Opinión detallada de juez
En nuestra visita a Zaragoza nos alojamos en el Hotel NH Sport.
Nos decidimos por él principalmente, por su relación calidad/precio y más aún tratándose de un NH.
Encontrar el edificio fue fácil, el Nh Sport se encuentra cerca de las principales vías de acceso a la ciudad.
Nada más llegar nos dieron la habitación, al mismo tiempo reservamos una plaza de parking, ya que en este tipo de ciudades el estacionamiento está algo complicado.
Nos sorprendió la tarifa del mismo, creo recordar que eran 10 ó 12 € por día. A comparación de otros hoteles lo vi barato.
Al entrar en la habitación nos asombró la altura de la cama, mejor dicho la altura del colchón. Jamás habíamos visto un colchón tan elevado. La cama era tipo queen y tengo que puntualizar que el confort de la misma fue muy satisfactorio.
La habitación en sí era sencilla, sin lujos pero confortable y limpia. Disponía de dobles ventanas de aluminio, para mi gusto algo anticuadas. También tenía mini nevera y televisión, pero de las antiguas.
Nos tocó la última planta, cosa que agradecí porque las vistas serían mejores, pero en este hotel lo que se dice vistas casi no hay. Nuestro lado daba a un parque rodeado de bloques de pisos. En el otro lado las vistas eran peores aún.
El baño también era sencillo y con bañera. Lo que me sorprendió no ver ningún tipo de amenities o artículos de aseo personal. En aquel momento pensé que este detalle era causa de la “crisis. Seguidamente me di cuenta que dentro de la bañera había un dosificador con gel y champú. Bueno, también había una pastillita de jabón para las manos.
En la tarifa nos incluía el desayuno, era tipo buffet. Para desayunar teníamos que bajar a la planta -1. El comedor era muy corriente. Al fondo del mismo se situaban todos los alimentos.
A mí personalmente me pareció algo escaso. No contaba ni con fruta, ni huevos, ni embutidos, solo jamón york y queso en lonchas. Como bollería tenían cruasanes pequeños, además de tostadas y bollitos de pan. También tenían cereales y poco más. Lo que más me gustó fue la cafetera exprés, hacía unos cafés estupendos.
La ubicación del hotel me pareció excelente. No está en el centro pero en un paseo de unos 20 minutos, aproximadamente se llega al centro de la ciudad. También existe una parada de autobús cerca del hotel.
La verdad es que me pareció un hotel muy correcto y perfecto para conocer la Ciudad de Zaragoza, además de la amabilidad y el trato recibido por parte del personal del hotel.
NH Sport8