Opinión detallada de nlorenzo
nlorenzo
Portugalete, España87%
Este año, al volver a Split por ser una de las paradas de nuestro crucero, decidimos que nos lo tomaríamos con muchísima más calma y sobre todo que nos daríamos un buen homenaje a base de un rico rissotto croata, de esos que tanto nos gustaron hace dos años durante nuestro viaje por el país.
La verdad es que no teníamos muy claro dónde comeríamos aunque lo que sí pensamos fue que tenía que ser un lugar auténtico, algo alejado del centro turístico y donde pudiéramos comer de verdad, más o menos como nos había pasado en Trogir anteriormente.
Así, nos decidimos por esta konoba, que a primera vista se nos antojó muy carismática y sobre todo, con la cocina de siempre, de hecho, pudimos ver cómo los lugareños acudían a comer un plato que debía ser típico a base de una especie de caldo y alguna otra cosa.
Como nosotros lo teníamos claro no hubo dudas en pedir una ensalada de pulpo como entrante para compartir y después dos rissottos, uno de arroz negro y otro de frutos del mar, sin saber que tendrían un tamaño tan intenso que sería demasiado para los dos. El caso es que estaba todo buenísimo, la ensalada suprema y los rissottos más si cabe. Un detalle que me encantó fue que pusieron una especie de armazón con unas velas encendidas debajo que hacían que los rissottos se mantuvieran calentitos, y así no tuvieras que tener una prisa enorme para degustarlos sino que pudieras ir disfrutando a tu ritmo de los platos.
El servicio muy correcto, incluso se esforzaron por decirnos alguna palabra en castellano, aunque la carta la tuvimos que mirar entre inglés y alemán, pero bueno, no fue mayor problema ya que lo entendíamos perfectamente bien.
Y en cuanto al precio pues la verdad es que también bastante bien, creo que rondó los 40€ pero hay que tener en cuenta que comimos de maravilla, con calidad, y desde luego en cantidad.
Por contaros algo más del lugar, decir que es un local con predominio de madera y piedra, donde incluso según lo que pidas te lo preparan en las brasas y donde además podrás ver a los cocineros gracias a una cristalera que se ve desde la zona del comedor. Además, en el propio comedor, el ambiente está muy bien decorado con alguna red de pesca y en lugar de sillas pues unos bancos corridos (en algunos casos con respaldo) que como mínimo aceptan a dos personas para las mesas de menor tamaño y yo calculo que unas 5-6 personas en el caso de las mesas grandes.
Un lugar más que recomendable para visitar la ciudad y llevarse un buen recuerdo gastronómico en la tripilla, y además, de las cosas más importantes para mí, sin estar en el centro turístico y con la tranquilidad de comer en una auténtica konoba.
Konoba Varos10
Valoración
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Accesibilidad
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Se tiene que ver
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Barato
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Ambiente
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Clientes
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Cocina
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Servicio
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Un lugar estupendo para comer en Split, no sólo porque el ambiente escapaba de la típica orientación a turistas, sino también por la calidad de los platos que ofrecen y por lo cuidado del lugar.