La Isla de los Muertos tiene una extensión de 39 hectáreas, habitadas solamente por unas 50 cruces, lo que la convierte en un cementerio sobre el agua. Se encuentra a 3 km de Tortel y se accede a ella mediante lanchas que salen de la Caleta. En 1.906 la Compañia Explotadora del Baker envió a la isla a un grupo de trabajadores, todos ellos de Chiloé, con un contrato para 4/6 meses. Esos meses pasaron, y otros muchos más y finalmente todos los hombres fallecieron de forma aún no esclarecida. Unos dicen que fué el hambre quien los mató, debido al abandono al que se vieron sometidos por parte de la Empresa; otros señalan que murieron envenenados por la misma empresa, para evitar pagarles el Seguro Obrero. Algunas fuentes hablan de una venganza de los antiguos nativos, porque esos hombres cohabitaban con sus mujeres, pero la realidad no se sabe. La isla fué declarada Monumento Histórico Nacional en el año 2.002