Opinión detallada de Cayetano
¡Sí! El Parque de María Luisa es uno de mis parques favoritos, uno de esos espacios abiertos en los que me siento especialmente bien. Por eso, en mis visitas a la capital andaluza no falta la vueltecita por este pulmón sevillano.
No está muy lejos de la zona monumental. En realidad yo creo que debería incluirse dentro de la misma pues de hecho el parque en sí es todo un monumento en el que la naturaleza da la mano a la arquitectura y la escultura.
Resulta curioso cómo al entrar en el parque se respira calma y tranquilidad. Y digo que es curioso porque a escasos metros palpita el bullicio, el jaleo, las prisas y el tráfico sevillano que en los últimos años se ha incrementado considerablemente. El parque es un recinto abierto, de manera que se puede acceder a él por numerosos puntos. Si venís de visitar el centro de Sevilla lo más probable será que entréis por la Plaza de España. Os aconsejo que os detengáis a disfrutarla. Se trata de una preciosa plaza integrada en el parque en la que el material de construcción predominante es el azulejo sevillano. Está presente en las barandillas de los puentes que la cruzan y también en los escudos que representan a cada una de las ciudades de nuestro país. ¡Ya sabéis: lo típico es que cada uno busque el de su provincia y se haga la foto junto a él! Todo un ritual mientras se disfruta de esa maravilla arquitectónica flanqueada por dos torres que, no sé si será cierto o no, pero creo recordar que me dijeron que simbolizaban a los Reyes Católicos.
Y tras disfrutar de la Plaza de España llega la hora de disfrutar de la naturaleza en sí propiamente dicha: caminos bajo árboles, espacios abiertos cubiertos de flores, arbustos, pequeñas glorietas en rincones muy bien elegidos y que suelen estar ornamentadas con esculturas dotadas de cierto aire romántico etc... Los sevillanos, por las grandes dimensiones del parque, lo han elegido para convertirlo en su gimnasio al aire libre: la gente pasea, corre, va en bici... Pero también lo han elegido como espacio de ocio: gente de todas las edades lo utiliza para charlar, leer o simplemente tomar algo en alguna de sus terrazas.
En las tardes noches del verano es uno de los pocos sitios que ayudan levemente a los sevillanos a soportar las altas temperaturas de la estación. Si por casualidad os encontráis allí en época estival os sorprenderá que durante el día apenas tiene gente y por las noches se llena. Dar un paseo a partir de las 10 de la noche respirando algo de "fresquito" y tranquilidad es una gozada.
En cambio en invierno, si el día es soleado, dar un paseo en coche de caballos por el interior del parque, permite disfrutarlo de otra manera y tener una visión absolutamente diferente del mismo. Los cocheros suelen ser muy amables y dan todo tipo de explicaciones. El recorrido es una experiencia diferente y, en mi opninión, muy recomendable.
Creo que lo que más me gusta de este espacio verde es su aspecto nostálgico, romántico y algo decadente que me ayuda a olvidarme de todo lo que me rodea y a adentrarme en un mundo idílico.
¡Altamente recomendado!
Parque de María Luisa10