Opinión detallada de MartaPilar
MartaPilar
Rosario, Argentina97%
Missia Pepa es una conjunción de arquitectura y naturaleza que se manifiesta claramente en esta casona acogedora y espléndida que pertenece, aunque parezca raro, a la misma familia que la mandó construir hace más de 40 años y en el período pos moderno que reinaba en Argentina en la década del 1960. Es aquí donde se habilito el primer Hotel de Diseño de la ciudad de Yerba Buena, localidad que ya en el XVIII contaba con habitantes. Realizado su proyecto por los Arquitectos Posse y Sacriste, se convirtió en uno de los íconos de la arquitectura moderna en el país y muy especialmente en Tucumán. Su excelente ubicación al pie de los cerros, dispone de muy amplios espacios verdes que invitan a desconectarse, disfrutar del sol, a caminar por las sendas para adentrarse en la montaña y maravillarse con sus espléndidos paisajes. Ofrece a los pasajeros que eligen este lugar para el descanso y la libertad, las más amplias posibilidades para la práctica de todos los deportes al aire libre.
Alojarse aquí es participar de una experiencia única e inolvidable compartiendo la naturaleza con el buen gusto por lo arquitectónico, una muy preservada ambientación y una excelente atención, en el que se ha cuidado a al máximo el diseño y las estructuras originales, logrando así que los huéspedes disfruten del encanto que se mantiene intacto en sus espacios interiores. Los espacios abiertos, la combinación de colores en los que priman y se fusionan el blanco, el negro, el natural de los mármoles y la lustrosa madera oscura está rodeada por los distintos tonos de verde que lucen en su exterior. Es elegante, sencillo, funcional y despejado, de espacios abiertos y sin barreras arquitectónicas, y lo más importante de todo se puede oír el silencio, los violines de los grillos ejecutar una melodía al atardecer, respirar al aire puro de la montaña, mezclado con el agridulce aroma de las flores y los pinos, darse un buen baño en la piscina o simplemente tomarse un aperitivo en el jardín. Si pasar por Yerba Buena es conocer un poco de la historia jesuítica y la distribución de sus urbanizaciones, los Ingenios azucareros y lo que fuera sólo una Villa de fin de semana, alojarse aquí es olvidarse del mundo aunque todos los adelantos de la tecnología y la ciencia se encuentre en el lugar porque, como dijo hace más de un siglo, el incisivo y polémico Paul Groussac cuando paseaba por allí, en esa época fue Profesor del Colegio Nacional de Tucumán, se refirió a Yerba buena como 'una situación feliz y pintoresca entre el cerro y la ciudad'.
Missia Pepa9