Hoteles en Melilla, España

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Hoteles en Melilla

MELILLA: ENTRE ORIENTE Y OCCIDENTE

En la costa norte de África, bañada por el Mediterráneo y limítrofe con Marruecos, se encuentra la ciudad autónoma de Melilla, que, a pesar de su reducido tamaño, depara grandes sorpresas al visitante. No solo destaca el interesante patrimonio arquitectónico, que cuenta con uno de los mejores conjuntos modernistas de España, sino también la mezcla cultural fruto de la excepcional ubicación de esta ciudad que vive a caballo entre Oriente y Occidente.

MELILLA LA VIEJA

La parte más antigua de Melilla, conocida como «Melilla la vieja» o «El pueblo», consiste en un conjunto fortificado que se empezó a construir en el siglo XV en el mismo lugar en el que estuvo la ciudad fenicia y romana de Rusadir. Cuatro recintos amurallados componen el conjunto, separados entre sí por fosos atravesados por puentes levadizos que permitían aislarlos si se producía un ataque.

Además de recorrer los distintos baluartes, en la zona amurallada podrás visitar varios lugares de gran interés histórico y artístico como la capilla de Santiago, la única capilla gótica de África; la iglesia de la Concepción, la más antigua de Melilla; los antiguos aljibes, una gran obra de ingeniería civil situada junto a la plaza de la Maestranza, o las cuevas del Conventico, construidas en el siglo XVIII como lugar de almacenamiento y refugio durante los asedios y abiertas hoy al turismo. Y si quieres profundizar aún más, no dudes en acercarte al Museo de Arqueología e Historia, donde realizarás un completo recorrido por los periodos más significativos del pasado melillense.

MELILLA MODERNISTA

Después de Barcelona, Melilla es la ciudad española con el mayor número de edificios de los estilos modernista y art decó, dos corrientes arquitectónicas que llegaron aquí en 1909, cuando el arquitecto catalán Enrique Nieto, discípulo de Gaudí, decidió dejar de trabajar a la sombra de su maestro y mudarse a un lugar en el que pudiera dar rienda suelta a su creatividad. El resultado de la obra de este y otros arquitectos es espectacular: más de 900 construcciones de estilo modernista adornan las calles melillenses haciendo gala de sus elegantes fachadas de líneas curvas y evocadora ornamentación. Y es que la moda no solo quedó plasmada en casas privadas y palacios, sino que también se extendió a edificios oficiales, cines, comercios e incluso edificios religiosos, como la sinagoga Or Zaruah, la mezquita central y algunas iglesias cristianas. Como son muchos los lugares de interés y sería complicado enumerarlos uno por uno, lo mejor es tomar como puntos de referencia la plaza de España y las manzanas del «Triángulo de Oro» y a partir de ahí dejarse llevar por las calles de la propia ciudad para descubrir el laboratorio arquitectónico al aire libre en el que se transformó el ensanche melillense a principios del siglo XX. También es buena idea buscar alojamiento en esta zona, que es donde se encuentran la mayoría de los hoteles, como el elegante y moderno hotel de cuatro estrellas Tryp Melilla Puerto o el Parador de Melilla, un hotel de tres estrellas con piscina exterior que se encuentra entre los más baratos de la ciudad.

CRUCE DE CULTURAS

Si hay algo que caracteriza a Melilla, más allá de la arquitectura modernista, es la mezcla cultural que se respira en ella. Cristianos, musulmanes, judíos e hindúes viven y conviven aportando cada uno un poco de su esencia al carácter de la ciudad, como apreciarás al acercarte a la mezquita central, inspirada en la mezquita de Córdoba; la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús, ubicada en la plaza de las Cuatro Culturas; la sinagoga de Or Zaruah, situada en el centro histórico, o el oratorio hindú, que concentra la vida espiritual de la comunidad melillense más reciente. Otra forma de comprender las diferentes culturas que componen el mosaico social de la ciudad es a través de la deliciosa gastronomía, que va desde la fritura de pescado, los platos de marisco y los arroces hasta los pinchos morunos, la harira o el cuscús, sin olvidar el tradicional tapeo español, que se da en el centro, el paseo marítimo y el barrio del Real. Asimismo, podrás experimentar de cerca las principales festividades de cada religión, todas ellas celebradas en armonía en una misma ciudad: la Semana Santa cristiana, el Ramadán musulmán, el Janucá judío y el Diwali hindú.

MÁS MELILLA

Si creías que ya lo habías visto todo, te equivocas, ya que Melilla te ofrece aún más actividades para completar tus vacaciones. Una de las excursiones más frecuentes es la subida al monte Gurugú, un parque natural en el que habita una colonia de monos berbería y cuya cima ofrece unas estupendas vistas de la ciudad y su costa. También podrás apuntarte a una ruta en 4x4 o en camello con salida desde Melilla y, cómo no, disfrutar de las cálidas y agradables aguas del Mediterráneo dándote un baño en la playa de San Lorenzo o practicando el buceo en los fondos vírgenes y llenos de vida de la costa melillense: las islas Chafarinas, la isla de Alborán, la mar Chica, el cabo Tres Forcas… La belleza submarina te dejará sin palabras, y lo mejor es que no hace falta que tengas experiencia, pues hay varias escuelas y clubes en los que podrás contratar un curso de iniciación y zambullirte en los secretos que se ocultan bajo el mar.

Muy probablemente nunca hubieras pensado en dedicar uno de tus viajes a Melilla, pero ahora que sabes todo lo que tiene para ti, no esperes más para planear una escapada de fin de semana a este destino tan español y a la vez tan exótico que superará con creces tus expectativas.

Precio máximo

de ‎45 €hasta ‎154 €

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