser un atrevimiento. Las recuerdo de haberlas visto aquel día y no me impresionaron.
La primera planta se dedica al mundo romano. La mayor parte de los materiales proceden de Italia, sobre todo mosaicos y estatuas. Otra pena, porque los visitantes van a conocer Itálica y lo que se les enseña son ruinas. Si estas estatuas son tan valiosas es allí donde deben estar, ellas o unas réplicas, dando ambiente a Itálica y no en peanas iluminadas cuando algunas de ellas eran meros adornos arquitectónicos sin más valor.
También hay otras piezas en esta exposición, como el ajuar de una domus romana, y utensilios de bronce para diferentes usos, así como exvotos, monedas, leyes y otros detalles de la época.
Las dos últimas salas de la planta están dedicadas al mundo visigodo y al musulmán. En comparación con el espacio adjudicado a la época romana es muy poco lo que se exhibe de estas épocas, cuando hay tantísimo material por exponer.
El museo tiene una planta dedicada a biblioteca, archivo, restauración y oficinas.
Yo no creo que lo vuelva a visitar, porque me pierdo. Soy incapaz de ver las cosas que expone en su contexto. Prefiero visitar los yacimientos, y me gustaría que allí estuviesen las piezas, en el lugar para el que fueron fabricadas porque es la mejor manera de entender cómo hacían las cosas en el pasado. Poner un peine en una vitrina con alarma, sobre un tapiz dorado y vigilado como si fuese el tesoro de Fumanchú me parece fuera de lugar. Porque si no leo el letrero que me dice que es un simple peine, te aseguro que saldría sin saber lo que he visto.
En fin, que no me gustan los museos. Por lo menos los que son así.
Museo Arqueológico Plaza de América8
Valoración
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Accesibilidad
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Se tiene que ver
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Barato
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Arquitectura
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Concepto
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Exposición
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Interés