Fiesta religiosa, con raíces paganas, que se celebra el primer jueves después del 24 de junio o ese mismo día si cae en jueves. Según los historiadores conmemora una costumbre antiquísima en que doce tribus se reunían alrededor del río Duero para festejar el solsticio de verano. Al caer la noche la ciudad, dividida en doce cuadrillas, organiza múltiples hogueras que los jóvenes saltan. Entre los celtíberos, adoradores del dios solar, era creencia que la cercanía del fuego curaba enfermedades de la piel. En esta noche, la más corta del año, es costumbre también ver el amanecer desde Sierra Santa Ana. Cinco días después las doce cuadrillas celebran verbenas y suben al monte Valonsadero para pasar el día entre toros, juegos populares y música.